Que ver en Teruel – 12 lugares imprescindibles

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Te traemos una guía muy completa con los mejores lugares que ver en Teruel, pensada para que lo tengas todo a mano y aproveches al máximo tu visita a esta sorprendente capital aragonesa, a la que fuimos con expectativas moderadas y acabó conquistándonos.

Teruel es una capital pequeña, de fácil caminata por el casco viejo, cuya identidad se define por su marcado estilo mudéjar presente en tejados, ladrillo y cerámica en torres, iglesias y plazas. Y para rematar, Teruel tiene su propia leyenda de amor y tragedia, la de los Amantes de Teruel, el Romeo y Julieta español.

Ahí va un dato curioso para romper el hielo, «Teruel existe», y el origen del lema viene de una campaña turística que acabó convirtiéndose en frase popular. Y luego ya te metes en faena, la Plaza del Torico, la Catedral de Santa María de Mediavilla, las torres mudéjares como la del Salvador o San Martín, el Mausoleo de los Amantes, las murallas y hasta el mundo subterráneo del aljibe medieval. Es entonces cuando no te cabe duda de que Teruel existe y además es una ciudad encantadora.

Sigue leyendo para conocer cada uno de los lugares imprescindibles que ver en Teruel y montarte una ruta completa por el casco histórico sin perderte nada. ¡Vamos a ello!

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Mausoleo de los Amantes de Teruel – Un Icono que ver en Teruel

Dentro de la Iglesia de San Pedro tienes el lugar más icónico que ver en Teruel, el Mausoleo de los Amantes. Aquí descansan los restos de Juan Diego de Marcilla e Isabel de Segura, que aparecieron en 1555 bajo el suelo de la iglesia. Se trata de los Amantes de Teruel, una relación marcada por un destino trágico que se ha quedado grabada en la memoria de la ciudad.

En el mausoleo descansan sus restos momificados, y sobre ellos se alza «El Reposo de los Amantes» nombre de las esculturas yacentes esculpidas por Juan de Ávalos en alabastro en 1956. El símbolo más claro del amor imposible está justo delante de tus ojos, las manos parecen buscarse, pero si te fijas bien no llegan a tocarse, se quedan separadas por unos centímetros.

Esta historia de amor y tragedia se ha quedado con el famoso lema popular de “Los amantes de Teruel, tonta ella y tonto él«, frase con origen en la Edad Media, usada para mofarse de los amores trágicos. Al final es como el Romeo y Julieta español, con acento turolense.

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Exterior mausoleo los amantes de Teruel

Leyenda de los Amantes de Teruel

Conoce la leyenda detrás del amor trágico entre Isabel de Segura y Diego de Marcilla, probablemente la historia más famosa de España cuando se habla de amores imposibles. En el Teruel del siglo XIII, se quieren, pero hay un problema muy terrenal, Diego es pobre y no tiene tierras ni fortuna, y el padre de ella, Pedro de Segura, no da su bendición así como así. La condición es clara, cinco años para que Diego vuelva con dinero y pueda casarse.

Diego se marcha a la guerra a ganarse el futuro e Isabel se queda esperando. Cuando pasan los cinco años sin noticias, el miedo a que no regrese pesa más que la promesa, y su padre la empuja a casarse con un pretendiente rico, con la boda ya cerrada y el camino sin vuelta atrás.

La noche del enlace, Diego regresa y se cuela en la alcoba para verla a solas, desesperado, y le suelta la frase que lo resume todo, “bésame, que me muero”. Isabel lo mira rota y responde “no quiero”, y también “por no faltar a mi marido”, y ahí es cuando él cae muerto delante de ella. Después, en la Iglesia de San Pedro, Isabel corre a despedirse, lo besa por fin y se desploma sobre su cuerpo, y así se queda clavada para siempre la leyenda de los amantes de Teruel.

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Los amantes de Teruel

Iglesia de San Pedro

La Iglesia de San Pedro es uno de los imprescindibles que ver en Teruel, y además forma parte del mismo conjunto donde se ubica el Mausoleo de los Amantes. Se levantó en el siglo XIV, con una nave única, capillas laterales y bóveda de crucería, y si subes a la tribuna entiendes por qué tanta gente se queda mirando el techo, esa pintura tipo firmamento que se añadió en una restauración del siglo XIX. A nosotros nos recordó mucho a la Sainte-Chapelle de París.

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Iglesia de San Pedro

Esta iglesia es toda una joya del estilo mudéjar aragonés, con la Torre de San Pedro del siglo XIII, de unos 25 metros, que casi funciona como puerta y es de las más antiguas de las torres mudéjares de la ciudad. También merece atención el ábside poligonal de siete lados, con sus torreones, protegido como Patrimonio Mundial, y el claustro del siglo XIV, que es de los pocos mudéjares que se conservan en Aragón.

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Iglesia de San Pedro

Plaza del Torico

Vas a acabar pasando por la Plaza del Torico sí o sí, porque es el epicentro de Teruel, aunque en el mapa la verás como Plaza de Carlos Castel. Es una plaza irregular, con forma más bien triangular, y en el centro está su fuente del siglo XIX con una columna de unos 7 metros rematada por el famoso torico y las estrellas que recuerdan la leyenda fundacional de la ciudad.

Lo mejor es que el torico tiene nombre de “pequeño” por algo, mide unos 45 centímetros, pero pesa lo suyo, ronda los 55 kilos, así que no te fíes de la foto. Si te fijas en los edificios alrededor, tienes varias joyas modernistas muy llamativas, como la Casa del Torico con su torreón lateral, la Casa La Madrileña y la Casa Ferrán. Y ya que estás, siéntate en una terraza un rato, es la forma más fácil de ver cómo se mueve la ciudad, mientras te tomas una café o cervecita.

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Plaza del Torico

Aljibe medieval

Muy cerca de la Plaza del Torico puedes bajar a uno de esos sitios que no esperas encontrar en una ciudad como Teruel. El aljibe medieval se construyó a finales del siglo XIV para guardar agua de lluvia y asegurar el abastecimiento cuando la ciudad amurallada pasaba sequías o durante época de batallas. Lo curioso es que no es solo un depósito, es un pequeño mundo bajo tus pies, con pasadizos subterráneos que conectan dos grandes cisternas.

Catedral de Santa María de Mediavilla

La Catedral de Santa María de Mediavilla ya nos llamó la atención desde fuera, pues no es la típica catedral española de piedra, aquí el ladrillo y la cerámica mandan y el conjunto se ve diferente desde que te acercas por el centro histórico de Teruel. Empezó a levantarse en el siglo XII, pero lo que la hace especial es cómo fue creciendo con el mudéjar aragonés.

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Catedral de Santa María Mediavilla

Desde 1986 está reconocida como Patrimonio Mundial por la UNESCO dentro de la Arquitectura Mudéjar de Aragón, y ahí entran sus elementos más potentes. Fíjate en la torre mudéjar del campanario de 1257 y en el cimborrio, que se añadió más tarde y remata el exterior con una presencia muy poco habitual.

Dentro guarda su mayor tesoro, la techumbre de madera policromada que cubre la nave central, con un nivel de detalle que te dejará sin palabras. Si puedes, sube a la balconada con visita guiada para verla de cerca, y ya que estás, no te saltes el retablo mayor y la zona del coro.

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Interior Catedral Santa María Mediavilla

Torre de El Salvador

Si hay algo que define a Teruel es su estilo mudéjar, y a nosotros es lo que más nos gustó de la visita. La Torre de El Salvador es el sitio donde lo ves más claro, una torre-puerta con ese aire de alminar, ladrillo, cerámica verde y blanca y un pasaje de arco.

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Torre El Salvador

Antes de subir, entra un momento en la Iglesia de San Salvador para ver el retablo y el Cristo de las Tres Manos, una talla del siglo XIII con su historia curiosa. La subida a la torre cuesta alrededor de 3 euros y arriba tienes un pequeño espacio interpretativo y unas vistas panorámicas muy buenas del casco histórico, desde donde ubicar sus torres mudéjares, calles, monumentos y plazas en un vistazo.

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Vistas panorámicas desde la Torre del Salvador

Torre de San Martín

Otra parada clave para entender el mudéjar de Teruel es la Torre de San Martín, una torre-puerta de ladrillo con detalles de cerámica en verde y blanco que se construyó a principios del siglo XIV, entre 1315 y 1316. Mide alrededor de 40 metros, va pegada a la Iglesia de San Martín, y ese pasaje bajo la torre es de los puntos más fotogénicos de la ciudad.

La torre sigue el esquema de los antiguos alminares, con dos cuerpos cuadrados concéntricos y la escalera entre medias, y en su parte alta tuvo almenas porque también hacía función de vigilancia. Igual que otras joyas mudéjares de la ciudad, forma parte del Patrimonio Mundial de la UNESCO desde 1986.

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Torre de San Martín

Escalinata del Óvalo

La Escalinata del Óvalo está a las afueras de Teruel y une la estación con el casco histórico. Se construyó entre 1920 y 1921 para salvar unos 26 metros de desnivel y, además de práctica, se pensó como una entrada monumental para quienes llegaban en tren.

Tiene un diseño neo mudéjar muy bien logrado, con cerámica de colores, farolas con detalles de forja y un relieve central dedicado a Los Amantes de Teruel. Aunque hoy puedes subir en ascensor, merece la pena subirla y fijarte en los detalles. Nosotros nos quedamos un buen rato haciendo fotos porque es una de las zonas más fotogénicas de la ciudad.

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Escalianta del Óvalo

Plaza de San Juan

La Plaza de San Juan es la otra gran plaza de Teruel y, además, es de las más amplias, con mucho espacio dedicado a terrazas donde poder tomar algo. Fíjate en los soportales y en los edificios de ladrillo que la rodean, porque aquí se concentran varias sedes oficiales como el monumental Palacio de Justicia con sus característicos arcos, la sede de la Diputación Provincial de Teruel, el histórico edificio del Banco de España, la Subdelegación del Gobierno, el emblemático Casino Turolense, el Centro de Estudios de Física del Cosmos de Aragón (CEFCA), el Registro Civil Único, la Delegación de Hacienda, el Teatro Marín y la fuente barroca del siglo XVII que adorna el centro.

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Plaza de San Juan

Acueducto de Los Arcos

El Acueducto de Los Arcos fue de los monumentos que más nos sorprendió en Teruel, porque no te esperas una obra así en mitad de la ciudad. Se construyó en el siglo XVI para mejorar el suministro de agua, salvando un barranco enorme, y por eso se considera una de las grandes piezas de ingeniería del Renacimiento español, diseñada por el francés Quinto Pierres Vedel. Además, nos parece muy fotogénico. ¿Tu qué opinas?

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Acueducto de los Arcos

Murallas de Teruel

Del antiguo castillo ya no queda nada, pero Teruel aún conserva y ha recuperado tramos de su línea defensiva medieval. Estas murallas protegieron la ciudad en épocas duras, desde la Guerra de los Dos Pedros y las Guerras Carlistas hasta la Guerra Civil, cuando aquí se vivió la Batalla de Teruel.

Hoy puedes recorrer un tramo acondicionado de unos 50 metros y asomarte a la Torre de la Bombardera, con vistas muy buenas hacia la ciudad y el Acueducto de los Arcos. El acceso se hace por la Plaza de San Miguel, y durante la visita vas encontrando paneles y una muestra de máquinas y armas medievales a tamaño real que ayudan a imaginar cómo se defendía una ciudad amurallada.

Museo Provincial de Teruel

Si vas con tiempo en la ciudad, un buen plan es pasarte por el Museo Provincial de Teruel, y encima la entrada es gratuita. Está en la Casa de la Comunidad, un edificio renacentista aragonés del siglo XVI, y el recorrido te lleva por colecciones de arqueología, cerámica y etnología, desde el Paleolítico hasta la Edad Media, con mosaicos romanos como punto fuerte. No te saltes la recreación de una botica del siglo XVIII, y remata subiendo a la terraza, que tiene una de las mejores vistas de la catedral y su cimborrio.

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Museo provincial de Teruel

Dinópolis

Para cerrar la lista de lugares que ver en Teruel, Dinópolis es un plan diferente, sobre todo si viajas en familia o te apetece algo más interactivo. Está en el Polígono Los Planos, a unos 3 km del centro, y es un parque temático de paleontología abierto en 2001 que conecta muy bien con la provincia, aquí se han encontrado un montón de fósiles y en Galve se identificó el primer dinosaurio descrito en España.

Dentro tienes el museo paleontológico, recreaciones a tamaño real, recorridos tematizados y experiencias tipo cine 3D o simulador 4D, además de zonas pensadas para peques y espectáculos.

Dónde dormir en Teruel

Para dormir en Teruel, nosotros nos alojamos en el Hotel Reina Cristina, una opción muy cómoda por su ubicación céntrica, justo junto a la Escalinata del Óvalo. Desde aquí es posible moverse a pie sin ningún problema y llegar caminando a los principales puntos de interés del casco histórico en pocos minutos.

La localización es uno de sus grandes puntos fuertes, ya que te permite olvidarte del coche durante la estancia y recorrer Teruel a pie, tanto de día como por la noche. Es un hotel práctico, bien situado y muy funcional para una escapada urbana. El hotel cuenta con aparcamiento de pago, pero no se puede reservar.

Cómo llegar Teruel

Llegar a Teruel es sencillo, especialmente si vienes desde Albarracín, uno de los pueblos más visitados de la provincia. La distancia entre ambos es corta y el trayecto se hace por carreteras comarcales en buen estado.

Si llegas a Teruel desde otras zonas, la ciudad está bien conectada por carretera con Zaragoza, Valencia y Madrid, lo que la convierte en una parada cómoda dentro de una ruta más amplia por Aragón.

En cuanto al transporte público, Teruel cuenta con conexiones en autobús y tren desde ciudades como Zaragoza o Valencia. El transporte funciona, aunque los horarios no son muy frecuentes, por lo que conviene planificar bien los desplazamientos si optas por esta opción.

Si no dispones de vehículo, alquilar un coche es una muy buena alternativa, sobre todo si tu idea es moverte por la provincia y visitar lugares cercanos como Albarracín, Mora de Rubielos o Rubielos de Mora. Tener coche facilita mucho los desplazamientos y permite aprovechar mejor el viaje sin depender de horarios cerrados.

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Teruel

Dónde comer en Teruel

La gastronomía de Teruel es sencilla y muy ligada al producto local. Aquí el gran protagonista es el jamón de Teruel con D.O., presente en muchas cartas y casi obligatorio en cualquier comida. Otro ingrediente muy habitual es la trufa, sobre todo en temporada, que aparece en platos de carne, huevos, cremas o incluso en propuestas más actuales.

Nosotros optamos por una comida informal y fuimos al bar La Barrica, un bar de pinchos con una amplia carta de vinos por copas. Es un sitio pequeño y con mucho tirón, por lo que conviene ir temprano, ya que no se puede reservar. Es ideal si te apetece comer variado, probar varios pinchos y acompañarlo con un buen vino.

Si prefieres algo más tranquilo y comer sentado, una muy buena alternativa es Ambigú Jamón Bar. Tiene una buena relación calidad-precio y es un sitio perfecto para probar platos tradicionales como el jamón de Teruel o las migas a la pastora, además de otras propuestas.

bar La Barrica

Que ver cerca de Teruel

  • A muy poca distancia se encuentra Mora de Rubielos, una de las visitas más completas de la provincia. Su gran atractivo es el castillo, perfectamente conservado, junto a un casco histórico muy interesante. Además, Mora de Rubielos es considerado pueblo mágico de España.
  • Un poco más alejado se encuentra Rubielos de Mora, un pueblo pequeño pero muy cuidado, con muralla, portales medievales y un ambiente tranquilo. Es ideal para una parada corta y combinarlo con Mora de Rubielos en el mismo día, tal y como hicimos nosotros.
  • Siguiendo la ruta por carreteras de sierra, se llega a Linares de Mora, uno de los pueblos más bonitos de la zona. Destacan su castillo en lo alto, el río que cruza el pueblo y el conjunto de casas de piedra, todo rodeado de naturaleza.
  • Algo más lejos se sitúa Mosqueruela, con buena arquitectura tradicional y un entorno natural perfecto para disfrutar del paisaje y la tranquilidad del Maestrazgo.
  • Continuando hacia el interior del Maestrazgo turolense, aparece Cantavieja, encaramada en lo alto de una meseta. Su plaza porticada, el casco histórico y los miradores hacen que la visita merezca la pena, sobre todo por las vistas.
  • Por último, pero no menos importante, Albarracín es una de las excursiones más especiales. Sus murallas, casas rojizas, calles empedradas y el entorno natural la convierten en una visita imprescindible.

Mapa con los lugares que ver en Teruel

A continuación, te dejamos un mapa con los lugares que ver en Teruel junto a las recomendaciones que dejamos a lo largo de este artículo:

Con esto damos por finalizado nuestro artículo sobre que ver en Teruel, ¿te animas a visitarlo?

¡Nos vemos en el próximo post de Pasaporte a La Tierra!

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Teruel Existe

2 comentarios en “Que ver en Teruel – 12 lugares imprescindibles”

  1. Como bien dice el lema «Teruel existe». Es una ciudad que me impresionó,no me esperaba encontrar tantos lugares interesantes y de gran belleza,empezando por la Iglesia de San Pedro y las escultura de los famosos amantes de Teruel y el estilo mudejar que se respira por todo Teruel con sus torres ,la escalinata del Óvalo,y sobre todo con su famoso torico.,y muchos lugares más que visitar y admirar.Desde luego «Teruel existe»

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