Descubre los mejores lugares que ver en Berna, una ciudad que, sinceramente, nos sorprendió muchísimo. Antes de visitarla no teníamos grandes expectativas, pensábamos que sería una parada rápida en nuestra ruta por Suiza, pero acabó conquistándonos por completo y convirtiéndose en una de las ciudades que más disfrutamos del viaje.
Rodeada casi por completo por un meandro del río Aar y presidida por la inconfundible Torre del Reloj, Berna presume de un casco histórico medieval donde el oso, símbolo de la ciudad desde hace siglos, está presente en fuentes, escudos y rincones emblemáticos. Pasear entre sus soportales, fuentes renacentistas y edificios centenarios fue una experiencia que nos encantó.
Aunque es la capital de Suiza, Berna tiene un ambiente tranquilo y muy diferente al de otras grandes ciudades del país. Aquí encontrarás más de un centenar de fuentes históricas, la catedral más alta de Suiza, la casa donde vivió Albert Einstein y algunos de los miradores más bonitos del país, todo ello a pocos minutos caminando.
Sigue leyendo para descubrir todos los lugares imprescindibles que ver en Berna, además de nuestros consejos para organizar la visita y aprovechar al máximo un día en una de las ciudades más bonitas de Suiza. ¡Vamos a ello!

Kramgasse
Kramgasse es, para nosotros, la calle más bonita y fotogénica que ver en Berna. Une la emblemática Zytglogge con la Fuente de la Justicia, atravesando el corazón del casco histórico entre soportales medievales, elegantes edificios de piedra arenisca, escaparates tradicionales y numerosas banderas suizas y del cantón de Berna que le dan un encanto muy especial.

Además de su ambiente, aquí encontrarás varias de las famosas fuentes renacentistas que han convertido a Berna en una ciudad única, aunque de ellas te hablaremos un poco más adelante. Si quieres llevarte una de las imágenes más bonitas de la capital suiza, este es uno de esos lugares donde seguro acabarás sacando la cámara varias veces.

Fuentes de Berna
Uno de los detalles que más nos sorprendió al pasear por el casco antiguo fue descubrir la cantidad de fuentes históricas que hay repartidas por sus calles. Muchas siguen funcionando hoy en día y, además de decorar plazas y avenidas, durante siglos abastecieron de agua a los vecinos. En total existen más de un centenar, aunque las más famosas se concentran entre Kramgasse, Marktgasse y sus alrededores.
La Zähringerbrunnen, situada junto a la Torre del Reloj (Zytglogge), es una de las más conocidas. Está dedicada a Berchtold V de Zähringen, fundador de Berna, y muestra al característico oso de la ciudad vestido con armadura y portando una bandera. Muy cerca se encuentra la Simsonbrunnen, en Kramgasse, donde el personaje bíblico Sansón aparece abriendo la boca de un león, una de las esculturas más llamativas del recorrido.

Otra parada imprescindible es la Kindlifresserbrunnen, ubicada en la Kornhausplatz. Es probablemente la fuente más curiosa y polémica de Berna, ya que representa a un gigante devorando niños mientras otros esperan dentro de un saco. Su origen sigue siendo un misterio y ha dado lugar a numerosas leyendas. A pocos metros también encontrarás la Anna-Seiler-Brunnen, dedicada a la fundadora del primer hospital de la ciudad, y la elegante Pfeiferbrunnen, donde un músico toca la gaita rodeado de coloridos detalles renacentistas.

Por último, no dejes de acercarte hasta la Gerechtigkeitsbrunnen, situada al final de Gerechtigkeitsgasse. Coronada por la figura de la Justicia con su balanza y su espada, es una de las fuentes más fotografiadas de Berna y marca uno de los extremos del casco histórico. Todas ellas fueron creadas en el siglo XVI por el escultor Hans Gieng y forman parte del conjunto monumental que hace tan especial el centro histórico de la ciudad.

Zytglogge – Reloj Astronómico, un símbolo que ver en Berna
La Zytglogge es el gran símbolo de la ciudad y, probablemente, el lugar más conocido y fotografiado que ver en Berna. Esta torre medieval del siglo XIII marcó durante siglos la entrada occidental a la ciudad y, aunque hoy está rodeada por el casco histórico, sigue siendo uno de esos monumentos que atraen todas las miradas. Su enorme reloj astronómico, construido en el siglo XVI, no solo da la hora, sino que también muestra información sobre el calendario, las fases de la luna y los signos del zodiaco.

Nuestro consejo es que te acerques unos minutos antes de cada hora en punto y cojas sitio para ver el famoso espectáculo de autómatas que comienza a cobrar vida con el canto del gallo, el desfile de los osos, el bufón y la figura de Cronos, ofreciendo una pequeña representación que lleva sorprendiendo a visitantes desde hace siglos.

Einsteinhaus – Casa Museo Einstein
En plena Kramgasse se encuentra la Einsteinhaus, la casa museo donde Albert Einstein vivió entre 1903 y 1905 junto a su familia. Durante su estancia en Berna desarrolló algunas de las ideas que revolucionaron la física moderna y hoy este pequeño museo permite recorrer las estancias donde vivió y conocer mejor una de las etapas más importantes de su vida.

Catedral de Berna
La Catedral de Berna, o Berner Münster, impone desde que entras en la Münsterplatz, una plaza amplia y tranquila del casco antiguo presidida por su fachada gótica y la Fuente de Moisés. Es el edificio religioso más alto de Suiza, con una torre de algo más de 100 metros, y uno de los lugares imprescindibles que ver en Berna.

Su gran joya exterior es el relieve del Juicio Final, una escena llena de ángeles, demonios y almas en plena batalla moral, con el arcángel Miguel pesando quién se salva y quién no. Vamos, una entrada discreta no es.

En el interior encontrarás un espacio sobrio y elegante, con vidrieras medievales, bóvedas altas, coro tallado y ese silencio que siempre cambia un poco el ritmo del viaje. Si te ves con fuerzas, puedes subir a la torre por sus más de 300 escalones para disfrutar de una de las mejores vistas panorámicas que ver en Berna, con el casco antiguo, el río Aar y los Alpes al fondo si el día acompaña. La catedral suele abrir de lunes a sábado de 10:00 a 17:00 y los domingos de 11:30 a 16:00, aunque conviene comprobar el horario antes de ir porque puede variar por servicios religiosos o eventos.
Ayuntamiento de Berna
El Ayuntamiento de Berna (Rathaus) es uno de los edificios históricos más interesantes del casco antiguo y lleva siendo la sede del Gobierno del cantón desde hace más de 600 años. Su fachada de estilo gótico, con la característica escalinata lateral y los escudos de los antiguos distritos berneses, no pasa desapercibida. Si te fijas en sus esculturas, descubrirás un curioso contraste entre figuras que representan la Verdad, acompañada de un ángel, y la Mentira, con un inquietante aspecto demoníaco, un mensaje simbólico que recordaba a los gobernantes la importancia de ejercer el poder con justicia y honestidad.

Iglesia veterocatólica de San Pedro y San Pablo
Situada en la Rathausgasse, a pocos pasos de la Zytglogge y del Ayuntamiento de Berna, la Iglesia veterocatólica de San Pedro y San Pablo destaca por su llamativa fachada neogótica de piedra arenisca y su elegante campanario. Fue la primera iglesia veterocatólica construida en Suiza y, aunque suele pasar desapercibida para muchos visitantes, merece la pena detenerse unos minutos.

Torre de la Prisión
La Torre de la Prisión (Käfigturm) es otro de los monumentos más emblemáticos que ver en Berna. Construida en el siglo XVII con un elegante estilo barroco, esta imponente torre de piedra y su gran reloj marcaron durante siglos una de las antiguas puertas de acceso a la ciudad.
Como su nombre indica, también fue utilizada como prisión, aunque hoy ha dejado atrás ese pasado y acoge exposiciones y actividades relacionadas con temas políticos y sociales. Se encuentra en plena Marktgasse, una de las calles principales del casco histórico, y es uno de esos edificios por los que seguro pasarás durante tu recorrido por Berna.

Stadttheater de Berna
Situado junto a la Bärenplatz y muy cerca de la Torre de la Prisión, el Stadttheater de Berna es uno de los edificios culturales más elegantes de la ciudad. Inaugurado en 1903, destaca por su fachada de estilo neobarroco, coronada por una gran cúpula verde, y por acoger durante todo el año representaciones de ópera, teatro y ballet

Palacio Federal de Suiza
La Bundesplatz es una de las plazas más animadas que ver en Berna y el lugar donde se alza el imponente Palacio Federal, sede del Parlamento y del Gobierno de Suiza. Frente al edificio encontrarás las famosas 26 fuentes que brotan directamente del suelo, una por cada cantón suizo, convirtiendo la plaza en un punto de encuentro muy popular tanto para locales como para viajeros.

Justo detrás del Palacio Federal se encuentra la Bundesterrasse, un cuidado jardín con uno de los mejores miradores de Berna, desde donde disfrutarás de unas vistas espectaculares del río Aar, el valle y, si el cielo está despejado, de la silueta de los Alpes.
Ajedrez al aire libre
Una de las curiosidades que más nos llamó la atención en Berna fueron los tableros de ajedrez gigantes repartidos por distintos puntos de la ciudad, especialmente en la Bärenplatz. Es habitual ver partidas entre jugadores experimentados mientras un pequeño grupo de personas se reúne alrededor para seguir cada movimiento, una tradición muy popular en Suiza que convierte plazas y parques en auténticos lugares de encuentro.

Parque de los Osos (BärenPark) – Un lugar que NO ver en Berna
El oso forma parte de la historia y la identidad de Berna hasta el punto de dar nombre a la ciudad y aparecer en su escudo. Por eso, junto al río Aar se creó el BärenPark, un recinto donde viven varios osos pardos que se han convertido en uno de los principales reclamos turísticos.
Sin embargo, nosotros preferimos ser sinceros. Aunque el espacio es mucho más amplio que el antiguo foso de los osos y está diseñado para mejorar su bienestar, seguimos sin compartir la idea de mantener animales salvajes en cautividad como atractivo turístico. Si viajas con la misma filosofía que nosotros, creemos que hay muchos otros rincones del casco histórico y miradores que merecen mucho más la pena dedicarles ese tiempo.
Rosengarten (El Jardín de las Rosas)
El Rosengarten fue nuestro punto de inicio y final de la visita a Berna, ya que dejamos el coche aparcado en esta tranquila zona elevada de la ciudad. Además de ser uno de los jardines más bonitos de la capital suiza, ofrece el mirador más famoso de Berna, con unas vistas espectaculares del casco histórico, el río Aar y, en los días despejados, los Alpes al fondo. Si llegas en coche, nos parece una opción muy práctica para aparcar y comenzar el recorrido disfrutando desde el primer momento de una de las mejores panorámicas de la ciudad.

Como llegar a Berna
Llegar a Berna es muy sencillo, tanto si viajas en coche como en transporte público. Nosotros recorrimos Suiza en coche de alquiler y creemos que es la opción más cómoda si quieres hacer una ruta por el país, ya que te permitirá moverte con total libertad entre ciudades, lagos y pueblos de montaña.
Si viajas en coche, Berna se encuentra aproximadamente a 1 hora y 45 minutos de Ginebra, 45-50 minutos de Interlaken y 1 hora y 15 minutos de Lucerna, siempre circulando por autopistas y carreteras convencionales. Recuerda que para conducir por las autopistas suizas necesitarás la viñeta obligatoria, y que la puedes conseguir en cualquier gasolinera antes de entrar al país o si alquilas coche de alquiler, ya suele venir con ella.
Si prefieres utilizar el transporte público, Suiza cuenta con una de las mejores redes ferroviarias de Europa. Hay trenes directos y muy frecuentes desde Ginebra, Interlaken y Lucerna, con trayectos cómodos y puntuales. Eso sí, los billetes suelen ser bastante caros, por lo que si vas a recorrer varias zonas del país te recomendamos comprar la Swiss Half Fare Card, donde descuentan el 50% del precio o la Swiss Travel Pass, donde el transporte está incluido al 100%, dos tarjetas con las que podrás ahorrar mucho dinero durante el viaje.

Dónde dormir en Berna
Durante nuestra ruta por Suiza no nos alojamos directamente en Berna, sino en Biel/Bienne, una ciudad situada a unos 40 km de la capital suiza y a unos 30 minutos en coche. Para nosotros fue una base muy cómoda, ya que viajábamos en coche y desde allí podíamos movernos fácilmente por la zona.
En nuestro caso nos alojamos a través de HomeExchange, una plataforma de intercambio de casas que nos permitió ahorrar muchísimo en alojamiento, algo que en Suiza se agradece bastante porque los precios no son precisamente bajos. Además, también pudimos viajar con Bagan, algo que para nosotros era fundamental. Si te registras a través de nuestro enlace, te dan 250 GuestPoints, que pueden equivaler a varias noches de alojamiento para probar la plataforma.
También encontrarás alojamientos en Berna, pero te avisamos, los precios son muy elevados, y además, muchos no incluyen parking, así que conviene revisarlo bien antes de reservar. Te dejamos algunas opciones para que les eches un vistazo y puedas comparar según tu presupuesto:
Dónde aparcar en Berna
Si visitas Berna en coche, nuestra recomendación es aparcarlo en la zona alta de la ciudad, junto al Rosengarten. Nosotros aparcamos allí y nos pareció la mejor opción, ya que hay plazas de aparcamiento regulado y, además, comienzas la visita disfrutando de una de las mejores panorámicas del casco histórico antes de bajar caminando hacia el centro. Desde aquí tardarás apenas unos 10-15 minutos a pie hasta la Torre del Reloj.
El aparcamiento junto al Rosengarten funciona mediante parquímetro y, cuando fuimos nosotros, la tarifa era de 2 CHF por hora, con un máximo de 12 horas y horario de pago entre las 07:00 y las 19:00. El ticket puede sacarse fácilmente en la máquina y nos pareció una alternativa mucho más económica que los parkings cubiertos del centro histórico, donde las tarifas suelen ser bastante más elevadas.

Que ver cerca de Berna
Si vas a visitar Berna y tienes algo más de tiempo, te recomendamos guardar al menos uno o dos días para conocer algunos lugares cercanos. Su ubicación es perfecta para moverte por esta zona de Suiza y combinar ciudad, pueblos con encanto, lagos y paisajes de montaña sin hacer demasiados kilómetros.
Uno de los lugares más bonitos cerca de Berna es Gruyères, un pequeño pueblo medieval famoso por su castillo, sus calles empedradas y, cómo no, por el queso gruyère. Muy cerca también puedes visitar Friburgo, una ciudad preciosa y algo menos turística, con un casco histórico lleno de puentes, miradores y rincones con muchísimo carácter.
Otra opción interesante es acercarte a Biel/Bienne, una ciudad situada junto al lago de Biel y donde nosotros hicimos base durante parte del viaje. Desde allí podrás pasear junto al lago, descubrir su casco antiguo o continuar la ruta hacia otros paisajes naturales de la región.
Si buscas montaña, una de las mejores escapadas desde Berna es Interlaken, situada entre los lagos Thun y Brienz. Desde allí puedes subir al mirador de Harder Kulm, uno de los balcones más espectaculares del Oberland bernés, con vistas brutales a los lagos y a algunas de las cumbres más famosas de Suiza.
Y si te apetece naturaleza, también merece mucho la pena acercarte al lago Thun, al lago Brienz, a las Cuevas de San Beato o incluso al precioso valle de Lauterbrunnen si dispones de más tiempo. Berna tiene ese punto perfecto de ciudad bonita y bien ubicada que te permite improvisar planes muy potentes sin complicarte demasiado.
Con esto damos por finalizado nuestro artículo sobre donde dormir en Berna, ¿te animas a visitar la capital suiza?
¡Nos vemos en el próximo post de Pasaporte a La Tierra!

🌍 Ahorra en tu viaje para ver Berna
- 🏨 Reserva tu alojamiento ideal al mejor precio
- 🗺️ Contrata los mejores free tours y excursiones
- 🚗 Alquiler de coche al mejor precio
- 🛡️ Descuento de un 5% en tu Seguro de Viaje
- ✈️ Encuentra las mejores ofertas de vuelos
- 📶 Descuento del 5% para tu eSIM con el código “PASAPORTE”
- 💳 Tarjetas para Viajar sin Comisiones




