Que ver en Verona 🎭❤️ 18 lugares imprescindibles

que-ver-en-verona

Descubre los mejores lugares que ver en Verona, una de las ciudades más bonitas y sorprendentes del norte de Italia. Más allá de ser la ciudad de Romeo y Julieta, aquí te esperan anfiteatros romanos, plazas llenas de vida, iglesias históricas, puentes medievales y rincones con muchísimo encanto junto al río Adige.

No existe mundo fuera de las murallas de Verona;
solo purgatorio, tortura, infierno.
Quien es desterrado de aquí, es desterrado del mundo
y el exilio del mundo es la muerte.

(Shakespeare, “Romeo y Julieta”, acto III, escena III)

Verona nos pareció una ciudad elegantísima, donde dar un paseo por su casco viejo mientras vas encontrando pequeñas joyas entre callejuelas de piedra y fachadas centenarias. La Arena, la Piazza delle Erbe, el balcón de Julieta o las vistas desde la Colina de San Pietro hacen que entiendas rápidamente por qué tanta gente se enamora de esta ciudad italiana.

Además de toda la historia ligada a Shakespeare, Verona conserva uno de los centros históricos mejor preservados de Italia y un patrimonio romano espectacular. Aquí puedes entrar en un anfiteatro con casi 2.000 años de historia, descubrir antiguas tumbas góticas o cruzar puentes medievales sobre el Adige mientras el ambiente de las terrazas llena las plazas.

Sigue leyendo para conocer cada uno de los lugares imprescindibles que ver en Verona y descubrir todos esos rincones que merecen realmente la pena en la ciudad más romántica del Véneto. ¡Vamos a ello!

que-ver-en-verona-en-dos-dias
Que ver en Verona

Free Tour por Verona

Recorrer Verona con un free tour nos parece una de las mejores formas de empezar a descubrir la ciudad. Más allá de ver sus monumentos, entiendes mucho mejor la historia que hay detrás de lugares tan conocidos como la Arena, las callejuelas del casco antiguo o el famoso balcón de Julieta.

Actualmente hay varios free tours al día, incluyendo opciones en español y diferentes horarios, por lo que suele ser bastante fácil encontrar uno que encaje con tu viaje. Aun así, te recomiendo reservarlo con antelación porque en temporada alta las plazas vuelan, especialmente en una ciudad tan popular y romántica como Verona.

Porta Nuova

La Porta Nuova fue durante siglos una de las principales entradas defensivas de Verona y todavía hoy sigue impresionando por sus enormes muros de ladrillo y piedra blanca. Fue diseñada en el siglo XVI por el arquitecto renacentista Michele Sanmicheli y actualmente da nombre también a la estación principal de tren de la ciudad. Para nosotros marcó el inicio de la ruta, antes de llegar a la Plaza Bra y la Arena de Verona, especialmente si llegas caminando desde la estación de Verona Porta Nuova hacia el casco histórico.

porta-nuova
Porta Nuova

Plaza Bra

La Plaza Bra fue nuestro primer contacto con el casco histórico de Verona y la entrada no podía ser más bonita. Accedes cruzando los Portales de Bra, una enorme puerta integrada en la antigua muralla de la ciudad con arcos de piedra, reloj y torre, que todavía conserva el aire de entrada monumental al casco viejo. Justo al lado encontramos una pastelería espectacular donde merece mucho la pena parar a probar algo dulce antes de empezar la ruta.

portales-de-bra
Portales de Bra

La plaza es enorme y siempre tiene ambiente. A un lado aparece la impresionante Arena de Verona, uno de los anfiteatros romanos mejor conservados de Italia, y alrededor se levantan edificios elegantes como el Palacio Barbieri o la Gran Guardia. Uno de los rincones más fotogénicos es el Listone, un amplio paseo peatonal de mármol rosado que bordea buena parte de la plaza y donde se concentran muchas cafeterías y terrazas.

listone
Listone

Arena de Verona

La Arena de Verona es uno de los grandes imprescindibles que ver en Verona y probablemente el lugar que más nos sorprendió de la ciudad. No imaginábamos encontrar aquí un anfiteatro romano tan majestuoso y de semejante tamaño, especialmente fuera de Roma. Mucha gente piensa que el único gran anfiteatro romano de Italia es el Coliseo Romano, pero la Arena de Verona demuestra justo lo contrario, siendo uno de los mejor conservados y el tercero más grande del país, con casi 2.000 años de historia.

arena-de-verona
Arena de Verona

Fue construida en el siglo I y llegó a albergar a unas 30.000 personas entre luchas de gladiadores y espectáculos públicos. Hoy sigue utilizándose para conciertos y óperas gracias a su increíble acústica, algo que hace todavía más especial visitarla. Merece mucho la pena entrar y subir a las gradas superiores para apreciar las dimensiones reales de este lugar. La Arena de Verona fue declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO.

arena-de-verona-anfiteatro-romano
Arena de Verona

Casa de Julieta

Si hay un lugar icónico que ver en Verona, ese es sin duda la Casa de Julieta. Al final, quién no ha oído alguna vez la historia de Romeo y Julieta. La obra de Shakespeare convirtió a Verona en la ciudad del amor imposible entre dos jóvenes pertenecientes a familias enfrentadas, una historia marcada por el romance, los encuentros secretos y un desenlace trágico que ha dado la vuelta al mundo durante siglos.

La casa se encuentra en la pequeña Via Cappello y lo primero que te encuentras es un pasillo cubierto de mensajes, notas y cartas de amor dejadas por viajeros de todos los países. Incluso hay un buzón donde mucha gente sigue enviando cartas dirigidas a Julieta.

buzon-del-amor
Buizón del Amor

Al cruzarlo aparece el famoso patio con el conocido balcón de Julieta, uno de los rincones más fotografiados de Verona, aunque realmente fue añadido tiempo después para reforzar la conexión con la obra.

balcon-casa-de-julieta-que-ver-en-verona
Balcón de Julieta

Abajo también verás la famosa estatua de bronce de Julieta, rodeada casi siempre de gente esperando para tocarle el pecho derecho. Según la leyenda, hacerlo trae suerte en el amor y asegura volver algún día a Verona. Puede sonar turístico, y realmente lo es bastante, pero al final acabas entrando en el juego y forma parte completamente de la experiencia de visitar la ciudad.

estatua-de-julieta
Estatua de bronce de Julieta

Por cierto, muy cerca de la casa podrás ver los los candados que simbolizan el amor inquebrantable de las parejas, quienes los enganchan en las rejas del patio y tiran la llave para sellar su promesa eterna. Sí, una cursilada muy grande, pero es que es la ciudad de Romeo y Julieta.

Piazza delle Erbe

La Piazza delle Erbe fue sin duda nuestro lugar favorito de Verona. Esta plaza, que antiguamente fue el foro romano de la ciudad, sigue siendo hoy el gran corazón del casco histórico. Tiene muchísimo ambiente a cualquier hora del día y está rodeada de terrazas, fachadas históricas y puestos de mercado donde todavía venden fruta, verduras y productos locales.

mercado-productos-locales-verona
Mercado local

En el centro destaca la preciosa Fuente de Madonna Verona, uno de los símbolos de la plaza, rodeada constantemente de gente y cafeterías. Alrededor aparecen algunos de los edificios más importantes de Verona como el medieval Palacio de la Razón, el elegante Palacio Maffei de estilo barroco, la histórica Domus Mercatorum o Casa de los Mercaderes y la Torre del Gardello, que conserva uno de los relojes mecánicos más antiguos de Europa.

También llaman muchísimo la atención las Casas Mazzanti, especialmente por los frescos pintados que decoran sus fachadas. Muy cerca está además el curioso Arco della Costa, del que cuelga una supuesta costilla de ballena que, según la leyenda, cae sobre quien pase mintiendo bajo él.

arco-della-costa
Arco della Costa

Entre tanta arquitectura histórica, terrazas y el movimiento constante del mercado, esta plaza tiene uno de los ambientes más bonitos de toda Verona.

piazza-delle-erbe
Piazza delle Erbe

Torre Lamberti

La Torre Lamberti se ve prácticamente desde muchos rincones del centro histórico de Verona gracias a sus 84 metros de altura, convirtiéndose en una de las grandes referencias visuales de la ciudad. Fue levantada en el siglo XII junto al Palacio de la Razón y merece mucho la pena subir para disfrutar de una de las mejores vistas de Verona. Dentro conserva dos campanas históricas, aunque la más conocida es la Marangona, que durante siglos marcaba las horas de trabajo de los artesanos y todavía hoy sigue sonando en ocasiones especiales o emergencias como incendios.

torre-lamerti
Torre Lamberti

Piazza dei Signori

Otra de las plazas más pintorescas que ver en Verona es la Piazza dei Signori, un rincón mucho más tranquilo que la cercana Piazza delle Erbe. Nada más cruzar el Arco della Costa el bullicio se reduce por completo y empiezas a rodearte de antiguos palacios medievales que durante siglos concentraron el poder político de la ciudad. En el centro destaca la estatua de Dante Alighieri, que pasó varios años exiliado en Verona bajo la protección de la familia Scaligeri.

piazza-dei-signori
Piazza dei Signori

Alrededor de la plaza aparecen edificios históricos como el Palacio del Capitán, el Palacio del Consejo, el Palacio de Cangrande, el Palacio de Cansignorio y el impresionante Palacio de la Razón, uno de los edificios medievales más importantes de Verona. Muy cerca de aquí se encuentran también las famosas Arche Scaligere, unas espectaculares tumbas góticas pertenecientes a la poderosa familia Scaligeri, de las que te hablamos un poco más adelante porque son uno de los rincones más curiosos y diferentes de la ciudad.

palazzo-della-regione
Palazzo della Regione

Bocche di Leone

Muy cerca de la Piazza dei Signori nos encontramos con uno de esos pequeños detalles históricos de Verona que suelen pasar desapercibidos. Las llamadas Bocche di Leone eran antiguas placas de piedra utilizadas como buzones secretos donde los ciudadanos podían introducir denuncias anónimas relacionadas con delitos, fraudes, usura o contratos injustos. Su nombre viene de las esculturas con forma de cabeza de león, símbolo asociado al poder de la antigua República de Venecia.

Todavía se conservan varias repartidas por el centro histórico de Verona, especialmente en edificios administrativos y zonas cercanas al antiguo poder político de la ciudad. Algunas de las más conocidas están cerca de la Piazza dei Signori, el Palacio de la Razón o antiguos edificios judiciales medievales

bocche-di-leone
Bocche di Leone

Arche Scaligere

Tal y como te comentábamos antes, en un rincón de la Piazza dei Signori se encuentra una de las joyas de Verona que a menudo pasa desapercibida ante los ojos de muchos turistas. Las Arche Scaligere son un impresionante conjunto de tumbas góticas pertenecientes a la poderosa familia Scaligeri, que gobernó la ciudad durante la Edad Media, y probablemente uno de los monumentos funerarios más espectaculares que vimos en Italia. Sus agujas, esculturas y detalles de piedra llaman muchísimo la atención, especialmente la tumba de Cangrande della Scala, coronada por una estatua ecuestre que refleja perfectamente el poder que llegó a tener esta familia en Verona.

arche-scaligere-que-ver-en-verona
Arche Scaligere

Puentes del Adige

Mucha gente no sabe que Verona está atravesada por el río Adige, y precisamente algunos de los paseos más bonitos de la ciudad están junto a sus puentes históricos. Siete puentes principales cruzan el río en el centro de Verona, conectando ambos lados de la ciudad y dejando algunas de las panorámicas más bonitas del casco histórico.

ponte-della-vittoria
Ponte della Vittoria

El más famoso es el Ponte Pietra, el puente romano más antiguo que ver en Verona, construido originalmente en el siglo I a.C. y todavía hoy uno de los rincones con mejores vistas de las fachadas de colores junto al río. Muy cerca también merece mucho la pena cruzar el Ponte Scaligero, unido al Castelvecchio, con su espectacular estructura de ladrillo rojo y aspecto totalmente medieval que lo convierte en uno de los puentes más fotogénicos de la ciudad.

ponte-scaligero
Ponte Scaligero

Castelvecchio

A orillas del río Adige se encuentra el Castelvecchio, el castillo medieval más importante que ver en Verona, y una de las visitas que más disfrutamos de la ciudad. Construido en 1355 por la familia Scaligeri, este enorme castillo defensivo de ladrillo rojo destaca enseguida por sus murallas, sus siete torres y el impresionante Puente Scaligero, levantado junto al castillo para permitir la huida de los gobernantes de Verona en caso de ataque o revuelta. Pasear por el exterior ya merece muchísimo la pena, especialmente recorriendo el puente fortificado y las vistas del río desde las almenas. No te pierdes el Arco dei Gavi, un arco de triunfo romano de piedra blanca del siglo I d.C. situado justo al lado de Castelvecchio.

castlevecchio-que-ver-en-verona
Castelvecchio

Pero lo más interesante llega al entrar dentro del castillo, convertido hoy en el Museo Cívico de Castelvecchio. La visita te lleva por antiguas salas medievales donde puedes ver esculturas, pinturas religiosas, armas, armaduras, frescos y piezas históricas que recorren varios siglos de historia de Verona. Además, gran parte del museo fue rediseñado por el arquitecto italiano Carlo Scarpa entre 1958 y 1964, algo que se nota muchísimo en la forma moderna y elegante en la que están expuestas muchas de las obras.

Uno de los rincones más curiosos del recorrido es el antiguo patio de armas, que originalmente se utilizaba para el entrenamiento militar de los soldados en el siglo XIV. Hoy se ha transformado en un espacio mucho más tranquilo y ornamental, con zonas ajardinadas, esculturas y una llamativa fuente de piedra coronada por una cabeza de toro de cuya boca sale el agua.

patio-de-armas
Patio de armas

Iglesia de Santa Anastasia

La Iglesia de Santa Anastasia es el templo religioso más grande de Verona y uno de los mejores ejemplos de arquitectura gótica de la ciudad. Su interior sorprende muchísimo por la altura de las columnas, los tonos rojizos y blancos del mármol y la cantidad de frescos y obras de arte repartidas por toda la basílica.

Entre los rincones más curiosos están las pilas de agua bendita sostenidas por esculturas de jorobados, que según la tradición traen buena suerte si les tocas la espalda. También merece la pena fijarse en el famoso fresco de San Jorge y la Princesa de Pisanello, considerado una de las grandes joyas artísticas de Verona.

iglesia-de-santa-anastasia
Iglesia de Santa Anastasia

Basílica de San Zenón – JOYA ROMÁNICA que ver en Verona

Para nosotros, la Basílica de San Zenón fue uno de los grandes platos fuertes de la visita a Verona y uno de los lugares que más nos impresionó de toda la ciudad italiana. Es uno de esos imprescindibles que ver en Verona que muchas veces quedan algo fuera de las rutas turísitcas, pero sinceramente creemos que no deberías perdértelo. Su enorme fachada románica, construida entre los siglos XI y XII, ya impresiona desde fuera con el gran rosetón conocido como la “Rueda de la Fortuna”, el precioso pórtico medieval y las antiguas puertas de bronce decoradas con decenas de relieves bíblicos y escenas de la vida de San Zenón.

Nada más entrar empiezas a darte cuenta de la importancia histórica y artística de este lugar. La basílica está dedicada a San Zenón, patrón de Verona, cuyos restos descansan en la espectacular cripta románica situada bajo el altar principal. Te recomiendo recorrer sus tres naves, fijarte en los enormes pilares medievales, los frescos repartidos por las paredes y el gran crucifijo atribuido a Lorenzo Veneziano que domina la contrafachada. También llaman muchísimo la atención las esculturas y relieves del acceso principal, donde aparecen escenas del Génesis, historias de Cristo y representaciones medievales llenas de detalles curiosos.

Otro de los grandes tesoros de la visita es el impresionante retablo renacentista de Andrea Mantegna, considerado una de las obras maestras del Renacimiento italiano. Tampoco deberías perderte la famosa estatua sonriente conocida como el “San Zenón que ríe”, uno de los rincones más curiosos de la basílica. Además, según la tradición inspirada en Shakespeare, este habría sido el lugar donde Romeo y Julieta se casaron en secreto.

basilica-de-san-zenon
Basílica de San Zenón

Castillo San Pietro

El Castillo San Pietro se levanta sobre la Colina de San Pietro junto al río Adige y es, para muchos, el mejor mirador de la ciudad de Verona. Desde aquí tienes unas vistas espectaculares de los tejados rojizos, el Ponte Pietra, el Teatro Romano y buena parte del casco histórico. Aunque el edificio actual fue reconstruido por los austríacos en el siglo XIX sobre antiguas fortificaciones medievales y restos romanos, lo realmente especial es el entorno y la panorámica que ofrece al atardecer. Puedes subir caminando desde el Ponte Pietra por unas escaleras bastante bonitas o utilizar el funicular para llegar cómodamente hasta arriba.

castillo-san-pietro
Castillo San Pietro

Teatro Romano de Verona

A los pies de la Colina de San Pietro, junto al río Adige y muy cerca del Ponte Pietra, se encuentra el Teatro Romano de Verona, uno de los rincones con más encanto de la ciudad. Fue construido en el siglo I a.C. y, aunque no se conserva tan completo como la Arena, sigue impresionando ver las antiguas gradas de mármol integradas en la ladera de la colina. Lo que más nos gustó es la ubicación del teatro, rodeado de cipreses y con el río justo delante, creando un ambiente muy diferente al resto de monumentos romanos de Verona. Además, todavía hoy sigue utilizándose para conciertos y espectáculos durante el verano.

Duomo de Verona

El Duomo de Verona, también conocido como la Catedral de Santa María Matricolare, es otro de los grandes imprescindibles que ver en Verona. Lo que más llama la atención es la mezcla de estilos arquitectónicos que acumula tras siglos de reconstrucciones, combinando elementos románicos, góticos y renacentistas en un mismo edificio. Merece mucho la pena entrar para ver sus enormes columnas de mármol rosado, las bóvedas decoradas con frescos y el precioso conjunto catedralicio que rodea la catedral, donde también destacan el claustro y la inacabada torre campanario.

catedral-verona
Duomo de Verona

Tumba de Julieta

Culminamos el día en uno de los lugares más peculiares que ver en Verona, la famosa Tumba de Julieta. Situada en el antiguo Convento de San Francesco al Corso, aquí descansa un sencillo sarcófago de mármol rojizo asociado desde hace siglos a la leyenda de Romeo y Julieta. Probablemente solo sea eso, una historia convertida en mito, pero pocas historias de amor y tragedia han conseguido dejar tanta huella en el mundo como la creada por Shakespeare. El ambiente del lugar, mucho más tranquilo y sobrio que la Casa de Julieta, le da un aire bastante diferente y curioso para terminar la visita por Verona.

tumba-de-julieta
Tumba de Julieta

Dónde alojarse en Verona

Encontrar alojamiento en Verona económico, especialmente si viajas en temporada alta, es bastante complicado. Al final, pasa algo parecido a otras ciudades turísticas de Italia, donde los precios suelen subir bastante incluso en hoteles sencillos. Aun así, merece la pena intentar alojarte cerca del centro histórico para poder recorrer la ciudad caminando y disfrutar del ambiente por la noche.

Dos opciones interesantes para alojarse son Hotel Marco Polo y Palazzo delle Guglie by Postcardsfrom, ambos bastante bien ubicados para visitar Verona sin depender demasiado del transporte. Además, los dos aceptan mascotas, algo que siempre se agradece si viajas con perro, aunque te recomiendo revisar las condiciones antes de reservar por si hubiese cambios o suplementos.

También es importante reservar con cierta antelación, sobre todo entre primavera y verano o durante fines de semana, porque Verona recibe muchísimo turismo y los alojamientos mejor situados suelen agotarse rápido.

Cómo llegar a Verona

Llegar a Verona es bastante sencillo, sobre todo si ya estás recorriendo otras ciudades del norte de Italia. En nuestro caso, nosotros hicimos una excursión desde Venecia y fuimos en autobús, una opción bastante cómoda y económica para pasar el día en una de las ciudades más románticas de Italia. La estación donde nos dejó el bus estaba algo alejada del centro histórico, pero en unos 15 minutos caminando ya estábamos entrando en pleno corazón de Verona.

Otra alternativa muy práctica es el tren, especialmente si viajas desde ciudades como Venecia, Milán o Bolonia. Las conexiones suelen ser rápidas y frecuentes, y además la estación de Verona Porta Nuova está bastante bien conectada con el centro, ya sea andando, en bus urbano o incluso en taxi.

Verona también cuenta con aeropuerto propio, el Aeropuerto de Verona-Villafranca, situado a pocos kilómetros de la ciudad. Recibe vuelos nacionales e internacionales durante gran parte del año, aunque desde España no siempre hay rutas directas permanentes y muchas dependen de la temporada. Aun así, para una escapada por el norte de Italia puede ser una opción interesante si encuentras buenas conexiones.

Otra opción puede ser alquilar un coche y moverte por Italia libremente sin tener que depender de transporte público.

Y si no te apetece organizar transportes por tu cuenta, también existen excursiones privadas muy populares desde Milán que combinan varios de los lugares más bonitos de la zona en un mismo día. Muchas incluyen visita a Verona, al precioso pueblo de Sirmione y un recorrido por el Lago de Garda, incluso con pequeño crucero en barco incluido. Es una forma bastante cómoda de conocer varios sitios sin preocuparte por trenes, horarios o aparcamiento.

Dónde comer en Verona

Comer en Verona fue una de las sorpresas del viaje, especialmente por sus dulces típicos y la cocina tradicional del Véneto. Uno de los que más nos gustó fue la famosa Torta Russa di Verona, un pastel elaborado con almendra y hojaldre que probamos cerca de la Plaza Bra. Aunque era un poco caro, la porción era bastante grande y estaba realmente buena. También son muy típicos los Baci di Giulietta e Romeo, unas pequeñas pastas inspiradas en la historia de amor más famosa de la ciudad, normalmente combinando almendra y chocolate.

torta-russa-di-verona
Torta Russa di Verona

Entre los platos tradicionales merece mucho la pena probar el risotto all’Amarone, elaborado con vino tinto de la región, o los gnocchi caseros. Para comer bien en el centro histórico te recomendamos sitios como Osteria da Ugo o Trattoria al Pompiere, dos restaurantes bastante conocidos para probar cocina típica veronesa.

Que ver cerca de Verona

Una de las mejores cosas de Verona es que está muy bien ubicada para seguir descubriendo algunas de las ciudades y paisajes más bonitos del norte de Italia. Además de recorrer su centro histórico y su ambiente romántico, desde aquí puedes hacer excursiones bastante interesantes tanto en tren como por carretera.

  • Milán: Una de las escapadas más cómodas desde Verona. En poco más de una hora puedes pasar de las calles elegantes de Verona al ambiente moderno y cosmopolita de Milán, con lugares tan conocidos como el Duomo o la Galería Vittorio Emanuele II.
  • Venecia: Otra excursión muy popular y fácil de hacer. Sus canales, góndolas y callejuelas hacen que siga siendo una de las ciudades más especiales de Italia.
  • Lago di Garda: El lago más grande del país y uno de los rincones más bonitos del norte de Italia. Pueblos como Sirmione tienen muchísimo encanto y son perfectos para una escapada tranquila.
  • Dolomitas: Si te gusta la montaña, aquí encuentras algunos de los paisajes más impresionantes de Europa, con lagos turquesa, carreteras panorámicas y pueblos alpinos.
  • Bérgamo: Una ciudad bastante menos turística pero con un casco histórico medieval precioso y mucho ambiente local.
  • Turín: Elegante y diferente a otras ciudades italianas, ideal para perderte entre cafeterías históricas, plazas enormes y edificios señoriales.
  • Bolonia: Muy recomendable si te gusta la gastronomía italiana auténtica y las ciudades universitarias llenas de vida.

Con esto damos por finalizado nuestro artículo sobre que ver en Vernona, ¿te animas a visitar esta preciosa ciudad italiana?

¡Nos vemos en el próximo post de Pasaporte a La Tierra!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio