Subir a Gornergrat fue uno de los momentos más especiales de nuestro viaje por Suiza. Ya sabíamos que esta excursión desde Zermatt era una de las más famosas de los Alpes, pero una cosa es imaginarlo desde casa y otra muy distinta es plantarte a 3.089 metros de altitud, con el Monte Cervino delante y el Gorner Glacier extendiéndose entre montañas.
La experiencia empieza mucho antes de llegar arriba. El tren cremallera a Gornergrat sale desde Zermatt y va ganando altura poco a poco, atravesando bosques, puentes, túneles, galerías, desfiladeros y paisajes de alta montaña que se van abriendo ante tus ojos. Si el día está despejado, el Cervino aparece durante buena parte del recorrido, cada vez más imponente.
Para nosotros fue todavía más bonito porque pudimos hacer esta excursión con Bagán. Subimos los tres juntos en el tren cremallera desde Zermatt, caminamos por zonas con nieve, disfrutamos de las vistas al glaciar Gorner y bajamos andando hasta la zona de los lagos, donde conseguimos ver un precioso reflejo del Cervino en el famoso Riffelsee.
Sinceramente, creemos que fue uno de los mejores días de nuestro viaje por Suiza. A continuación, te dejamos nuestra guía completa para que puedas organizar la escapada en tren cremallera a Gornergrat. ¡Vamos a ello!

- Zermatt: ticket de entrada al tren cremallera del Gornergrat
- Swiss Half Fare Card: 50% de descuento en transporte
- Swiss Travel Pass: Viajes ilimitados en tren, autobús y barco.
Tren cremallera a Gornergrat
El tren cremallera a Gornergrat sale desde la estación de Gornergrat Bahn, situada justo enfrente de la estación principal de tren de Zermatt. Cuando llegas desde Täsch, solo tienes que salir de la estación, cruzar la plaza y enseguida verás los andenes del tren cremallera.
El recorrido une Zermatt con la estación superior de Gornergrat, situada a 3.089 metros sobre el nivel del mar. El trayecto dura unos 33 minutos y pasa por estaciones intermedias como Findelbach, Riffelalp, Riffelberg y Rotenboden.
No es solo un transporte para llegar arriba. Durante la subida atraviesas bosques, puentes, túneles y zonas de montaña con vistas preciosas. A medida que el tren gana altura, Zermatt queda abajo y el paisaje se vuelve cada vez más alpino.
Si el día está despejado, el Monte Cervino aparece durante buena parte del recorrido. Para nosotros fue uno de esos trayectos en los que casi no apartas la vista de la ventana.

Gorner Glacier
Una de las grandes razones para subir a Gornergrat es contemplar el Gorner Glacier. Desde la zona alta se ve una enorme lengua de hielo que serpentea entre las montañas. Para nosotros fue uno de los grandes momentos del viaje a Suiza, poder ver tan de cerca esta imponente creación de la naturaleza, el Glaciar Gorner.

No es una superficie lisa ni uniforme. Si te fijas bien, puedes distinguir grietas, cavidades, zonas azuladas, cortes y ondulaciones que muestran la fuerza de un glaciar vivo y cambiante.

El paisaje es impresionante porque el glaciar aparece rodeado por algunas de las cumbres más importantes de los Alpes. Gornergrat está rodeado por 29 picos de más de 4.000 metros, entre ellos el Dufourspitze, la montaña más alta de Suiza con 4.634 metros.
Para nosotros fue una de las imágenes más bonitas del viaje. El día estaba despejadísimo, las cumbres tenían mucha nieve y el glaciar parecía un río helado bajando desde el corazón de los Alpes.
Fíjate bien a la izquierda del Gorner Glacier, donde podrás divisar a lo lejos una preciosa laguna color turquesa encajada a los pies de varias crestas montañosas recubiertas de nieve. Se trata de la laguna glaciar de Gornersee, otro lugar que merece la pena no perderse.

Que ver en Gornergrat Station
Al llegar a la estación de Gornergrat en el tren cremallera, lo primero que impresiona es la amplitud del paisaje. Estás a más de 3.000 metros, rodeado de montañas enormes, con el Monte Cervino a un lado y el glaciar Gorner al otro.
En la parte alta encontrarás varios puntos interesantes. La plataforma panorámica es el lugar principal para disfrutar de las vistas al Cervino, al macizo del Monte Rosa, al Dufourspitze y al Gorner Glacier.
También verás el 3100 Kulmhotel Gornergrat, uno de los edificios más reconocibles de la estación superior. Su ubicación, rodeado de montañas y nieve, es espectacular. Muy cerca se encuentra la pequeña capilla Bernhard von Aosta, sencilla pero con mucho encanto por el entorno en el que se encuentra.
Otro punto interesante es ZOOOM the Matterhorn, una exposición interactiva dedicada al Cervino y al mundo alpino que lo rodea. Puede ser una buena visita si viajas con niños o si quieres conocer mejor este paisaje más allá de los miradores. En este edificio, no se admite la entrada de perros.

Riffelsee – Lago del reflejo del Monte Cervino
Después de visitar la zona alta de Gornegrat, nosotros bajamos caminando desde Gornergrat hasta Rotenboden, la estación situada justo por debajo. Según la señalización, este tramo dura unos 35 minutos, aunque nosotros con esas vistas no pudimos parar de tomar fotos, por lo que tardamos bastante más. Lo bueno, es que siempre vas bajando y el camino se hace muy ameno.
El sendero es precioso, con el Monte Cervino delante durante todo el camino y un paisaje abierto de alta montaña. Nosotros fuimos a principios de junio y todavía encontramos nieve y neveros, así que llevar botas de senderismo fue todo un acierto. Desde lo alto ya divisas la estampa del Cervino con los 3 lagos a sus pies, una estampa difícil de olvidar.

El lago más famoso de esta zona es el Riffelsee, conocido por el reflejo del Monte Cervino en sus aguas cuando el día está tranquilo. Nosotros tuvimos bastante suerte y conseguimos ver un reflejo precioso. No siempre ocurre, porque depende del viento, la luz y las nubes, pero cuando el agua se calma, la imagen es una auténtica maravilla.

Cerca del Riffelsee también hay otros pequeños lagos y charcas alpinas que merecen mucho la penea. Justo al lado del Riffelsee verá un lago muy pequeño de tono verdoso que nos encantó y otro lago algo más grande más adelante, ya camino de Riffelberg, aunque no aparecen con nombres oficiales, los verás sí o sí.
Fotos con el Monte Cervino
Una de las zonas más bonitas para hacer fotos está alrededor de Rotenboden y los lagos. Además del clásico reflejo en el Riffelsee, te recomendamos moverte un poco por los alrededores. Hay pequeños promontorios rocosos desde los que se consiguen perspectivas preciosas con el Cervino de fondo.

Nosotros fuimos improvisando bastante, buscando rocas, pequeños altos y rincones donde la montaña quedara bien encuadrada. Algunas de las fotos que más nos gustaron del viaje, salieron precisamente así, sin planear demasiado.

¿Sabías que el Monte Cervino inspiró la famosa montaña del Toblerone? Cuando lo tienes delante, con esa forma tan afilada y perfecta, entiendes rápido por qué se convirtió en uno de los iconos más reconocibles de Suiza.

Sendero desde Rotenboden a Riffelberg
Desde Rotenboden al Riffelsee hay unos 10 minutos a pie, y desde allí continuamos caminando en descenso hasta Riffelberg. Sin nieve, este sendero se puede recorrer tranquilamente en unos 30-35 minutos a pie. Es un tramo corto y muy agradecido, casi siempre en bajada, con vistas preciosas al Cervino durante buena parte del camino.
En nuestro caso, al ir a principios de junio, todavía encontramos algunos neveros, así que tardamos algo más entre las paradas, las fotos y algún tramo donde tocaba pisar con más cuidado. Eso sí, a Bagán le dio algunos zoomies de la emoción de poder caminar y jugar con la nieve. Vivimos junto a él, momemtos muy especiales en esra ruta.

Durante el camino seguimos encontrando rincones preciosos para fotografiar la montaña y también vimos varias marmotas correteando a lo lejos. No estaban lo suficientemente cerca como para sacar una foto en condiciones, pero nos hizo mucha ilusión verlas moviéndose entre las rocas y los prados alpinos.
Finalmente llegamos a la estación de Riffelberg, donde tomamos el tren cremallera de vuelta a Zermatt. Fue una forma perfecta de combinar Gornergrat, el glaciar, los lagos y una caminata preciosa sin hacer una ruta demasiado larga.
Mejor época para subir a Gornergrat
Nosotros subimos a principios de junio, a finales de primavera, y nos pareció una época preciosa. Había gente, pero no sentimos que estuviera masificado. Las cumbres seguían cubiertas de nieve, todavía quedaban neveros en algunos tramos del sendero y el contraste con los lagos y el cielo despejado era espectacular.
Eso sí, hacía fresco. Aunque abajo en Zermatt puedas tener buena temperatura, arriba estás a más de 3.000 metros. Nosotros fuimos con chaqueta y botas de senderismo, y lo agradecimos mucho.
En julio y agosto los senderos suelen estar más despejados y los lagos son más accesibles, pero también habrá más visitantes. En otoño debe ser precioso por la luz y los colores. En invierno, el paisaje tiene que ser impresionante, aunque la experiencia cambia bastante y algunas rutas pueden estar cerradas por nieve.

Gornergrat con perro
Los perros pueden viajar gratis en el tren cremallera a Gornergrat, siempre con correa y sin subir a los asientos. Con Bagán no tuvimos ningún problema. Subió tranquilo en el tren, caminó por zonas con nieve y disfrutamos los tres muchísimo de la excursión.
Eso sí, hay que tener en cuenta que estás en alta montaña. Lleva agua para tu perro, correa, algo de comida si vais a pasar muchas horas fuera y vigila el cansancio. La altitud se nota, y en zonas con nieve o roca conviene tener cuidado con los resbalones.
En el tren lanzadera de Täsch a Zermatt, los perros pequeños pueden viajar gratis si van en transportín, pero los perros grandes necesitan billete de media tarifa.

Cómo llegar a Zermatt
Zermatt es uno de los pueblos alpinos más famosos de Suiza y es conocido en todo el mundo por estar a los pies del Matterhorn o Monte Cervino. También tiene una particularidad importante: es un pueblo libre de coches. Si viajas en vehículo propio, tendrás que dejarlo en Täsch, una localidad situada a pocos kilómetros de Zermatt.
Nosotros aparcamos en el Matterhorn Terminal Täsch, un gran aparcamiento cubierto conectado directamente con el tren lanzadera. Es muy cómodo porque en el mismo edificio tienes parking, máquinas para comprar billetes, baños, cafetería, supermercado y acceso directo al andén. Eso sí, el parking no es nada económico, nosotros pagamos alrededor de 18 CFH por las horas que estuvimos realizando la excursión.
El tren de Täsch a Zermatt tarda unos 12 minutos y suele funcionar con mucha frecuencia durante el día, concretamete hay uno cada media hora desde bien temprano. El precio orientativo del billete de ida y vuelta es de unos 17,20 CHF, aunque puede variar según temporada o descuentos. La Swiss Travel Pass y Half Fare se pueden utilizar en este trayecto.
Zermatt también destaca por su ambiente alpino, sus casas de madera, su historia ligada al alpinismo y su enorme dominio esquiable. Aunque solo vayas para tomar el tren a Gornergrat, merece la pena dedicar un rato a pasear por el pueblo.

Precios del tren a Gornergrat
El tren a Gornergrat no es barato, pero si el día está despejado, creemos que merece muchísimo la pena.
Como referencia, el billete Zermatt – Gornergrat puede rondar los 66 CHF solo ida y los 132 CHF ida y vuelta en temporada alta.
Con tarjetas como la Swiss Half Fare Card o Swiss Travel Pass , puedes conseguir un descuento del 50%.
Nosotros pagamos 66 CHF por persona ida y vuelta gracias a que habíamos adquirido previamente la Half Fare Card.
Si vas en temporada alta, te recomendamos que reserves con antelación a través de este enlace, especialmente para quitarte las colas en taquillas, y si dispones de alguna de las tarjetas de descuento también puedes añadirlo al comprar tu entrada. Lo bueno de adquirir las entradas en este tipo de páginas es que te permiten pagar en Euros en lugar de en Francos Suizos.
Los niños suelen tener tarifas reducidas y, con algunas tarjetas familiares como la Junior Card, pueden viajar gratis acompañados por sus padres. Lo mejor es revisar siempre los precios actualizados antes de comprar los billetes.
Horarios del tren a Gornergrat
Los horarios del tren a Gornergrat cambian según la temporada, así que conviene revisarlos antes de organizar la visita.
El trayecto completo entre Zermatt y Gornergrat dura unos 33 minutos. Durante gran parte del día suele haber salidas frecuentes, especialmente en temporada alta.
Nuestro consejo es subir temprano. Así aprovechas mejor el día, tienes más margen para recorrer la zona alta, bajar hasta los lagos y regresar con calma a Zermatt.
Además, si quieres ver el reflejo del Cervino en el Riffelsee, suele ser mejor ir por la mañana, cuando hay más opciones de encontrar el agua tranquila.
Cuánto tiempo dedicar a Gornergrat
Puedes subir a Gornergrat, visitar los miradores y bajar en media jornada, pero nuestra recomendación es dedicarle un día completo.
Entre llegar a Täsch, tomar el tren a Zermatt, subir en el tren cremallera, recorrer la zona alta, bajar andando hasta Rotenboden, visitar el Riffelsee y volver en tren, el día se pasa bastante rápido.
Creemos que es una excursión para hacer con tranquilidad y explora la zona a fondo. Lo mejor de Gornergrat no es solo llegar arriba, sino disfrutar del camino, de los miradores, del glaciar, de los lagos y de todos esos pequeños momentos que aparecen cuando te das tiempo.
Qué llevar a Gornergrat
Para visitar Gornergrat te recomendamos llevar chaqueta o cortavientos, incluso en verano. También es muy recomendable llevar botas de senderismo si vas a caminar hasta los lagos, especialmente en primavera o principios de verano, cuando puede haber nieve en algunos tramos.
No olvides gafas de sol, protector solar, agua, algo de comida y batería suficiente para el móvil o la cámara. Si viajas con perro, lleva agua para él, correa y algo para comer si vais a pasar muchas horas fuera.
Consejos para visitar Gornergrat
- Sube temprano para aprovechar mejor el día y evitar las horas con más gente.
- Revisa la meteorología antes de ir. Esta excursión cambia muchísimo con un día despejado o con nubes cerradas. Tienes acceso a la webcam en directo de Gornergrat aquí.
- Comprueba los horarios del tren, especialmente el último tren de vuelta.
- No te quedes solo en la estación superior. Si las condiciones son buenas, baja caminando al menos hasta Rotenboden y visita el Riffelsee.
- Ten paciencia con el reflejo del Cervino. Depende mucho del viento y de la luz.
- Respeta siempre el entorno, no dejes residuos y camina con cuidado en zonas con nieve, roca o senderos húmedos.
- Reserva con antelación a través de este enlace, esta es una de las actividades más populares de la zona.
Nuestra opinión sobre Gornergrat
Gornergrat fue una de las excursiones más bonitas que hicimos en Suiza. El tren cremallera a Gornergrat ya nos pareció una experiencia preciosa, pero al llegar arriba entendimos de verdad por qué este lugar es tan especial. Las vistas al Monte Cervino, el glaciar Gorner, los picos de más de 4.000 metros y la posibilidad de caminar hasta los lagos hacen que sea una visita muy completa.
Nosotros la vivimos con muchísima ilusión porque pudimos disfrutarla junto a Bagán. Caminamos por nieve, vimos el glaciar como una lengua de hielo entre montañas, conseguimos el reflejo del Cervino en el Riffelsee y volvimos a Zermatt con la sensación de haber vivido uno de los grandes días del viaje.
No es una excursión barata, pero si tienes buen tiempo y estás en Zermatt, creemos que merece muchísimo la pena. Para nosotros fue, posiblemente, el día más especial de nuestra ruta por Suiza.
Por cierto, ¿A vosotros no os recuerdan las orejillas de Bagán al mismísimo Monte Cervino? A nosotros, un montón 😀

Con esto damos por finalizado nuestro artículo sobre el Tren cremallera a Gornergrat, ¿que te ha parecido esta excursión?
¡Nos vemos en el próximo post de Pasaporte a La Tierra!




