Que ver en Mandalay en dos días

Teníamos que decir adiós a Lago Inle y empezar un nuevo episodio en nuestra aventura por Myanmar, en esta ocasión os vamos a contar nuestra experiencia en Mandalay.

LA ANTIGUA CAPITAL REAL DE BIRMANIA

Mandalay es la segunda ciudad más grande del país y tiene muchas atracciones que visitar.

Sólo íbamos a pasar dos días en la ciudad y tenía que estar todo planeado a la perfección.

Esto hizo que semanas antes de partir tuviéramos que ponernos en contacto con un nuevo amigo,  Mr. Linn.

Mr.Linn fue una recomendación que nos hizo Paquillo (el hermano de Iván), para que toda nuestra visita la hiciéramos en taxi, y la verdad que se agradece.

Visitar la ciudad sin taxi se hace muy complicado, todo queda demasiado lejos, por lo que lo mejor es hacerlo directamente a través de alguna empresa que se dedique a ello puesto que hay mucho que ver en Mandalay.

Nuestro vuelo tenía previsto llegar a las 10 a.m, pero tuvimos un retraso en el aeropuerto de Heho que nos retrasó nuestra llegada hasta las 1 p.m.

 Tuvimos que pasar parte de las actividades que teníamos planeadas para el día siguiente.

Para que os hagáis una idea os dejamos nuestra ruta del primer día y precios a continuación:

– Recogida del aeropuerto, visita a Sagaing, visita a Ava (Innwa), atardecer en el puente de teka (U-Bein) y llevarnos finalmente al hotel: precio 30$.

A la llegada al aeropuerto nos encontramos a Mr.Linn dándonos la bienvenida con una pancarta con nuestros nombres y una gran sonrisa.

 Colinas de Sagaing

Nuestra primera visita fue a Colinas de Sagaing o Sagaing Hill

Grandes colinas verdes con centenas de estupas doradas y blancas formando un conjunto armonioso entre naturaleza y exquisita arquitectura.

Además podíamos divisar el río de aguas color chocolate que pasa cerca de la zona, el río Ayeyarwady junto con el puente llamado Ava.

Estas colinas tienen 240 m de altura y se puede subir a la cima en taxi o andando. Nosotros decidimos subirla en taxi y bajarla a pie.

Es muy común encontrarte monjes en todo el país, pero debido a los monasterios que se encuentra en Mandalay aquí es más sencillo verlos.

Algunos turistas ven el atardecer desde estas colinas, nosotros preferimos verlo desde las de Mandalay, al día siguiente.

Pagoda U Min Thonze

En la colina hay varias zonas para visitar, siendo una de ellas la Pagoda U Min Thonze, compuesta por una fila de 45 estatuas de Budas idénticos, formando un bonito conjunto.

Que ver en Mandalay pagoda de 45 budas
Pagoda U Min Thonze

Tiene 30 puertas simulando pequeñas cuevas, siendo ese el significado de su nombre en birmano.

Los colores y la tranquilidad le dan un toque especial a esta pagoda.

Una vez terminada la visita y bajada la colina, nos encontramos con Mr.Linn para nuestra siguiente visita Ava / Innwa

Que ver en Mandalay: Ava / Inwa

Ava fue la capital del imperio birmano durante 360 años durante el s. XIV al XIX.

Después de haber sido saqueada e incluso haber sobrevivido a un terremoto, Ava no es ni la sombra de lo que un día fue.

Para acceder a Ava tuvimos que viajar en una barca siendo el precio de 800 kyats ida y vuelta.

Tienes varias opciones para visitarla: a pie, en bicicleta o en carro de caballos.

Nosotros nos decantamos por la tercera alternativa ¡y menos mal que lo hicimos así!, sino nuestra visita hubiera sido todo un fiasco.

Que ver en Mandalay Ava e Inwa
Camino embarrado en Ava

La lluvia no cesaba y debido a ello el camino estaba totalmente embarrado y de difícil acceso.

El carro de caballos nos salió por 15.000 Kyats los dos, y aunque no pudimos negociar el precio sí que le indicamos a nuestro conductor los puntos que nos interesaban ver.

Puedes tomarte todo el tiempo que necesites en cada visita, así que podrás manejar tú el tiempo, pero como mínimo se te irá sobre una hora y media.

Monasterio Bagaya

Nuestra primera visita fue al monasterio Bagaya.

Este monasterio  data del año 1593, pero debido al gran incendio que ocurrió en 1821  nos encontramos con un monasterio reconstruido y finalizado en 1992.

que ver en Mandalay monasterio Bagaya
Monasterio Bagaya

El monasterio está íntegramente construido con madera de teca, empleándose una totalidad de 267 postes para su edificación.

En la actualidad se pueden ver aulas de aprendizaje para los monjes novicios.

 En su interior se pueden encontrar preciosos detalles florales y de animales tallados a mano.

que ver en Mandalay interior monasterio Bagaya
Interior del monasterio
que ver en Mandalay interior monasterio Bagaya
Aves y adornos florales

 

 

 

 

                   Pagoda Yedanasini

Quedando sólo los restos de lo que fue una pagoda, Yedanasini Paya deja al turista embobado por unos minutos por la mezcla entre la naturaleza más salvaje y los budas que se encuentran en este destruido templo.

Podrás tomarte el tiempo que necesites, pero en 10 minutos habrás terminado de ver la zona.

Torre del reloj

Lo que un día fue el palacio de Ava, hoy se conoce como torre del reloj  o torre Nanmyint.

La ira de la naturaleza hizo que en el año 1839 gran parte del palacio fuera destruido debido a un terremoto, siendo este el motivo por el que los birmanos también conocen esta torre como la torre inclinada de Ava.

Por motivos de seguridad y preservación no es posible subir a lo alto de la torre, por lo que la visita durará menos de 5 minutos.

Volvimos a montarnos en nuestro carro para seguir con la ruta.

Monasterio Maha Aungmye Bonzan

Llegábamos al fin de la excursión, pero antes teníamos que visitar uno de los mejores sitios conservados de Ava, el monasterio Maha Aungmye Bonzan.

Para nosotros el plato estrella de todo el recinto es esta maravillosa construcción.

El monasterio es una réplica de los monasterios que están construidos en teca, pero este en cambio es de ladrillo y piedra.

El paso de los años le ha producido un desgaste que le hace tener tonalidades desde amarillos, ocres, grises, negros…

Se puede acceder a su interior sin ser este de mucha relevancia, pero el olor intenso que desprendía no invitaba a entrar.

Dejábamos la isla de Ava, y esperando a la barca que nos llevara al otro extremo empezó una lluvia torrencial como las que no nos había caído hasta ahora.

Llegamos a nuestro taxi, empapados pero ansiosos de seguir viendo más de Mandalay.

 Que ver en mandalay: puente U-BEIN

Iba acercándose la hora del atardecer, y nosotros queríamos verlo desde el puente de teca más largo del mundo, el puente U-Bein.

Desde el año 1851, este puente cruza el lago Taungthaman de un extremo a otro.

Se encuentra situado en la localidad Amarapura, a unos 10 km al sur de Mandalay.

Toda la madera de teca que no fue empleada en los templos y palacios de los alrededores de Amarapura, fue utilizada para construir este puente que mide casi 1200 metros.

Dependiendo de la zona, la altura del puente es de hasta 4 metros por encima del nivel del lago, por lo que hay una altura considerable.

Cuenta con 1089 pilares, siendo la mayoría de ellos originales del año de su construcción.

Vimos un atardecer nublado y pasado por agua, pero aun así esta zona es muy fotogénica.

 

En el puente puedes encontrar cinco casetas techadas que pueden resguardarte de la lluvia.

En el lago Taungthaman hay vida marina y es muy común encontrarte pescadores, pero no como los del Lago Inle.

A ambos lados se encuentran monasterios, por lo que es muy fácil encontrarse monjes budistas paseando a través de este puente.

El puente sirve además para el tránsito de la gente local que transporta sus productos como verduras o frutas, formando un bonito conjunto para tus fotografías.

No hay que pagar entrada ni tiene horario.

Lo aconsejamos mucho para ver el amanecer o bien  el atardecer, pero ten en cuenta que después  de ocultarse el sol, queda muy oscuro y solitario.

Nosotros tuvimos que volver al día siguiente para ver nuestro primer y único amanecer en Mandalay.

Vuelta al hotel de Mandalay y cena

Una ver terminamos nuestro nublado atardecer Mr Linn nos llevó finalmente a nuestro hotel.

Podíamos ver desde la ventana como las calles se iban inundando debido a las malas infraestructuras que tenían con respecto a los sumideros de agua.

Una vez que las nubes se calmaron y las calles se despejaron, salimos en busca de un restaurante.

Moverte por Mandalay no es difícil, los nombres de las calles van con número como en Nueva York, por lo que las indicaciones son mucho más sencillas que si te dicen un nombre imposible de pronunciar.

La cena no fue nada especial, nuestros estómagos estaban resentidos, por lo que decidimos optar por comida europea en lugar de birmana, en esta ocasión unos filetes y patatas fritas.

Una vez terminada nuestra cena nos dirigimos para el hotel para descansar.

El día siguiente lo teníamos planeado desde el amanecer hasta el atardecer, y en lugar de venir Mr. Linn vendría otro simpatiquísimo amigo llamado Win-Win.

Todavía queda mucho más que ver en Mandalay,  pero para eso tendrás que seguir leyendo el siguiente post!

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