Descubre los mejores lugares que ver en Peñíscola y prepárate para una escapada por uno de los pueblos más bonitos de Castellón, donde puedes recorrer un casco antiguo repleto de lugares de interés, entre playa y paseo junto al mar.
En Peñíscola te encuentras un castillo imponente sobre el tómbolo rocoso, dominando el Mediterráneo, con un entramado medieval de calles estrechas que ascienden entre casas blancas hasta lo más alto, pasando por portales de la muralla. Mientras avanzas aparecen rincones interesantes como la Casa de las Conchas, delicada y llena de detalles, o el Bufador, donde el mar se cuela bajo la roca y, cuando se enfada, ruge con fuerza, todo con la figura del Papa Luna muy presente en cada rincón del castillo y su entorno.
Peñíscola fue un asentamiento romano, pasó por época musulmana y más tarde se convirtió en refugio del Papa Luna, que dejó aquí uno de los capítulos más importantes de la ciudad. Además, muchos rincones del casco antiguo han servido como escenario de películas y series como El Cid o Juego de Tronos, entre otros.
Sigue leyendo para conocer cada uno de los lugares imprescindibles que ver en Peñíscola y organizar tu visita sin perderte nada por esta localidad que pertenece a la red de Pueblos más bonitos de España. ¡Vamos a ello!

Portal de Sant Pere
El Portal de Sant Pere fue nuestra primera parada y la forma más directa de meterte de lleno en la Peñíscola amurallada. Este arco de piedra, levantado en el siglo XV durante la época del Papa Luna, servía como acceso desde el mar, algo que hoy cuesta imaginar viendo el puerto tan cerca. Si te fijas, aún se conserva su escudo en lo alto, un detalle que pasa desapercibido si no te fijas bien. Desde este acceso ya empiezas a moverte por ese entramado de calles del casco antiguo.

El Bufador – Imprescindible que ver en Peñíscola
El Bufador es uno de los rincones más curiosos que ver en Peñíscola. Se trata de una abertura natural en la roca que conecta directamente con el mar, formada durante años por el empuje constante de las olas. Cuando el mar está movido, el agua entra con presión por ese túnel y sale disparada hacia arriba acompañada de un potente estruendo, como si el propio suelo respirara con furia a través de la grieta entre las rocas.
Lo tienes muy cerca de la calle Santo Tomás, en una pequeña plazuela rodeada de bares, así que es fácil llegar sin perderte. Nosotros visitamos Peñíscola en un día muy soleado y sin viento, así que apenas nos conformamos con escuchar el sonido del mar ligeramente, pero hemos visto vídeos de cuando ruge fuerte y es brutal.

Fortín del Bonete
El Fortín del Bonete es un pequeño punto defensivo junto a la muralla que se utilizaba para vigilar la parte sur de Peñíscola, levantado en tiempos del Papa Luna para controlar posibles amenazas desde el mar. Desde aquí tienes una vista bastante abierta de toda la costa, incluso hacia la zona de la Sierra de Irta, y ,por ello, este lugar tenía tanta importancia estratégica.

Museu del Mar
El Museu del Mar es una parada interesante si te apetece entender mejor la relación de Peñíscola con el Mediterráneo. Está dentro de un antiguo edificio sobre el Baluarte del Príncipe, en una ubicación bastante privilegiada con vistas al mar. En el interior te encuentras con salas sencillas donde se exhiben piezas históricas, objetos vinculados a la pesca tradicional y pequeños acuarios con especies de la zona.

Casa de las Conchas – Un rincón fotogénico que ver en Peñíscola
La Casa de las Conchas, también conocida como Casa de les Petxines es uno de los lugares de parada obligatoria. Todo empieza en los años 50, cuando Justa y su familia, en un momento complicado, comenzaron a buscarse la vida enseñando el pueblo a los visitantes, algo muy parecido a lo que hoy serían visitas guiadas. Con el tiempo pudieron levantar su propia casa y decidieron decorarla de una forma muy personal, cubriendo la fachada con conchas que iban consiguiendo poco a poco, muchas de ellas intercambiadas con pescadores de la zona.
Se ha convertido en uno de los rincones más fotografiados del casco antiguo. Está a pocos pasos del faro y llama la atención desde lejos, así que acabarás parando aquí sí o sí. Para mí es una parada obligatoria para sacar fotos y uno de los imprescindibles que ver en Peñíscola.

Faro – Lugar para fotos que ver en Peñíscola
El Faro de Peñíscola lo encuentras justo junto al castillo, en uno de los puntos más altos del casco antiguo. Es de color blanco y lleva activo desde finales del siglo XIX. Tiene una altura de torre de 11 metros y una elevación sobre el nivel del mar de 56 metros. Ha ido evolucionando con el tiempo hasta electrificarse en 1929, pero siempre con la misma función, guiar a los barcos que pasan frente a esta costa. No se puede visitar por dentro, pero el entorno ya merece la parada por las vistas abiertas al Mediterráneo.
A nosotros los faros siempre nos llaman mucho para hacer fotos, tienen algo especial. Aquí te quedas un rato mirando el horizonte y es fácil imaginar a los pescadores regresando después de faenar o a los barcos buscando la referencia de luz para acercarse a puerto.

Estatua del Papa Luna
La Estatua del Papa Luna está justo a los pies del castillo y llama la atención por el tamaño y por lo bien trabajados que están los detalles, desde la vestimenta hasta la postura en el trono. Representa a Benedicto XIII, una figura clave en la historia de Peñíscola, y no es pequeña precisamente, esta figura de bronce ronda los dos metros y tiene un peso considerable de 700 kilos.
Se colocó en 2007 como homenaje al personaje más ligado al castillo, y es uno de los puntos más buscados para hacerse la típica foto. Si vas en temporada alta, verás que no eres el único que se acerca, pero merece la pena esperar un poco y fijarte bien en los detalles. Es obra del escultor Sergio Blanco, que además de su faceta como escultor también fue conocido por formar parte del dúo musical Sergio y Estíbaliz.

Castillo del Papa Luna – TOP que ver en Peñíscola
El Castillo del Papa Luna es el plato fuerte de la visita a Peñíscola y el lugar donde más tiempo vas a dedicar. Está en lo alto del peñón, dominando todo el conjunto.Se levantó entre finales del siglo XIII y principios del XIV por los templarios, siguiendo un estilo románico bastante sobrio, con piedra maciza y estructuras pensadas más para resistir que para decorar. Años después se convirtió en residencia de Benedicto XIII, el conocido Papa Luna, que terminó sus días aquí, dejando al castillo un enorme peso histórico.

Por dentro vas recorriendo distintas estancias como el patio de armas, la iglesia, las salas papales o zonas más defensivas, además de pequeños espacios con piezas históricas como el escudo del papa Luna, que formaba parte de una antigua fuente, y algunas réplicas, como el báculo y el cáliz del Papa Luna, entre otros. Además, este lugar ha servido como escenario para rodar producciones conocidas como Juego de Tronos o la película El Cid protagonizada por Charlton Heston.

Y luego están las vistas, que para mí son de lo mejor. Desde arriba tienes una perspectiva aérea muy amplia, con la costa levantina extendiéndose hasta el Delta del Ebro y la zona de Els Ports, la península de Peñíscola llena de tejados e iglesias a tus pies, las dos playas a ambos lados y el mar abriéndose sin límite. Desde aquí puedes tomar fotazas de Peñíscola y su entorno marítimo.

Ermita de la Virgen de La Ermitana
La Ermita de la Virgen de la Ermitana la encuentras junto al castillo y es otro de los lugares imprescindibles que ver en Peñíscola. Se construyó a principios del siglo XVIII por orden del gobernador Sancho de Echeverría, siguiendo un estilo barroco valenciano, aunque con un aspecto bastante sobrio, casi más cercano a una construcción defensiva que a un templo tradicional. Cada 8 y 9 de septiembre este lugar cobra especial importancia, cuando se celebran las fiestas en honor a la patrona con las conocidas danses, una tradición muy arraigada que le ha valido el reconocimiento como Fiesta de Interés Turístico Nacional desde 1997. Se encuentra ubicada frente a la Plaza de Armas.

Parque de Artillería – Lugar imprescindible que ver en Peñíscola
El Parque de Artillería es un bonito espacio verde en pleno casco antiguo. Está junto al castillo y te permite hacer un recorrido entre jardines bastante cuidados con antiguas estructuras defensivas. Se diseñó en el siglo XVI bajo el reinado de Felipe II, con la participación de Vespasiano Gonzaga y el ingeniero Bautista Antonelli, y aunque hoy lo ves lleno de vegetación, en su día era una zona clave para la defensa frente a ataques por mar.
Mientras paseas vas pasando por rampas, túneles, fosos y restos de antiguas posiciones de artillería, todo integrado entre palmeras, olivos y vegetación mediterránea. Lo mejor es que a cada paso se abren miradores con vistas muy amplias al mar y a la costa.

Iglesia Parroquial de Santa María
La Iglesia Parroquial de Santa María pasa algo más desapercibida por fuera, a excepción de su espigada torre campanario sobresaliendo entre las casas del casco antiguo. Tiene origen en el siglo XIII, aunque ha sufrido varias reformas con el paso del tiempo, combinando elementos góticos y ampliaciones posteriores que le dan un aspecto más robusto. Por dentro merece la pena entrar un momento, porque guarda piezas valiosas como una cruz procesional y un cáliz asociados Benedicto XIII, el Papa Luna, además de un relicario vinculado a Clemente VIII.

Rampa de Felipe II – Rincón fotogénico que ver en Peñíscola
La Rampa de Felipe II es el acceso que conecta la zona del puerto con el interior de la fortaleza y te lleva directamente hasta el Portal Fosc, que durante siglos fue la única entrada por tierra hasta que se abrió la puerta de Santa María. Se construyó en el siglo XVI por orden de Felipe II y queda encajada entre la muralla renacentista que forma la fachada principal de la ciudad, así que mientras la subes vas entendiendo bien ese carácter defensivo que tenía todo el conjunto. Además, este tramo ha sido utilizado como escenario en varias producciones, desde escenas de El Cid con cientos de soldados avanzando hacia la batalla, hasta rodajes de Juego de Tronos o la serie El Chiringuito de Pepe.

Portal Fosc
El Portal Fosc era durante siglos la puerta principal de entrada a Peñíscola, hasta bien entrado el XVIII, así que por aquí pasaba prácticamente todo el mundo que accedía a la ciudad. Se levantó en 1578 dentro de las reformas impulsadas por Felipe II, y su diseño se relaciona con Juan de Herrera. Cuando te acercas, destaca ese arco de medio punto bastante contundente, con el escudo real y una inscripción en la parte superior que deja claro el contexto en el que se construyó. Hoy sigue siendo uno de los accesos más habituales al casco antiguo y es un buen sitio para una foto rápida y para fijarte en los detalles antes de seguir caminando por las calles que se abren justo al otro lado.

Portal y plaza de Santa María
El Portal de Santa María, también conocido como Les Caseres, se abrió en 1754 por orden de Fernando VI para facilitar el acceso al casco antiguo, sobre todo para la entrada de mercancías en carro, evitando el paso más incómodo por el Portal Fosc. Nada más cruzarlo llegas a la plaza del mismo nombre, un espacio más abierto y tranquilo donde cambia un poco el ambiente, con terrazas y rincones donde puedes tomar algo. Aquí también se conservan arcos que en su día sirvieron para alojar tropas y víveres. Actualmente, es el lugar donde se celebran mercadillos y eventos.

Avenida Papa Luna y letras de Peñíscola
La Avenida Papa Luna recorre toda la Playa Norte en paralelo y mientras caminas tienes siempre de fondo el castillo y la línea de playa, con bares, heladerías y terrazas. Aquí también están las letras gigantes de Peñíscola, que no pueden faltar en nuestro listado, porque al final se han convertido en un clásico que muchos destinos han ido incorporando. Es la típica parada para una foto simpática con el castillo detrás.

Playas de Peñíscola
Después de recorrer el casco antiguo, si tienes algo más de tiempo lo mejor es dedicar el resto del día a las playas. Las más accesibles son las urbanas, como la Playa Norte, larga y abierta con el castillo siempre de fondo, o la Playa Sur, más recogida junto al puerto, además de la pequeña Playa de las Viudas, más tranquila. Si te apetece salir un poco del centro, merece mucho la pena acercarse hacia la Sierra de Irta, donde tienes playas como Pebret y Russo, bastante más naturales, o pequeñas calas escondidas y salvajes, donde encuentras zonas menos masificadas y con el agua mucho más limpia.

Donde dormir en Peñíscola
A la hora de buscar dónde alojarte en Peñíscola, tienes dos opciones muy claras que funcionan muy bien según el tipo de viaje que busques. Puedes quedarte en el casco antiguo, dentro o cerca de la muralla, con ese ambiente más auténtico y calles con historia, o apostar por la zona de la playa, más cómoda, con todo a mano y más fácil para dejar el coche.
Para que no pierdas tiempo comparando, te dejo una lista de alojamientos recomendables donde dormir en Peñíscola:

Donde comer en Peñíscola
En Peñíscola vas a encontrar muchísimas opciones, sobre todo en la zona de la Playa Norte y a lo largo de la avenida del Papa Luna, donde se concentran muchos restaurantes con terrazas frente al mar. Es una zona muy cómoda para sentarte a comer.
Nosotros comimos en el Restaurante Papa Luna, en la terraza con vistas al mar y la arena de la Playa Norte, en plena avenida. Fue todo un acierto. Pedimos un arroz señoret y una ración de zamburiñas y estaba todo realmente bueno, de esos sitios en los que sabes que repetirías.

En la misma avenida tienes más opciones que pueden encajarte según lo que busques, pero si viajas en fin de semana o en temporada alta, mejor reservar con tiempo porque suele llenarse.

Como llegar a Peñíscola
Llegar a Peñíscola en coche es bastante sencillo y cómodo desde varios puntos de España. Desde Castellón de la Plana tienes unos 70 km, que se hacen en aproximadamente 50 minutos por la AP-7 o la N-340. Si vienes desde Valencia capital, son unos 140 km y alrededor de 1 hora y 30 minutos, también por la AP-7, que es la opción más rápida.
En cambio, si sales desde Madrid, el trayecto es más largo, con unos 440 km y unas 4 horas y 30 minutos de viaje. La ruta más habitual es por la A-3 hasta Valencia y después enlazar con la AP-7 en dirección norte hasta Peñíscola.

Con esto damos por finalizado nuestro artículo sobre que ver en Peñíscola. Esperamos que te haya gustado tanto como a nosotros este precioso pueblo de la provincia de Castellón.
¡Nos vemos en el próximo post de Pasaporte a La Tierra!



