Descubre los mejores lugares que ver en Gjirokaster y adéntrate en una de las ciudades más fascinantes del sur de Albania. Gjirokaster fue declarado Patrimonio de la Humanidad y guarda en sus callejuelas empedradas siglos de historia, cultura otomana y mucho encanto.
Gjirokaster es una ciudad que parece colgada de la montaña, con casas que se abrazan a la ladera y pequeños rincones y casonas que conservan la esencia de la época otomana. Su castillo lo observa todo desde lo alto, mientras abajo, el casco antiguo se enreda en callejuelas empedradas, balcones de madera y tejados de pizarra con vistas preciosas al valle del Drino.
Además de su imponente fortaleza, aquí encontrarás casonas otomanas convertidas en museos, callejones con alma, túneles secretos de la Guerra Fría y uno de los bazares más fotogénicos del país. Un dato curioso es que muchas de las casas tradicionales tienen nombres propios y siguen habitadas por descendientes de sus fundadores.
Sigue leyendo para conocer cada uno de los lugares imprescindibles que ver en Gjirokaster y prepárate para enamorarte de esta ciudad de piedra de estilo otomano. ¡Vamos a ello!
- Excursión a Gjirokastra y Castillo Lekuresi desde Saranda
- Gjirokaster: experiencia de cata en una terraza de piedra escondida
- Free tour por Gjirokastra
Free tour por Gjirokaster
Hacer un free tour en Gjirokaster es una de las mejores formas de adentrarte en la esencia de la ciudad de piedra. Acompañado de un guía local recorrerás las calles empedradas del casco histórico, Patrimonio de la Humanidad, mientras conoces las historias y leyendas que han dado forma a esta joya del sur de Albania.
El recorrido suele comenzar en el centro histórico y descubrirás las casas otomanas tradicionales, con sus tejados de piedra y balcones de madera, y el antiguo bazar, donde todavía hoy se respira el ambiente de siglos atrás.
Durante el tour aprenderás sobre la importancia cultural de la ciudad, sus vínculos con la época otomana y también con figuras clave de la historia albanesa.
Castillo de Gjirokaster
No hay visita completa a esta ciudad sin subir al Castillo de Gjirokaster. Fue construido en el siglo XII y ampliado por los otomanos en los siglos posteriores, esta fortaleza de estilo medieval-otomano domina la ciudad desde lo alto, resistiendo el paso del tiempo y regalano unas vistas panorámicas impresionantes de Gjirokaster y el valle del Drino.

En su interior encontrarás auténticas sorpresas como una hilera de cañones antiguos listos para la foto, el famoso avión de la Fuerza Aérea de EE.UU. que cayó (o eso dicen) durante la Guerra Fría, el museo de armas, torres, túneles, y las antiguas prisiones comunistas. Todo en un recorrido apasionante por esta antigua fortaleza, que discurre por gruesas paredes de piedra y patios abiertos.

Lo ideal es dedicarle entre una hora y media y dos horas para recorrerlo con calma, hacer fotos y empaparte de su historia. Puedes subir desde el Bazar Viejo caminando por una cuesta empedrada con mucho encanto, o si lo prefieres, llegar en coche hasta la entrada principal. Desde arriba, las vistas del casco antiguo y del paisaje albanés son simplemente brutales.

Entrada general al castillo: 400 LEK (4 €).
Acceso al museo militar dentro del castillo: 200 LEK (2 €) adicionales
- Verano (abril a septiembre): abierto todos los días de 9:00 a 18:00.
- Invierno (octubre a marzo): abierto todos los días de 9:00 a 16:00.

Obelisco de Gjirokaster
Muy cerca del castillo, el Obelisco de Gjirokastër rinde homenaje a la primera escuela de la ciudad. Es un monumento sencillo pero simbólico, y desde aquí se obtienen unas vistas espectaculares del casco antiguo y del valle.
Bazar de Gjirokaster
El bazar es, sin duda, el lugar más fotogénico de Gjirokastër, y su punto estrella es Qafa e Pazarit, el cruce donde las calles empedradas, las casas otomanas y los balcones de madera crean una imagen de postal.

Este barrio fue durante siglos el epicentro de la vida comercial. Artesanos, comerciantes y vecinos llenaban las calles entre telas, herramientas y objetos de cobre. Aunque ahora es un lugar frecuentado por turitstas, sigue siendo el corazón del casco antiguo.

Ahora encontrarás tiendecitas con encanto, artesanía local, pequeños talleres y cafés con mucho encanto. Situado en pleno centro histórico, es uno de los imprescindibles que ver en Gjirokaster. Aunque fue reconstruido tras un incendio en el siglo XIX, su esencia otomana sigue muy presente. Perderse por Qafa e Pazarit es un plan obligatorio en tu visita a Gjirokaster.

Mezquita del Bazar
En pleno corazón del bazar, casi escondida entre las casas de piedra y las callejuelas empedradas, se alza la Mezquita del Bazar, una de las pocas que sobrevivió a la época comunista en Albania. Aunque su fachada es sencilla, es un templo religioso rodeado de mucha historia.
Fue construida en el siglo XVIII, cuando Gjirokaster vivía su apogeo otomano, y servía como lugar de oración para los comerciantes y artesanos que trabajaban en el bazar. Aún sigue en uso y aunque no es un monumento muy imponente, merece la pena una breve parada para contemplarlo.
Está muy cerca de Qafa e Pazarit, así que es fácil incluirla en el paseo por el centro histórico. Es de esos rincones que no aparecen en los grandes carteles, pero que merecen dedicarle un momento y una foto.

Túnel de la Guerra Fría
Este lugar nos sorprendió muchísimo y, la verdad, nos conmovió más de lo que esperábamos. El Túnel de la Guerra Fría de Gjirokaster no es solo un sitio curioso, es un pedazo de historia escondido bajo la ciudad que te hace reflexionar.
Fue construido en secreto durante la dictadura de Enver Hoxha, en plena paranoia nuclear, como un búnker gubernamental para proteger a los altos cargos locales. Tiene más de 80 salas conectadas por pasillos fríos y desnudos, que hoy se pueden recorrer con visitas guiadas. Entre ellas hay despachos, salas de reunión, dormitorios y hasta un cuarto de interrogatorios. Aquí se ponen los pelos de punta, literalmente.

Te sientes como si estuvieras dentro de una película… pero sabiendo que todo eso fue real. La entrada está muy cerca del propio castillo, y creemos que es uno de los imprescindibles que ver en Gjirokaster si quieres entender un poco mejor su pasado reciente.

Lejos del bullicio del Antiguo Bazar, entre cuestas empinadas y callejuelas de piedra, se esconde el Barrio de Dunavant, uno de los rincones con más alma que ver en Gjirokaster. Aquí no hay tiendas de souvenirs ni grupos de turistas, solo tranquilidad, historia y casonas otomanas que parecen sacadas de un cuento.
Las casas de piedra con techos de pizarra, algunas de ellas verdaderos palacetes de época otomana, se reparten en distintos niveles, adaptándose al terreno montañoso. Algunas se pueden visitar por dentro y otras simplemente admirarlas desde fuera mientras te pierdes por este pequeño laberinto lleno de encanto.

Dunavat conserva ese aire de ciudad viva que aún no ha sido tocado por el turismo masivo. Calles estrechas, muros encalados, balcones de madera y un silencio solo roto por algún vecino que asoma a su puerta.
Desde el centro se sube en unos 10-15 minutos a pie, pero prepárate para las cuestas. La recompensa es enorme: una de las zonas más auténticas y bonitas que ver en Gjirokaster, perfecta para conectar con el lado más real de la ciudad.

Puente de Ali Pasha
El Puente de Ali Pasha es un antiguo acueducto del siglo XIX que llevaba agua desde las montañas hasta el castillo. Aunque hoy solo se conserva una parte, sigue siendo un lugar muy fotogénico y con mucho encanto. Se puede llegar caminando desde el castillo en unos 15-20 minutos, perfecto para una escapada tranquila fuera del circuito habitual.
Casa Skenduli
La Casa Skenduli es una de las casonas otomanas mejor conservadas de Gjirokaster, y visitarla es como asomarse a la vida de una familia acomodada del siglo XIX. Fue construida en 1823 por una de las familias más influyentes de la ciudad y aún hoy sigue en manos de sus descendientes.
Desde fuera llama la atención su fachada principal con diez ventanas alineadas y las dos pequeñas torres que se alzan como coronando la casa desde lo alto de la colina. Aunque muchos de los frescos exteriores están borrosos por el paso del tiempo, siguen siendo un misterio que intriga a quien se detiene a observarlos.
Desde fuera ya impresiona, pero lo que más llama la atención son los frescos de la fachada principal, donde se ve un ciervo y un hombre otomano cazando, algo muy poco común en este tipo de casas.

Es una casa tradicional otomana de tres plantas con alas laterales, balcones de madera y relieves tallados en muchas de sus puertas y techos. La fachada aún conserva pinturas originales con motivos florales, leones heráldicos, paisajes y formas en espiral (“scrolls”) que reflejan el gusto decorativo de la época.
En el interior nos sorprendió la chimenea con detalles florales, las habitaciones separadas por género y estatus, y los espacios pensados para diferentes estaciones, como las habitaciones de invierno, más protegidas contra el frío. También tiene baños turcos y estancias amplias que muestran cómo vivían las familias de clase alta en aquellos tiempos.
Lo más bonito es que la casa aún pertenece a los herederos de los dueños originales, y la visita guiada (a veces incluso con uno de ellos) hace que la experiencia se sienta auténtica. Nos gustó bastante y recomendamos visitarla si quieres conocer una parte importante de la historia de Gjirokaster.
Está situada en el barrio de Palorto, muy cerca del castillo y a pocos minutos caminando desde el Bazar. La entrada cuesta 300 LEK (unos 3 €) e incluye visita guiada. Abren todos los días, de 9:00 a 19:00 h, y el pago es en efectivo. Sin duda, una de las visitas imprescindibles que ver en Gjirokastër si te interesa la historia y la arquitectura otomana.

Casa Zekate
La Casa Zekate es la mansión más majestuosa de Gjirokastër. Más grande que la Casa Skenduli y con varias plantas, domina el valle desde el barrio de Palorto. Fue construida entre 1811 y 1812 para Beqir Zeko, alto funcionario al servicio de Ali Pasha, y es un ejemplo típico del estilo «kule», casas-torre otomanas que combinaban defensa y lujo.
Su interior refleja el alto estatus social de la familia: techos de madera tallada, chimeneas decoradas con estuco y motivos florales, baños turcos, y habitaciones de invierno especialmente pensadas para combatir el frío con paredes gruesas y ventanales pequeños.

Las estancias más impresionantes son la «oda» (sala principal de recepción) y el «cardak» (una galería abierta con vistas). Desde allí, se obtienen unas panorámicas increíbles del valle del Drino y de toda la ciudad.
Es una de las casas más impactantes que ver en Gjirokaster, tanto por su arquitectura como por su historia. Merece mucho la pena subir hasta aquí y descubrir este pedacito de la Albania otomana.
- Horario de apertura: todos los días de 9:00 a 17:00 h.
- Precio de entrada: 250 LEK (aproximadamente 2,50 €), pago en efectivo

Museo etnográfico de Gjirokaster
El Museo Etnográfico se encuentra en el barrio de Palorto, en el lugar donde estuvo la casa natal de Enver Hoxha. Aunque el edificio original se perdió en un incendio, fue reconstruido en los años 60 como una típica casa otomana de cuatro plantas. En su interior se exponen muebles, trajes tradicionales, herramientas y objetos cotidianos que muestran cómo vivían las familias acomodadas de Gjirokaster en siglos pasados.
La visita es breve pero muy interesante, ideal para conocer de forma visual la cultura local. La entrada cuesta 200 LEK (unos 2 €). Abre todos los días de 8:00 a 12:00 y de 16:00 a 19:00 en temporada alta. En los meses de invierno, el horario es de 8:00 a 16:00, de miércoles a domingo.
Donde dormir en Gjirokaster
Según nuestro punto de vista, la mejor zona para alojarse en Gjirokaster es la del Gran Bazar, donde siempre hay movimiento y se concentra gran parte de la vida local. Allí estarás cerca de restaurantes, tiendas y de los principales lugares de interés. En nuestro viaje por Albania nos sorprendió lo baratos que resultan los hoteles en comparación con otros países, manteniendo además una calidad–precio excelente y Gjirokaster no era menos.
Una de las experiencias más auténticas es alojarse en casas antiguas reconvertidas en hoteles boutique, que conservan la esencia otomana con todas las comodidades modernas. A continuación, te facilitamos algunos alojamientos bien valorados:
- N’SOKAK Boutique Hotel: un hotel con mucho encanto situado junto al Gran Bazar. Con habitaciones decoradas en piedra y madera, y un ambiente muy acogedor.
- Sharm Hotel Luxury: instalaciones amplias y elegantes, ideal si buscas un alojamiento más sofisticado en pleno centro histórico.
- The Stone Sky Hotel: como su nombre indica, la piedra es protagonista en este hotel que ofrece unas vistas magníficas sobre la ciudad.
Como llegar a Gjirokaster
Nosotros llegamos a Gjirokastër desde Berat, en un trayecto de unas 3 horas en coche, y psoteriormente continuamos la ruta hacia Ksamil, donde pasamos unos días recorriendo la zona de playas. La mejor manera de moverse por esta parte de Albania es con coche de alquiler, ya que así tienes libertad de horarios y puedes parar en los paisajes y pueblos que vayas encontrando en el camino.
Desde Tirana, la capital, la distancia es de unos 230 km y se tarda alrededor de 4 horas en llegar. Si partes de la Riviera Albanesa, por ejemplo desde Himarë o Dhermi, el trayecto es de unas 2 horas y media atravesando carreteras de montaña. Y si viajas desde Sarandë, apenas necesitarás una hora para llegar, lo que convierte esta ciudad en un punto de partida muy cómodo.
Si no quieres complicarte conduciendo, una buena alternativa es reservar una excursión a Gjirokastër desde Sarandë, que incluye transporte y guía, y permite descubrir la ciudad en un día sin preocuparse por el coche ni la ruta.

Donde comer en Gjirokaster
Una de las mejores zonas para comer en Gjirokastër es la del Gran Bazar, donde se concentran muchísimos restaurantes y tascas tradicionales, ideal para sentarse en alguna de sus terrazas y probar la gastronomía local.
Nosotros elegimos el Vojsava Restaurant y la experiencia fue muy buena. El lugar ofrece comida tradicional albanesa con precios bastante asequibles y una calidad más que aceptable. Además, cuenta con terraza, lo que hace la comida mucho más agradable.
Pedimos tzatziki, moussaka y berenjenas rellenas, y la verdad es que todo estaba delicioso. Platos caseros, bien presentados y con un toque auténtico que te hace sentir la esencia de la cocina albanesa. Si visitas Gjirokastër, lo mejor es dirigirte al Gran Bazar y dejarte llevar por el ambiente, sabiendo que hay opciones para todos los gustos y presupuestos.

Que ver cerca de Gjirokaster
- A 36 km se encuentra el Blue Eye, una excursión ideal desde la ciudad para descubrir uno de los fenómenos naturales más llamativos y populares de toda Albania.
- A 56 km está Sarandë, y a solo 18 km más se accede al Parque Nacional de Butrinto, con ruinas griegas, romanas y bizantinas en un entorno natural único.
- A unas dos horas de trayecto hacia el norte se encuentra Berat, con su casco histórico Patrimonio de la Humanidad y una de las visitas que más disfrutamos de nuestro viaje.
- La Riviera Albanesa queda a poco más de hora y media, con playas como Kasimil, Himarë o Dhermi que combinan montaña y mar.
- También puedes extender tu ruta hacia Apolonia o incluso llegar hasta Tirana, ambos accesibles en un par de horas largas de carretera.
Cuanto tiempo se necesita para ver Gjirokaster
Lo recomendable es visitar Gjirokaster en un día completo. Aunque la ciudad no es muy grande, merece la pena recorrerla con calma, ya que su trazado está lleno de calles empedradas y cuestas pronunciadas que requieren tiempo y sobre todo, energía.
Durante la visita podrás entrar en el castillo, que domina todo el valle y es el gran símbolo de la ciudad, pasear sin prisas por el Gran Bazar y descubrir sus casas otomanas tradicionales, algunas de ellas abiertas al público como museos tal y como explicamos antes.
Un día resulta suficiente para conocer lo esencial, disfrutar de una buena comida en alguno de sus restaurantes y empaparte del ambiente único de esta ciudad declarada Patrimonio de la Humanidad.

Mapa con los lugares que ver en Gjirokaster
A continuación, te mostramos un mapa con los lugares que ver en Gjirokaster y mencionamos a lo largo de este artículo:
Con esto damos por finalizado nuestro artículo sobre que ver en Gjirokaster, te animas a visitar esta ciudad Patrimonio de la Humanidad?
¡Nos vemos en el próximo post de Pasaporte a La Tierra!

🌍 Ahorra durante tu viaje para ver Gjirokaster
- 🏨 Reserva tu alojamiento ideal al mejor precio
- 🗺️ Contrata los mejores free tours y excursiones
- 🚗 Alquiler de coche al mejor precio
- 🛡️ Descuento de un 5% en tu Seguro de Viaje
- ✈️ Encuentra las mejores ofertas de vuelos
- 📶 Descuento del 5% para tu eSIM con el código “PASAPORTE”
- 💳 Tarjetas para Viajar sin Comisiones





Gjirokaster,una ciudad de Albania,que me ha llamado la atención,y por lo qué contáis fue declarada Patrimoio de la humanidad y que tiene mucha historia que contar,su castillo,su bazar y todo lo que ella encierra ,me gustaría visitar algún dia y dusfrutar de su casco antiguo,sus paisajes, su comida y de sus alrededores
Hola, muchas gracias por tu comentario. Nos encanta leer vuestras opiniones. Un abrazo.