El Castillo de Calatrava la Nueva, en Aldea del Rey, se alza sobre el cerro del Alacranejo dominando todo el Campo de Calatrava. Desde lo más alto, controla uno de los pasos clave hacia Sierra Morena, justo en la ruta que conecta la meseta con el valle del Guadalquivir. Frente a él aparece el Castillo de Salvatierra, formando un punto estratégico que en su momento era clave para vigilar este territorio.
Se trata de un conjunto defensivo enorme de más de 46.000 metros cuadrados donde conviven fortaleza, convento y espacios de vida. La Orden de Calatrava, formada por monjes guerreros tras la salida de los templarios de este territorio, se instaló aquí en 1217 y convirtió este lugar en su sede principal durante siglos. Todo el complejo nace en ese contexto de reconquista y control del territorio.
A nosotros nos sorprendió bastante más de lo esperado, de hecho fue una de las visitas que más nos llamó la atención durante nuestra ruta en coche por la provincia de Ciudad Real. No solo por el tamaño, sino porque se conserva lo suficiente bien como para hacerte una idea de cómo vivían estos monjes guerreros en un entorno aislado, rodeados de murallas y con todo lo necesario para mantenerse en lo alto de la montaña.

Breve historia del Castillo de Calatrava la Nueva
En este lugar se han encontrado restos de la Edad del Bronce y de época visigoda, y se sabe que más tarde existió aquí el antiguo castillo de Dueñas, documentado a finales del siglo XII. A partir de 1201 pasa a manos de la Orden de Calatrava, justo en un momento en el que esta zona empieza a tener un peso estratégico clave.
El gran cambio llega tras la batalla de las Navas de Tolosa en 1212. Entre 1213 y 1217 los monjes calatravos levantan el complejo actual y trasladan aquí su sede desde Calatrava la Vieja. Durante siglos funciona como centro de poder de estos monjes guerreros, aunque a partir del siglo XIV pierde su papel militar y queda más ligado a la vida religiosa hasta su abandono en el siglo XIX.
Ya en el siglo XX empieza a reconocerse su valor histórico. En 1931 es declarado monumento nacional y desde entonces se han ido realizando restauraciones. Hoy puedes recorrerlo y entender bien todas esas etapas, desde sus orígenes más antiguos hasta lo que ves ahora.

Camino de subida al Castillo de Calatrava la Nueva
Antes de entrar al intrerior del recinto, el acceso se hace por un camino en espiral que rodea el cerro, con tramos empedrados que vienen de la época de Felipe II. La subida es constante y el terreno algo irregular. A medida que avanzas, el castillo va apareciendo cada vez más cerca.

Las Puertas
Antes incluso de llegar a las taquillas ya pasas por uno de los puntos más interesantes del recorrido. Entras por la Puerta de los Palos, que te conduce directamente hacia la Puerta de Hierro, donde empiezas a notar ese sistema defensivo tan bien pensado. Entre saeteras, muros gruesos y accesos que obligan a avanzar poco a poco, te vas metiendo en un espacio cubierto, casi como un pequeño vestíbulo antes de entrar al recinto principal.
Ese paso te deja en el Patio del Convento, también conocido como patio principal, donde están las taquillas y arranca realmente la visita. Aquí es donde ya te das cuenta de que el lugar es bastante más grande de lo que parecía desde fuera, y que lo que viene a continuación merece la pena apreciarlo con detalle.

Murallas
El castillo está rodeado por varias líneas de murallas que se adaptan completamente a la forma del cerro del Alacranejo. No verás un trazado regular, aquí todo sigue el relieve natural de la montaña, aprovechando los afloramientos de cuarcita. Están construidas en mampostería, con grandes bloques de piedra y argamasa de cal y arena, lo que les da ese aspecto sólido y muy integrado en el terreno.
En realidad, el sistema defensivo se organiza en tres niveles. La primera es una antemuralla, anterior a la llegada de la Orden, que ya protegía este enclave. La segunda es la más importante y la mejor conservada, rodeando por completo el Sacro Convento. Y la tercera separa esta zona principal de la llamada Villa Vieja, donde se desarrollaba parte de la vida fuera del núcleo religioso. El acceso se hace atravesando varias puertas defensivas con recorridos en ángulo, pensados para frenar cualquier entrada directa, algo que entiendes mejor a medida que avanzas por ellas.

Calle de los Artesanos
Dentro de la segunda línea de murallas aparece uno de los espacios más interesantes para entender cómo funcionaba todo esto, la Calle de los Artesanos. Aquí se concentraban varios edificios levantados a comienzos del siglo XIII, pensados para apoyar la construcción y el mantenimiento del Sacro Convento.

En esta zona se organizaban oficios y tareas clave, con espacios como el molino de sangre, la tahona, el horno, la fragua y las viviendas de quienes trabajaban aquí.

Sacro Convento de Calatrava la Nueva
El Sacro Convento de Calatrava la Nueva es la parte que realmente da sentido a todo el conjunto. Aquí se instaló la Orden de Calatrava a comienzos del siglo XIII, aprovechando el antiguo castillo de Dueñas y ampliándolo con nuevas dependencias, una muralla adicional y espacios pensados para organizar la vida de la orden. Desde este punto se gestionó durante siglos territorio, recursos y poder, así que no estás viendo solo un castillo, estás dentro de su sede principal.

Aunque muchas zonas han llegado en estado parcial, todavía se entiende bastante bien cómo se distribuía todo. El claustro apenas conserva los arranques de los arcos en ladrillo, pero a su alrededor se organizaban los espacios clave, con la Iglesia al norte, el Campo de los Mártires al oeste, las Cocinas y el Refectorio al sur, y al este los Dormitorios, la Hospedería y la Sala Capitular, donde se reunían los caballeros. Cuando lo recorres, ves claro que aquí no solo se defendía el territorio, también se estructuraba la vida diaria de una comunidad bastante compleja.

Iglesia del Sacro Convento de Calatrava
La Iglesia del Sacro Convento es, sin duda, lo que más te sorprende cuando entras. No esperas encontrarte un edificio así en lo alto de un cerro, con ese tamaño. Se construyó a principios del siglo XIII siguiendo el estilo cisterciense, utilizando mampostería de cuarcita, argamasa de cal y arena, y detalles en roca volcánica roja en pilares, arcos y nervios de las bóvedas, algo que le da un carácter muy particular. Sin duda, nos pareció muy llamativo el color rojizo de la piedra utilizada en la construcción.
Además. es muy destacable su gran rosetón, del que apenas queda la silueta en la fachada por donde entra la luz, pero no conserva su vidriera.

Si te fijas en el exterior, también aparecen elementos como contrafuertes en forma de torreón, antiguos aljibes o el espacio donde estuvo el palomar, detalles que completan bastante bien la importancia que tuvo este lugar dentro del conjunto.
En el interior fíjate en detalles como los restos de policromía junto a uno de los ventanales, unas pinturas de gran valor artístico.

Tiene dos accesos, la conocida Puerta de la Estrella, con su gran rosetón en la fachada, y otra entrada lateral que conecta con el claustro. Dentro te encuentras tres naves amplias, con la central más alta, cubiertas por bóvedas de ladrillo y rematadas por tres ábsides con arcos apuntados. A un lado todavía se conservan capillas funerarias pendientes de restauración, y aquí mismo estuvo enterrado Alfonso de Molina.

El Campo de los Mártires
En la zona suroeste de la iglesia te encuentras con el Campo de los Mártires, un espacio que pasa bastante desapercibido si no sabes lo que estás viendo. Aquí se enterraron caballeros de la Orden de Calatrava que murieron tras las derrotas de Alarcos y en la antigua Calatrava la Vieja, lo que le da a este lugar un significado bastante más profundo dentro del conjunto.
Si te acercas al fondo, verás una pequeña capilla vinculada a la advocación de Nuestra Señora de los Mártires, que hoy se conserva en Carrión. Hay un detalle curioso que mucha gente no conoce, y es que se llegó a traer tierra santa para este cementerio. No es una zona espectacular a nivel visual, pero cuando sabes lo que representa, cambia bastante la forma en la que la recorres.

Castillo y Patio de armas
La parte más alta del recinto corresponde al Castillo en sí. Aquí encuentras torres, escaleras, estancias y el gran Patio de Armas, que era el centro de la actividad militar. Se trata de un espacio flanqueado por arcos y con acceso a las dependencias de las habitaciones del Gran Maestre. Dicen que este castillo fue inexpugnable y que nunca fue conquistado por ningún invasor, todo un hito.

Desde este punto se accede a diferentes zonas internas, incluidas dependencias importantes y antiguos espacios de control. Todo está conectado de forma bastante lógica, aunque a veces te pierdes entre pasillos y desniveles. Nos pareció increíble descubrir como el castillo parece nacer del propio pomontorio rocoso,, como una extensión del mismo.


Desde aquí tienes vistazas del Campo de Calatrava e incluso puedes ver el Castillo de Salvatierra.

Cómo visitar el Castillo de Calatrava la Nueva – Precios y horarios
Visitar el Castillo de Calatrava la Nueva es de los mejores planes que puedes hacer en la provincia de Ciudad Real. La fortaleza está situada sobre un cerro enorme, a pocos kilómetros de Aldea del Rey, y ya solo la subida por carretera con las murallas apareciendo poco a poco delante de ti merece la pena. Nosotros te recomendamos ir con tiempo, porque el recinto es bastante grande y hay muchísimas zonas para recorrer entre murallas, pasadizos, iglesias y miradores con vistas increíbles sobre los campos manchegos.
Justo antes de entrar encontrarás una gran explanada donde puedes dejar el coche sin problema y gratis. Desde allí apenas tardas unos minutos caminando hasta la entrada principal del castillo. Lleva calzado cómodo porque dentro hay bastantes desniveles, escaleras de piedra y zonas irregulares. Si además vas en verano, intenta evitar las horas centrales del día porque apenas hay sombra y el sol aquí pega fuerte.
Actualmente la entrada general cuesta 4€ y la reducida 2,50€, aunque te recomendamos revisar siempre los precios y horarios actualizados en la web oficial del castillo, ya que pueden cambiar según la temporada. También organizan visitas guiadas gratuitas algunos fines de semana incluidas con la entrada, algo muy recomendable para entender mejor la historia de la Orden de Calatrava y todo lo que ocurrió entre estas murallas.
Los horarios suelen variar entre verano e invierno. Normalmente abre de miércoles a domingo, con horario partido en los meses más cálidos. Puedes consultar toda la información oficial aquí: web oficial del Castillo de Calatrava la Nueva
Además, una cosa que nos sorprendió bastante es lo enorme que es el recinto por dentro. Mucha gente piensa que verá un castillo pequeño en lo alto de una colina y la realidad es totalmente distinta. Aquí tienes una auténtica ciudad fortificada medieval con iglesia, convento, patios, galerías subterráneas y varios puntos panorámicos desde donde se llega a ver incluso el castillo de Salvatierra al fondo. Por cierto, no admiten mascota, algo que aún no podemos entender.

Como llegar al Castillo de Calatrava la Nueva
El Castillo de Calatrava la Nueva se encuentra junto al pueblo de Aldea del Rey, en la provincia de Ciudad Real. La forma más cómoda de llegar es en coche, ya que la fortaleza está situada en lo alto de un cerro y los accesos en transporte público son bastante limitados.

Desde Ciudad Real tardas unos 35 minutos recorriendo aproximadamente 40 kilómetros por la carretera CM-45 y después tomando el desvío hacia Aldea del Rey. La subida final hasta el castillo está asfaltada y se encuentra en buen estado.
Si vienes desde Madrid, el trayecto ronda las 2 horas y 15 minutos por la A-4 en dirección Andalucía hasta enlazar con la CM-42 y posteriormente carreteras comarcales hacia Aldea del Rey.
Desde Andalucía, depende bastante de la zona desde la que salgas. Por ejemplo, desde Córdoba tardas alrededor de 2 horas, mientras que desde Granada el viaje ronda las 3 horas y media. En ambos casos, lo más habitual es subir por la A-4 hasta la provincia de Ciudad Real y continuar hacia Puertollano y Aldea del Rey.

Con esto damos por finalizado nuestro artículo sobre la visita al Castillo de Calatrava la Nueva. Esperamos que te haya gustado tanto como a nosotros este precioso castillo de la provincia de Ciudad Real.
¡Nos vemos en el próximo post de Pasaporte a La Tierra!



