La Ruta de las Canales de Padules, también conocida como Las Canales y Los Canjorros, es para nosotros la ruta de agua más espectacular que hacer en Almería durante el verano. A diferencia de otros senderos, aquí caminarás prácticamente todo el tiempo por el cauce del río Andarax, atravesando aguas cristalinas, pequeñas cascadas, pozas y estrechos cañones que convierten la excursión en toda una aventura.
Este Monumento Natural se encuentra en el municipio de Padules, en plena Alpujarra almeriense, y sorprende por un paisaje difícil de imaginar en una provincia tan árida. El río ha excavado un profundo desfiladero entre las sierras de Gádor y Sierra Nevada, formando estrechos pasillos de roca, frondosa vegetación de ribera y rincones muy fresquitos para el verano. No es casualidad que este paraje haya servido incluso como escenario para un videoclip de David Bisbal.
Lo mejor de la ruta es que no hay un único destino final, sino todo el recorrido. Avanzarás río arriba superando pequeños rápidos, estrechos cañones, saltos de agua y pozas donde apetece detenerse para darse un baño y disfrutar del entorno. ¿Conoces el famoso dicho almeriense «Andarax, Andarax, y no te mojarás»? Pues en este rincón ocurre justo lo contrario. Además, es una ruta sencilla, muy divertida y perfecta para refrescarse en los días más calurosos del verano.
Si buscas una ruta de agua diferente, con paisajes sorprendentes y una buena dosis de aventura, Las Canales de Padules son una apuesta segura en la provincia de Almería. A continuación te contamos todo lo que necesitas saber para organizar esta preciosa ruta acuática. ¡Vamos a ello!

¿Dónde se encuentran Las Canales de Padules?
Las Canales de Padules se encuentran en el municipio de Padules, en plena Alpujarra almeriense, a unos 45 minutos en coche de Almería capital. Este Monumento Natural discurre por el cauce del río Andarax, que durante miles de años ha excavado un espectacular desfiladero entre las sierras de Gádor y Sierra Nevada, dando lugar a uno de los paisajes más sorprendentes de la provincia.
A pesar de encontrarse en una de las zonas más secas de España, aquí te espera un auténtico oasis de agua cristalina, vegetación de ribera, estrechos cañones y pequeñas pozas donde refrescarte durante el recorrido. Sin duda, es uno de esos rincones que merece la pena descubrir si buscas una ruta diferente para disfrutar del verano en Almería.

Cómo llegar al punto de inicio de la ruta
El punto de inicio de la ruta se encuentra a las afueras del municipio de Padules, donde encontrarás una zona habilitada para aparcar muy cerca del acceso al río. Nosotros no tuvimos ningún problema para dejar el coche y, en apenas unos quince minutos caminando, ya estábamos metidos de lleno en el cauce del río Andarax. Te dejamos la ubicación exacta del aparcamiento para que puedas llegar sin complicaciones.
Es el lugar perfecto para dejar el coche, ponerte los escarpines o unas zapatillas que puedas mojar, preparar la mochila y lanzarte a esta refrescante aventura. Desde el primer momento empezarás a caminar por el propio cauce del río Andarax, atravesando pozas, pequeños rápidos y estrechos pasillos de roca. Conforme avances, el desfiladero se irá cerrando y el paisaje se volverá cada vez más espectacular.
Descripción del recorrido por las Canales de Padules
La ruta por Los Canjorros y Las Canales de Padules puede hacerse como recorrido circular o de ida y vuelta parcial, según el tramo que decidas completar. La mayoría de rutas suelen moverse entre 4 y 6,5 km, con una duración aproximada de 2 a 3 horas, aunque puede alargarse bastante si paras a bañarte, hacer fotos o disfrutar de las pozas. El tramo más recomendable consiste en comenzar por Los Canjorros y remontar el río Andarax durante unos 2 km hasta la zona de Las Canales.
Tras dejar el coche en el aparcamiento, caminamos unos diez minutos por un sendero muy sencillo hasta llegar a un cruce perfectamente señalizado. Aquí encontrarás un cartel que indica Los Canales hacia la derecha y Los Canjorros hacia la izquierda. Nosotros decidimos comenzar por Los Canjorros, que nos pareció la opción más divertida para recorrer este espectacular Monumento Natural y dejar las pozas más grandes en Las Canales para el final.
Descendemos por un sendero bien marcado que, tras atravesar dos curiosos túneles naturales formados por cañaverales, nos deja directamente en el cauce del río Andarax.

A partir de aquí empieza la auténtica aventura. Durante todo el recorrido caminarás por el agua, superando pequeñas pozas, rápidos, cascadas y estrechos pasillos de roca donde, en algunos puntos, consigues tocar con las manos las paredes del cañón a ambos lados, tocando con una mano Sierra Nevada y con la otra mano tocas Sierra de Gádor. En algunos puntos el agua cubría bastante y tuvimos incluso que nadar unos metros para seguir avanzando, lo que hizo la experiencia todavía más divertida. Resulta difícil creer que un rincón así se encuentre en una de las provincias más áridas de España.




Poco a poco el desfiladero se abre hasta llegar a las inmediaciones del restaurante de la zona.

Desde aquí continuamos hacia Las Canales, donde el paisaje vuelve a estrecharse y el río discurre completamente encajonado entre enormes paredes de roca.

Unos diez minutos después alcanzamos dos pozas espectaculares, especialmente la segunda, con una pequeña cascada donde aprovechamos para descansar y darnos un buen baño.

Nosotros íbamos acompañados de nuestro lobito Bagan y, aunque conseguimos ayudarlo a superar algunos pasos más complicados, a partir de aquí vimos que seguir avanzando podía resultar incómodo para él.

Por ese motivo decidimos dar la vuelta sobre nuestros pasos hasta regresar a la zona del restaurante. Desde este punto, en lugar de volver nuevamente por el río, tomamos el camino de tierra que llega a un merendero con unas 8 o 10 mesas a la sombra y continúa hasta un pequeño aparcamiento de 5 o 6 plazas, donde no recomendamos dejar el vehículo.

Desde ese punto seguimos caminando hasta llegar de nuevo a la bifurcación inicial, donde se separan los caminos hacia Las Canales y Los Canjorros. Aquí comenzamos el regreso al parking donde habíamos dejado el coche, solo queda subir unos 10 minutos por el camino asfaltado, cómodo y sin pérdida, por donde habíamos comenzado la ruta.
Mejor época para hacer la ruta de las Canales de Padules
La mejor época para recorrer las Canales de Padules es entre finales de primavera y principios de otoño, especialmente durante los meses de verano. Cuando el calor aprieta, pocas rutas resultan tan agradables como esta, ya que pasarás buena parte del recorrido caminando por el agua, atravesando pozas y pequeños rápidos donde podrás olvidarte del calor por un momento.
La primavera también es una época muy recomendable, ya que el paisaje luce especialmente verde y el agua suele estar muy limpia y cristalina. Eso sí, ten en cuenta que el agua estará bastante más fría que en verano, por lo que conviene ir preparado.

¿Se puede hacer la ruta de las Canales de Padules con perro?
Sí, pero con matices. Nosotros hicimos la ruta con Bagan y disfrutó muchísimo durante buena parte del recorrido, aunque en la zona de Los Canales tuvimos que ayudarlo a superar varios pasos de roca por su altura y porque el suelo estaba bastante resbaladizo. Además, en los últimos tramos hay algunas pozas profundas donde es necesario nadar, algo que puede complicar el avance de algunos perros.
Por ese motivo decidimos dar la vuelta al llegar a las dos grandes pozas finales. Aun así, creemos que merece mucho la pena hacer esta ruta con perro, aunque no completes todo el recorrido, ya que los primeros kilómetros son una auténtica pasada y ellos disfrutan refrescándose continuamente en el río.

¿Se puede hacer la ruta de las Canales de Padules con niños?
Sí, creemos que es una ruta muy divertida para hacer con niños acostumbrados a caminar por la naturaleza. Tener que avanzar por el propio cauce del río, cruzar pequeñas pozas, rápidos y cascadas convierte la excursión en toda una aventura que suele encantar a los más pequeños.
Eso sí, conviene tener en cuenta que en la zona de Los Canales aparecen algunos pasos más resbaladizos, zonas de roca y pozas profundas donde incluso hay que nadar para continuar. Por ello, con niños pequeños nuestra recomendación es disfrutar de los primeros tramos de la ruta y dar la vuelta cuando el recorrido empiece a complicarse. Así vivirán la experiencia sin asumir riesgos innecesarios.
Qué llevar para realizar la ruta
Como gran parte del recorrido transcurre por el agua, lo más importante es llevar un calzado que puedas mojar. Nosotros recomendamos unos escarpines de barranco con buena suela o unas zapatillas de trekking que agarren bien sobre roca mojada. Evita las chanclas, ya que el fondo es irregular y en algunos tramos las piedras resbalan bastante.
No olvides meter en la mochila el bañador, una toalla, una bolsa estanca para proteger el móvil y la documentación, además de agua suficiente y algo de comida. Aunque el río refresca constantemente, en las zonas más abiertas el sol aprieta, así que tampoco está de más llevar gorra, protector solar y ropa cómoda de secado rápido.
Consejos para la ruta de Las Canales de Padules
Aunque es una ruta sencilla, conviene empezar temprano, especialmente en verano. El agua ayuda a combatir el calor, pero hay algunos tramos donde el sol pega con fuerza. Además, si madrugas encontrarás mucha menos gente y podrás disfrutar de las pozas con más tranquilidad.
Camina siempre con precaución, ya que algunas rocas pueden estar resbaladizas y, en la zona de Los Canales, hay pasos algo más abruptos donde es mejor avanzar despacio. Si vas con niños o con perro, no dudes en dar la vuelta cuando consideres que el recorrido empieza a complicarse; la parte más bonita de la ruta ya la habrás disfrutado.
Por último, respeta este entorno natural. No dejes basura, evita mover piedras o dañar la vegetación y recuerda que este rincón se conserva así de espectacular gracias al cuidado de quienes lo visitan.

Que ver cerca de Las Canales de Padules
Además de hacer la ruta de Las Canales de Padules, puedes aprovechar la escapada para descubrir otros rincones muy interesantes de los alrededores. Muy cerca se encuentra Paterna del Río, donde puedes hacer alguna ruta fresquita y tranquila entre agua, vegetación y paisajes típicos de la Alpujarra almeriense, conocida como la Ruta del Agua y el Castañar de Paterna del Río. Para nosotros, esta es la mejor ruta de la provincia en otoño, donde las hojas se tiñen de colores ocre y rojizos.
También merece mucho la pena acercarse a Laujar de Andarax, uno de los pueblos más bonitos de la zona y un lugar perfecto para pasear, tomar algo y disfrutar del ambiente alpujarreño.
Si tienes más tiempo, tampoco queda demasiado lejos Almería capital, el Desierto de Tabernas, el Puerto de la Ragua o incluso algunos pueblos de la Alpujarra granadina. Vamos, que aunque Las Canales de Padules ya justifican la escapada por sí solas, puedes montar un plan muy completo para pasar el día o incluso un fin de semana por esta zona.

Con esto damos por finalizado nuestro artículo sobre la ruta por Las Canales de Padules.
¡Nos vemos en el próximo post de Pasaporte a La Tierra!



