En esta ocasión tenemos como invitado a nuestro 10 + 1 a todo un referente internacional en la creación de contenido de viajes. Para nosotros es una oportunidad excelente de poder conocer un poquito más a fondo a Fernando, autor del blog de viajes El Prisma de Fer.
Fernando nació en Buenos Aires (Argentina) y su pasión por viajar y explorar el mundo, viene ya desde muy joven, cuando comenzó a recorrer paises del continente americano con su familia. Es un enamorado de la aventura y el trekking, y ha recorrido Argentina muy a fondo.
Además, en su blog podrás encontrar un gran número de destinos de todo el mundo, pues ha recorrido los 5 continentes. Su mayor reto viajero lo cumplió cuando dejó atras su trabajo habitual y se lanzó al gran viaje de su vida, recorriendo el mundo durante 16 meses sin parar.
Sin duda, Fernando lleva una mochila a sus espaldas repleta de vivencias, experiencias únicas y apredizajes. Es un honor poder entrevistas a alguien con un alma viajera tan auténtica. Comenzamos nuestro 10 + 1 con nuestro estimado Fernando. ¡Vamos a ello!
1. Cuéntanos un poco sobre ti y tu blog de viajes «El Prisma de Fer».
Hola, soy Fernando, de Buenos Aires, Argentina, y la persona detrás de mi blog de viajes elprismadefer.com.
Es un proyecto que había comenzado en 2019, pero que por falta de motivación quedó durante un par de años un poco abandonado. Aun así, nunca me animé a darlo de baja, siempre tuve la sensación de que, en otro momento de mi vida, las ganas de retomarlo iban a volver.
Eso pasó a principios de 2025, cuando regresé de una larga travesía ininterrumpida de 16 meses recorriendo parte del mundo, y luego de haber cumplido un sueño que tenía desde mi chico, hacer un viaje por la Ruta de la Seda, desde China hasta Turquía.

Al volver a casa, después de tanto tiempo moviéndome por lugares tan distintos y remotos, sentí la necesidad de volcar toda esa experiencia y la información acumulada en el blog cuanto antes, y ahí fue cuando lo retomé de lleno.
Sé que quizás llego un poco tarde a meterme en este mundo digital. Hoy, con el avance de la IA, mucha gente, y me incluyo, ya ni entra a los sitios web para ver la fuente de lo que citan. Pero aun así sigo tan entusiasmado como el primer día y con las mismas ganas de dejar por escrito información práctica que me hubiese encantado poder leer antes de ir a los destinos a los que fui.
2. Has viajado a muchos lugares increíbles, ¿Podrías recomendarnos un destino especial para cada estación del año?
Invierno: Capadocia (Turquía). Estuve en diciembre y tuve la suerte de verla completamente cubierta de nieve. Además de ese paisaje casi irreal, el famoso vuelo en globo suele ser más económico que en temporada alta. Fue un destino que realmente parecía sacado de un cuento de hadas.

Verano: Voy a mencionar dos regiones. Por un lado, la Patagonia argentina, que se disfruta especialmente durante el verano del hemisferio sur, ya sea para hacer trekking o para visitar lugares como el Glaciar Perito Moreno. Por otro, Asia Central, donde países como Kazajistán, Kirguistán y Uzbekistán tienen inviernos muy duros, lo que convierte al verano en la estación más accesible y agradable para recorrerlos.
Otoño: Georgia. Es un país increíble, con muchísimo por ver. En esta época el turismo empieza a bajar, las ciudades siguen siendo ideales para caminar y, en las montañas del Cáucaso, no es raro que te toquen algunos días con nieve, lo que hace que los paisajes y caminatas sean aún más bellos.
Primavera: Nepal. Es la temporada ideal para hacer trekking en gran parte del país, tanto en la región del Annapurna como en la del Everest, justo antes del inicio de la temporada de lluvias. El clima suele ser estable y las vistas, espectaculares.
3. Te damos rienda suelta para que nos cuentes alguna historia que te haya ocurrido en un viaje. Puede ser algo divertido, inspirador, ocurrente…
Recuerdo una vez en Vietnam, viajando solo en moto por un camino bastante desolado dentro del Parque Nacional Phong Nha–Kẻ Bàng, donde se encuentran algunas de las cuevas más grandes del mundo, cuando me crucé con un local de aspecto muy llamativo.
La escena era así: un camino montañoso, selva a ambos lados, algo de neblina y la noche acercándose. Yo había tomado una ruta alternativa para volver al hostel cuando, de repente, apareció detrás mío otra moto.
El conductor era un hombre, cuya particularidad eran unas uñas larguísimas, de unos diez centímetros, que lo hacían parecer el joven manos de tijera. No hablaba inglés y me hacía señas con las uñas, como preguntándome adónde iba. Le dije, como pude, que estaba buscando la salida.
El tipo se empezó a reír y, de forma bastante teatral, se llevaba las manos (y esas uñas) a la cara, como si estuviera actuando. Me explicó que estaba muy lejos y que lo mejor era volver por el camino principal, o que, si quería, podía quedarme a dormir en su cabaña, a la que casualmente estábamos llegando en ese momento. Frenó la moto y empezó a insistirme para que me quedara.
Yo no quería saber nada. Quería volver al hostel, pero el tipo daba vueltas y seguía insistiendo. Para colmo, al rato llegaron tres hombres más, ninguno hablaba inglés y todos tenían un aspecto igual de particular.
Ahí el panorama ya no me estaba gustando. Finalmente, tras insistir varias veces, les dije que tenía que irme al hostel y sonriendo, me dijeron que siguiera mi camino.
No pasó nada, y probablemente no iba a pasar nada, pero la situación me resultó bastante bizarra. No me sentía cómodo en un lugar tan remoto, de noche, rodeado de personajes tan particulares. Llegué al hostel ya de noche, pero tranquilo, sabiendo que iba a dormir en mi cama.
4. A nosotros nos apasiona mucho ver fauna en libertad, ¿Te ha ocurrido alguna anécdota con un animal salvaje?
Sí, con unos coatíes en las Cataratas del Iguazú. Al principio parecen animales muy simpáticos, pero como se han acostumbrado a que los turistas les den comida, apenas te ven con una mochila o algo en la mano, empiezan a rodearte, casi como si quisieran asaltarte. Así que cada vez que me los cruzo, los esquivo 😂

5. ¿Dónde viste el mejor atardecer de tu vida?
Uff, es difícil elegir uno entre tantos. Pero si tengo que mencionar uno, el primero que se me viene a la mente es en Hampi, India.

Hay varios miradores ubicados en colinas y enormes formaciones rocosas desde donde se obtienen vistas increíbles de la vegetación, los templos y las ruinas que rodean la zona.
Un lugar realmente mágico.
6. ¿Qué país consideras que tiene mejor gastronomía y cuál es tu plato favorito de ella?
Otra difícil porque cada país tiene su especialidad. Pero por variedad y sabores que me quedaron en la memoria, me quedo con India.
Me gustan mucho las distintas variedades de masala, especialmente el Pollo Tikka Masala. Es un plato típico que consiste en trozos de pollo marinados en yogur y especias, cocidos primero al horno o al tandoor, y luego servidos en una salsa cremosa a base de tomate, garam masala, jengibre, ajo y otras especias.
Suele ser sabroso más que picante, muy aromático y perfecto para acompañar con arroz basmati o pan naan.
7. La música es muy importante para la vida, ¿Qué canción no te podría faltar nunca en un roadtrip?
La verdad es que no tengo una canción fija para un roadtrip. Suelo tener setlists distintos según el momento del viaje, y también me gusta escuchar música local de los lugares por los que paso.
Así descubrí artistas de Marruecos como Tasuta N-Imal que tocan una fusión de música tradicional bereber del Atlas marroquí, incorporando elementos de blues del desierto o en Mongolia también me sorprendió la cantidad de canciones épicas, con sonidos y estilos únicos que no había escuchado en mi vida.
8. ¿Algún lema o frase viajera motivadora favorita?
Sí, “Viajar no siempre te cambia la vida, pero casi siempre te cambia la mirada”.
A veces uno sale al mundo esperando que el viaje provoque un cambio radical, y no siempre es así. A mí, al menos, no me pasó. Lo que sí me pasó fue ampliar la forma de ver las cosas y entender cómo se vive en lugares de los que antes no tenía la menor idea, más allá de lo que podía haber visto en alguna serie o película.
9. ¿Tienes alguna película que te inspire y motive a viajar?
Muchas 😀. Me encantan las películas desde chico y, de alguna manera, siempre viajé (y sigo viajando) a través de sus historias.
Por nombrar solo algunas, de chico me fascinaban las películas de Indiana Jones. Ahí fue donde vi por primera vez Petra y empecé a soñar con conocer ese lugar, algo que por suerte pude cumplir hace unos años. Lawrence of Arabia me parece espectacular, sobre todo por su fotografía. Gandhi (1982), El tigre blanco y El viaje de Darjeeling también me transportaron a distintas versiones de la India, un país que siempre me despertó muchísima curiosidad.
Si voy a algo más contemporáneo, me encantan Into the Wild (un clásico para cualquier viajero), La Playa, La vida secreta de Walter Mitty y Perdidos en Tokio, que me pareció brillante en cómo logra retratar esa sensación de soledad y desconcierto al estar en Japón, una sociedad tan distinta a la nuestra.
Podría seguir nombrando muchas más, pero no quiero extenderme. Incluso algunas series, como Marco Polo, que para mí fue cancelada demasiado pronto, tenían un nivel de producción impresionante y te hacían viajar directo a la época de apogeo del Imperio Mongol y la Ruta de la Seda.
10. En tu blog tienes fotos preciosas de tus viajes, ¿de cuál te sientes más orgulloso?
Tengo varias en mente, sobre todo en zonas montañosas, ya que el trekking me apasiona. Pero si tengo que elegir una, me quedo con la que me saqué en El Chaltén, en la Patagonia.
Quería una foto de cuerpo completo, pero estaba solo y no tenía a nadie a quien pedirle que me la sacara. Así que acomodé el teléfono sobre una piedra, lo ajusté y el encuadre quedó perfecto, con el fondo épico de los picos del Fitz Roy y el Cerro Torre.

10+1. Nuestra pregunta canalla: ¿Qué cosa hiciste bochornosa y de la que te avergüenzas para ahorrar dinero durante un viaje?
Una vez, en Tailandia, fui por mi cuenta al Parque Nacional Doi Inthanon, a un par de horas de Chiang Mai. Al llegar descubrí que el parque es enorme y prácticamente imposible de recorrer a pie, así que no había muchas opciones más que moverse en algún transporte motorizado. Los taxis, para una sola persona, salían bastante caros.
Como tenía muchas ganas de visitarlo sin gastar tanto, terminé alquilando una moto… con un pequeño detalle, en mi vida había manejado una. No tenía licencia, ni experiencia, ni siquiera había practicado antes. Pero todo sea por recorrer ese lugar, que además es realmente muy bonito.
En el local dije que sabía manejar y me la dieron sin más, sin pedirme licencia (algo bastante común en el sudeste asiático). No sé cómo me dejaron salir, porque ya al arrancar casi me caigo. Al rato logré acomodarme y recorrer el parque, aunque en el camino me caí una vez y después tuve que dejar algo de dinero para arreglar la moto 😂.
Esperamos que a través de esta entrevista conozcas un poco más a Fernando, la persona y autor detrás del Prisma de Fer.



