Descubre los mejores lugares que ver en Grindelwald, uno de los pueblos alpinos más bonitos de Suiza y la puerta de entrada a algunos de los paisajes más espectaculares del Oberland bernés. Entre cumbres, glaciares, lagos de alta montaña y miradores de infarto, aquí encontrarás planes para disfrutar durante todo el año.
Rodeado por el espectacular valle de Grindelwald y las imponentes cumbres del Eiger, el Mönch y el Jungfrau, este rincón de los Alpes suizos nos enamoró por completo. Aquí podrás caminar sobre el vacío en la impresionante pasarela del First Cliff Walk, contemplar un horizonte dominado por montañas de más de 4.000 metros y disfrutar de unas vistas que cuesta olvidar.
Además de su precioso casco urbano, desde aquí parten algunas de las excursiones más famosas del país, como First, el lago Bachalpsee, el Eiger Trail, Kleine Scheidegg o el mítico Jungfraujoch. No es casualidad que Grindelwald sea uno de los destinos de montaña más visitados de toda Suiza.
Sigue leyendo para descubrir los lugares imprescindibles que ver en Grindelwald, nuestros consejos y todo lo que necesitas saber para organizar tu visita. ¡Vamos a ello!

Subir a Grindelwald-First o Monte First en teleférico
Subir a Grindelwald-First en teleférico es, para nosotros, una de las experiencias imprescindibles si visitas esta zona de Suiza. En apenas 25 minutos pasarás del precioso pueblo de Grindelwald a un balcón natural situado a 2.168 metros de altitud, rodeado por algunos de los picos más espectaculares del Oberland bernés. Solo el trayecto ya merece la pena por las vistas que se van abriendo sobre el valle.

El teleférico funciona prácticamente durante todo el año, aunque los horarios varían según la temporada. En verano suele operar entre las 08:00 y las 18:00 h, mientras que el billete de ida y vuelta cuesta alrededor de 76 CHF por adulto. Si dispones de la Swiss Half Fare Card o la Jungfrau Travel Pass, podrás beneficiarte de descuentos.
Además, una de las cosas que más nos gustó es que Bagán pudo acompañarnos durante toda la experiencia. Igual que ocurre en muchos otros teleféricos de Suiza, los perros viajan gratuitamente, por lo que recorrer esta zona con tu compañero de cuatro patas resulta realmente sencillo.

Una vez llegues a la estación superior, encontrarás algunos de los lugares más famosos de Grindelwald-First. El espectacular First Cliff Walk, una pasarela suspendida sobre el vacío, o la ruta hasta el precioso lago Bachalpsee, son dos visitas que recomendamos hacer sí o sí y de las que te hablamos con más detalle en los siguientes apartados de esta guía. También parten desde aquí senderos hacia Faulhorn o Schynige Platte para quienes buscan rutas de mayor recorrido.
First Cliff Walk – TOP que ver en Grindelwald
Si hay un lugar que ver en Grindelwald-First que no puedes perderte, ese es el First Cliff Walk. Nada más salir de la estación superior del teleférico encontrarás esta espectacular pasarela metálica suspendida sobre la pared de roca, una estructura que parece flotar sobre el vacío y que ofrece una de las panorámicas más impresionantes de todo el Oberland bernés. Su nombre oficial es First Cliff Walk by Tissot y el acceso está incluido con el billete del teleférico.

Antes de recorrer la pasarela, te recomendamos subir apenas un par de minutos hasta el First View, el mirador situado en la parte más alta del acantilado. Se encuentra a 2.194 metros de altitud y destaca por su original plataforma con forma de molino de viento, formada por siete pasarelas independientes que se abren hacia el paisaje. Desde aquí disfrutarás de una panorámica de 360° sobre el valle de Grindelwald y las montañas que lo rodean, siendo uno de los rincones más fotogénicos de la zona. En la siguiente foto nos puedes buscar en la parte superior izquierda, donde se nos ve en pequeñito.

Después solo tienes que bajar unos metros para comenzar el loop circular del First Cliff Walk, un recorrido muy sencillo de unos 20 minutos que incluye la famosa pasarela metálica anclada a la pared de roca, situada a 2.168 metros de altitud, un pequeño puente colgante y la espectacular plataforma que sobresale sobre el vacío. Bajo tus pies caminarás literalmente sobre el vacío, mientras delante de ti se abre un horizonte dominado por algunos de los picos más espectaculares de los Alpes suizos. En los días despejados podrás contemplar el imponente Eiger, con su famosa cara norte, el majestuoso Jungfrau y otras cumbres que superan los 4.000 metros de altitud.

Personalmente, tengo que reconocer que al principio me daba bastante vértigo. Asomarte y ver el vacío bajo tus pies impone más de lo que parece en las fotos. Sin embargo, una vez terminé el recorrido, sentí que había dejado aparcado gran parte de ese miedo a las alturas. Es una de esas experiencias que te sacan un poco de tu zona de confort y que, al final, merece muchísimo la pena vivir.
Con Bagán también pudimos completar todo el recorrido, aunque para él no fue tan cómodo. El suelo de rejilla metálica de algunos tramos le generaba bastante inseguridad y avanzaba con más cautela que de costumbre. Aun así, con un poco de paciencia y acompañándolo en todo momento consiguió hacerlo con nosotros sin ningún problema.
Nosotros tuvimos bastante suerte. El día amaneció muy nublado y durante buena parte de la mañana las montañas permanecieron ocultas. Sin embargo, justo cuando llegamos al mirador, las nubes comenzaron a abrirse durante unos minutos y nos regalaron una ventana perfecta para contemplar el Jungfrau completamente despejado. Fue uno de esos momentos que no puedes planificar y que terminan convirtiéndose en uno de los mejores recuerdos del viaje.

Al final de la pasarela encontrarás la plataforma que se adentra todavía más sobre el vacío. Si no tienes vértigo, merece muchísimo la pena acercarte hasta el extremo para disfrutar de las vistas. Eso sí, se suelen formar largas colas para tomar la foto más espectacular de esta escapada por el Monte Primero.

Después de completar el loop circular del First Cliff Walk, nuestro consejo es continuar caminando hasta el lago Bachalpsee, otro de los grandes imprescindibles que ver en Grindelwald-First y uno de los senderos más bonitos de toda la región.
Camina hasta el lago Bachalpsee desde First
Si después de visitar el First Cliff Walk todavía te quedan ganas de seguir disfrutando de la montaña, nuestro consejo es que continúes hasta el lago Bachalpsee. Es una de las rutas más famosas de esta zona de Suiza y, sinceramente, después de hacerla, entendimos perfectamente por qué.
El sendero comienza junto a la estación superior de Grindelwald-First y recorre unos 3 km (solo ida) entre praderas alpinas, pequeños arroyos y un paisaje alucinante. Apenas tiene dificultad y se completa en aproximadamente aproximadamente 2 horas, por lo que es una excursión apta para prácticamente cualquier persona con un mínimo de forma física.
Durante todo el recorrido irás acompañado por unas vistas espectaculares de los Alpes, con varios picos de más de 4.000 metros dominando el horizonte. Te adelanto que cada pocos metros apetece parar para hacer una foto o simplemente contemplar el paisaje.
Al llegar al lago Bachalpsee entenderás enseguida por qué es uno de los lugares más fotografiados de Suiza. Nosotros lo visitamos a principios de junio y nos encontramos una imagen que difícilmente olvidaremos. Todavía quedaban numerosos neveros alrededor del lago y parte de su superficie seguía parcialmente congelada, creando un paisaje espectacular que no esperábamos encontrar en esa época del año.

Aunque el viento no nos permitió disfrutar del famoso reflejo perfecto de las montañas sobre el agua, el contraste entre la nieve, el hielo y las cumbres que rodeaban el lago hacía que el paisaje fuese igualmente increíble. Nos sentamos un buen rato junto a la orilla, disfrutando del silencio de la montaña y de un lugar que, sin duda, terminó convirtiéndose en uno de nuestros rincones favoritos que ver en Grindelwald y de todo el viaje por Suiza.

Qu ver en Grindelwald pueblo
Antes o después de subir a First, te recomendamos dedicar un rato a descubrir Grindelwald, uno de los pueblos con más encanto de Suiza. Se encuentra en un precioso valle, rodeado por las imponentes paredes del Eiger y el Wetterhorn, un entorno que explica por qué millones de viajeros lo eligen cada año como puerta de entrada a la región de Jungfrau. Nosotros nos enamoramos de este lugar nada más llegar.

Lo que más nos sorprendió fue su arquitectura. Paseando por sus calles encontrarás preciosos chalets alpinos y cabañas de madera decoradas con flores, banderas suizas y balcones llenos de color.


Uno de los edificios que más llamó nuestra atención fue el Chalet Nägeli, cuya fachada está revestida por miles de pequeñas tejas de madera colocadas artesanalmente. Con el paso de los años adquieren un bonito tono gris plateado que, además de proteger la vivienda del frío y la humedad, le da una personalidad única. También es muy típico encontrar tiendas de artesanía y objetos de madera tallada, una de las señas de identidad del pueblo.

Muy cerca de la Bärplatz, una de las plazas principales de Grindelwald, encontrarás dos esculturas que merece la pena buscar. La primera representa a un íbice alpino (Steinbock), uno de los grandes símbolos de los Alpes suizos.

La segunda, conocida como el Old Alpine Skier, rinde homenaje a los primeros guías de montaña y esquiadores que impulsaron el turismo de invierno en Grindelwald y convirtieron este rincón en uno de los destinos alpinos más famosos de Suiza.

Para terminar la visita, nada mejor que recorrer la Dorfstrasse, la calle principal que ver en Grindelwald. Si te apetece disfrutar de las mejores vistas, puedes subir hasta la iglesia reformista o a alguno de los pequeños miradores naturales situados en las colinas que rodean Grindelwald. Desde allí tendrás una panorámica espectacular del valle, con el Eiger dominando el horizonte. Nosotros terminamos el paseo sentados en una terraza contemplando las montañas, disfrutando del ambiente tranquilo de un pueblo al que volveríamos sin pensarlo dos veces.
Jungfrau (Top of Europe) desde Grindelwald
Subir a Jungfrau (Top of Europe) es una de las excursiones más famosas que puedes hacer desde Grindelwald. Llegarás a la estación de tren más alta de Europa, situada a 3.454 metros de altitud. El recorrido combina el teleférico Eiger Express y el histórico tren Jungfraubahn, permitiéndote disfrutar de miradores, un palacio de hielo y las impresionantes vistas del glaciar Aletsch. El trayecto dura unos 45 minutos desde Grindelwald Terminal.
Eso sí, también es una de las experiencias más caras de Suiza. El precio parte de 211 CHF por adulto (ida y vuelta desde Grindelwald), aunque puede reducirse si dispones de tarjetas como la Swiss Half Fare Card, la Swiss Travel Pass o la Jungfrau Travel Pass. Precisamente por su elevado coste, creemos que merece la pena elegir un día completamente despejado para disfrutar realmente de las vistas.
Nosotros estuvimos a punto de subir, pero el tiempo era muy inestable y las nubes cubrían continuamente la cima. Durante varios días estuvimos pendientes de las webcams y de la previsión meteorológica hasta el último momento. Finalmente preferimos no arriesgarnos a pagar una cantidad tan elevada sin tener garantizadas las vistas, así que nos quedó pendiente para nuestro próximo viaje a Suiza.

Más lugares que ver en Grindelwald y alrededores
Si vas a subir a Grindelwald-First, además del First Cliff Walk puedes realizar la ruta de senderismo hasta Faulhorn, una de las caminatas más populares de la zona. También encontrarás actividades de aventura como la First Glider, la First Flyer, la First Mountain Cart o los divertidos Trottibikes.
Ya desde el pueblo de Grindelwald, puedes aprovechar para visitar algunos de los lugares más espectaculares del Oberland bernés, como el valle de Lauterbrunnen, Harder Kulm, Jungfraujoch (Top of Europe), Oeschinensee, Blausee, Iseltwald, las Cuevas de San Beato, las Cataratas de Trümmelbach o los lagos Thun y Brienz, todos ellos perfectos para completar una ruta inolvidable por esta región de Suiza.
Dónde dormir en Grindelwald
Si tienes pensado recorrer Grindelwald y la región de Jungfrau, nuestra recomendación es alojarte en el propio Grindelwald, ya que estarás a pocos minutos del teleférico de First y de lugares tan espectaculares como Bachalpsee, Kleine Scheidegg o Jungfraujoch.
Si prefieres una ubicación más céntrica para visitar varios lugares del Oberland bernés, Interlaken nos parece una de las mejores bases. Al ser una ciudad más grande encontrarás una mayor oferta de alojamientos y restaurantes, además de estar perfectamente comunicada con destinos como Grindelwald, Lauterbrunnen, Iseltwald, Harder Kulm, el lago Oeschinensee, Blausee o las Cuevas de San Beato.
Te dejamos un pequeño listado de alojamientos recomendables donde dormir en Grindelwald:
Y este otro listado de alojamientos recomendables donde dormir en Interlaken:

Cómo llegar a Grindelwald
Llegar a Grindelwald es muy sencillo, tanto si viajas en coche como en transporte público. Nosotros recorrimos esta zona en coche de alquiler, la opción que más recomendamos si vas a hacer una ruta por Suiza, ya que te permitirá moverte con total libertad entre los diferentes pueblos, lagos y miradores del Oberland bernés.
Desde Interlaken solo hay unos 25 km (30 minutos en coche), mientras que desde Berna el trayecto dura aproximadamente 1 hora y desde Lucerna alrededor de 1 hora y 20 minutos. Si prefieres viajar en tren, tendrás que llegar primero a Interlaken Ost y allí tomar el tren directo hasta Grindelwald, un recorrido panorámico de unos 35 minutos que atraviesa algunos de los paisajes más bonitos de la región.

Mejor época para visitar Grindelwald y subir al monte First
Grindelwald es un destino que puede visitarse durante todo el año, aunque cada estación ofrece una experiencia completamente diferente. Si tu idea es recorrer senderos como First Cliff Walk o caminar hasta el lago Bachalpsee, la mejor época va desde finales de mayo hasta octubre, cuando los teleféricos funcionan con normalidad y la mayoría de rutas ya están abiertas.
Nosotros viajamos a principios de junio y nos pareció un momento fantástico. Encontramos bastante menos gente que en pleno verano y todavía pudimos disfrutar de paisajes con nieve en las montañas. De hecho, el lago Bachalpsee seguía parcialmente congelado y rodeado de neveros, una imagen que difícilmente olvidaremos.
Si buscas el famoso reflejo de las montañas en Bachalpsee o realizar todas las rutas sin nieve, julio y septiembre suelen ofrecer las mejores condiciones. Agosto también es una buena época, aunque es el mes con mayor afluencia de visitantes.
En invierno, Grindelwald cambia por completo. La nieve cubre el valle y la zona se convierte en uno de los grandes destinos de esquí de Suiza, con acceso a kilómetros de pistas y actividades de montaña. Sea cual sea la época que elijas, estamos convencidos de que Grindelwald siempre tiene algo especial que ofrecer.

Con esto damos por finalizada nuestra guía sobre que ver en Grindelwald y alrededores. ¿Te animas a visitarlo?
¡Nos vemos en el próximo post de Pasaporte a La Tierra!



