Ruta 66 – Etapa 4: Oklahoma a Tucumcari

cadillac-ranch-amarillo-ruta-66-etapa-4

Nos despertamos con ganas de seguir devorando kilómetros de asfalto y aventuras y comenzar la Ruta 66 Etapa 4. Esta jornada nos llevó desde el corazón de Oklahoma hasta adentrarnos por primera vez en tierras texanas, con un recorrido lleno de historia, anécdotas curiosas y paradas que, aunque a veces no figuran entre las más populares, tienen mucho que ofrecer, hasta Nuevo México.

Comenzamos el día recorriendo rincones con alma rutera como El Reno, que nos hizo sentir que seguíamos viajando al pasado. Poco después, nos emocionamos al pisar un lugar tan simbólico como Lucille’s Service Station, y al seguir la ruta, nos esperaban auténticas joyas como el Oklahoma Route 66 Museum, el entrañable museo al aire libre de Elk City, y ese rincón tan peculiar y lleno de carácter que es el City Meat Market de Erick.

Ya en Texas, la arquitectura art déco del U-Drop Inn Café nos recibió con estilo, antes de seguir hacia paradas tan curiosas como el Devil’s Rope Museum, el Cadillac Ranch y el centro de visitantes de Amarillo y por supuesto, The Big Texan Steak Ranch para enfrentarnos al reto del filete de 2 kg.

Al llegar a Adrian, el cartel del Midpoint nos recordó que ya habíamos recorrido la mitad de esta aventura.

Y finalizamos esta etapa 4 en Tucumcari, un pueblo que nos encantó por sus neones retro, moteles históricos como el Blue Swallow, murales por cada rincón y una atmósfera que parece salida de los años 50.

Fue un día intenso, muy completo, lleno de momentos especiales y lugares que mantienen viva la esencia de la Ruta.

Y si todavía no has leído lo que vivimos el día anterior… no te pierdas la Etapa 3 de nuestra Ruta 66, ¡vamos a ello!

🛣️ Ficha Técnica –Ruta 66 Etapa 4

  • 📍 Inicio y fin: Oklahoma City (Oklahoma) – Tucumcari (Nuevo México)
  • 🗺️ Distancia: 590 km / 368 millas aprox.
  • 🌍 Estados: Oklahoma, Texas y Nuevo México
  • 🏆 Lugares destacados: El Reno, Lucille’s Service Station (Hydro), Oklahoma Route 66 Museum (Clinton), Elk City, Erick, Shamrock (U-Drop Inn), McLean (Devil’s Rope Museum), Amarillo (Cadillac Ranch, Big Texan Steak Ranch), Adrian (Midpoint), Tucumcari
  • 💡 Consejos: Esta ruta tiene muchas paradas y la distancia es muy larga, por lo que te recomendamos madrugar mucho. Ten en cuenta los cambios horarios entre los diferentes estados
  • 📸 Curiosidad: El cartel de Midpoint marca la mitad exacta de la Ruta 66; y en Tucumcari encontrarás hasta 31 murales callejeros y el mítico Blue Swallow Motel
Ruta 66 Etapa 4

📍 Todos nuestros artículos de la Ruta 66

El Reno

Aunque El Reno no es de las paradas más conocidas de la Ruta 66, conserva muy bien su esencia de ciudad de paso, con tramos originales de la carretera madre y ese aire clásico de pueblo americano que tanto nos gusta.

Paseamos un poco por el centro, donde aún se respira esa mezcla de nostalgia y orgullo local, con referencias constantes a la Ruta 66 en murales, señales y escaparates. Es uno de esos lugares que no te roban mucho tiempo, pero te dejan un muy buen sabor de boca, literal y figuradamente, ya que en Sid’s Diner podrás probar su famosa hamburguesa con cebolla prensada a la plancha.

Además, en el mes de mayo se celebra el «Fried Onion Burger Day Festival«, que reúne a miles de visitantes. Nosotros lo visitamos a principios de abril, por lo que no tuvimos suerte.

Si vas sin prisas, merece la pena desviarse unos minutos para conocer este pequeño rincón que sigue guardando un pedazo de la vieja Ruta 66.

el-reno-ruta-66-etapa-4
El Reno

Lucille´s Service Station (Hydro, Oklahoma)

Una de las paradas más auténticas y con mayor carga emocional de la Ruta 66 en Oklahoma es Lucille’s Service Station. Este sitio histórico, ubicado en Hydro, fue construido originalmente en 1927, pero tomó su forma más emblemática cuando fue remodelado en 1941 por Lucille y Carl Hamons. Ellos lo convirtieron en un negocio familiar donde ofrecían gasolina, alimentos y hospitalidad a los viajeros de la Ruta 66.

Lo más curioso es que Lucille y su familia vivían en las habitaciones situadas justo encima de la estación de servicio, lo que les permitía atender el negocio a cualquier hora del día. Con el paso del tiempo, Lucille se convirtió en un verdadero icono de la Ruta 66, manteniendo el negocio durante 59 años, hasta poco antes de su fallecimiento en el año 2000.

Lucille era conocida por su trato amable, sus historias fascinantes de la carretera y su compromiso con los viajeros, por lo que se ganó el apodo de «la anfitriona de la Ruta 66». Una pena no haber coincidido con esta leyenda de la ruta 66, pero su memoria se mantiene viva.

Su legado fue tan importante que hoy forma parte del Salón de la Fama de la Ruta 66, un reconocimiento reservado a quienes han marcado la historia de esta mítica carretera.

A 4 millas se encuentra una réplica moderna, Lucille’s Road House Café, donde puedes tomar algo, firmar el libro de visitas y rendir homenaje a una mujer que dedicó su vida a mantener vivo el espíritu de la Ruta 66.

lucille´s-service-station
Lucille’s Service Station

Oklahoma Route 66 Museum (Clinton, Oklahoma)

En Clinton hicimos una parada rápida pero muy recomendable en el Oklahoma Route 66 Museum, uno de los museos más completos y visuales sobre la historia de la carretera madre. A través de salas temáticas, música de época y objetos originales, el museo recorre cada década de la Ruta 66, desde sus inicios hasta su declive.

oklahoma-route-66-museum
Oklahoma Route 66 Museum

Nos encantaron los coches clásicos, las recreaciones de antiguas gasolineras, diners y moteles, y sobre todo la ambientación con neones y melodías de los años 50 y 60. Es ideal para hacerse una idea global del impacto cultural de la ruta.

El horario de acceso es de 9 am a 5 pm y el precio de la entrada es de 7 USD.

oklahoma-route-66-museum-clinton
Oklahoma Route 66 Museum

Elk City (Oklahoma)

Nuestra última gran parada en Oklahoma fue Elk City, hogar del National Route 66 Museum, un museo al aire libre ideal para sumergirse en la historia de la carretera. Lo primero que llama la atención es su enorme cartel de la Ruta 66, el más grande de todo el recorrido, perfecto para una foto memorable.

cartel-ruta-66-elk-city
National Route 66 Museum, Elk City

Dentro del recinto, hay una recreación de un poblado tradicional del viejo oeste, con una general store, una pequeña ópera, una estación de tren, zona de rodeo y hasta antiguos vehículos y maquinaria. Todo está decorado con muchísimo detalle, y caminar por allí te hace sentir como en una película del siglo XIX.

elk-city-national-route-66-museum
National Route 66 Museum
national-route-66-museum-elk-city
National Route 66 Museum

City Meat Market (Erick, Oklahoma)

En el corazón de Erick, una pequeña localidad de Oklahoma, se encuentra el City Meat Market, un edificio de ladrillo rojo que data de principios del siglo XX y que, con el tiempo, se ha transformado en un auténtico museo improvisado de la Ruta 66. Este lugar es también conocido como el Sandhills Curiosity Shop y es famoso por su peculiar dueño, Harley Russell, quien junto a su esposa Annabelle, se autodenominaban los «Mediocre Music Makers».

city-meat-market-erick-oklahoma
City Meat Market, Erick

Habíamos leído mucho sobre Harley, un personaje excéntrico y divertido que, según cuentan, ofrece conciertos espontáneos con su guitarra a los visitantes. Sin embargo, cuando llegamos, a pesar de estar dentro del horario de apertura habitual, nos encontramos el lugar cerrado, quizás por ser principios de abril, temporada baja en la zona.

Aun así, la visita valió completamente la pena. El exterior del edificio está decorado con una impresionante colección de rótulos antiguos y carteles publicitarios vintage de marcas icónicas como Mobiloil, Texaco o Magnolia Gasoline, que evocan la esencia más pura de la Ruta 66. Es una parada imprescindible para los amantes de la nostalgia y la cultura de carretera.

Te proponemos un pequeño reto divertido: encuentra el famoso «Yee haw» americano que aparece pintado en la fachada. Nosotros nos tomamos numerosas fotos en este rincón tan curioso y especial de la Ruta 66.

meat-market-erick-oklahoma-ruta-66-etapa-4
City Meat Market, Erick

Texola, Oklahoma

Justo antes de cruzar al estado de Texas, pasamos por la localidad de Texola, donde encontramos varios lugares que nos llamaron la atención. El primero fue la Prisión Histórica One Room Jail, una pequeña celda restaurada con muchísimo carácter.

one-room-jail-texola
Texola

En su interior cuelgan fotografías originales en blanco y negro, algunas bastante impactantes, que muestran antiguos prisioneros y escenas reales de ejecuciones. Una visita breve, pero con una fuerte carga histórica y emocional.

prision-historica-ruta-66
One room jail

La segunda parada fue en The Water Hole, un pequeño bar que se encontraba cerrado, pero donde aún se respira la esencia del lugar, con su cartel gastado y su fachada cargada de historia.’0

Y por último, no pudimos evitar detenernos junto a la pequeña señal que nos daba la bienvenida al estado de Texas. Un momento simbólico que marcaba el inicio de una nueva etapa en nuestro viaje por la Ruta 66

U-Drop Inn Café (Shamrock, Texas)

Nada más cruzar a Texas por la Ruta 66, una de las paradas más emblemáticas es el U-Drop Inn Café, en el encantador pueblo de Shamrock. Este precioso edificio de estilo art déco fue construido en 1936 y originalmente funcionaba como cafetería y gasolinera Conoco, destacando por su diseño futurista y su característica Conoco Tower, una estructura impresionante que es considerada la torre-depósito más alta de EE. UU. construida como parte de una estación de servicio.

Este lugar tiene tanta personalidad que aparece en la película Cars de Disney Pixar, como inspiración directa del Radiator Springs Court House (el edificio del taller de pintura de Ramone), lo que lo ha vuelto aún más popular entre los viajeros nostálgicos y los fans de la película.

u-drop-inn-cafe-ruta-66
U-Drop Inn Cafe

Hoy es un centro de visitantes y cafetería histórica, perfectamente restaurado, donde pudimos disfrutar de un café caliente en un lugar cargado de historia. Y lo mejor es que nos sentamos en el mismo asiento donde, según cuentan, se sentó Elvis Presley durante una de sus paradas en los años 50.

El local estuvo durante muchos años regentado por una entrañable pareja de abuelillos, que convirtieron el sitio en una parada de descanso muy querida por los viajeros. A día de hoy, sigue transmitiendo ese ambiente cálido y hospitalario que tanto define a la Ruta 66.

Entre sus paredes relucientes, los neones originales y su encanto retro, el U-Drop Inn es una visita obligada en el tramo texano de la Ruta 66.

u-drop-inn-cafe-shamrock-ruta-66
U-Drop Inn Cafe

McLean, Texas

En el tranquilo pueblo de McLean, hicimos una parada que nos sorprendió mucho más de lo esperado. Aquí se encuentra el Devil’s Rope Museum, un museo tan curioso como único, dedicado al alambre de espino, apodado “devil’s rope” por los cowboys. Puede parecer extraño, pero su historia está muy ligada al desarrollo del oeste americano y al mundo agrícola. Además, el museo cuenta con una excelente sección sobre la Ruta 66, con objetos antiguos, fotografías, señales, surtidores y todo tipo de recuerdos del esplendor de la carretera madre.

devil´s-rope-museum-ruta-66
Devil’s Rope Museum

Y como buen pueblo de la Ruta 66, McLean conserva varias gasolineras históricas. Nosotros nos detuvimos en la fotogénica Phillips 66 Station (1929), restaurada con sus surtidores originales y ese diseño de casita estilo Tudor que la convierte en una de las paradas más icónicas del recorrido texano.

phillips-66-station-mclean
Gasolinera Phillips 66, Mclean

The Big Texan Steak Ranch (Amarillo, Texas) – Imprescindible en la Ruta 66 Etapa 4

The Big Texan Steak Ranch fue, sin duda, el mejor restaurante donde comimos en toda la Ruta 66. Este lugar es todo un imprescindible en Amarillo y una parada que recomendamos al 100%. Desde fuera ya llama la atención por su fachada amarilla, los rótulos retro y los coches clásicos aparcados en la puerta.

the-big-texan-steak-ranch-ruta-66-etapa-4
The Big Texam Steak Ranch

El interior es un auténtico salón del viejo oeste, enorme, con decoración de madera, banderas tejanas, luces cálidas y hasta música country en directo. El ambiente es animado, familiar y turístico, pero sin perder ese encanto genuino de Texas.

Uno de los mayores atractivos del restaurante es su famoso reto del filete de 72 oz (aprox. 2 kg de carne), acompañado de guarniciones. Si logras comértelo todo en menos de una hora, no pagas nada. Eso sí, comes en una mesa elevada frente al comedor con un gran cronómetro visible para todos. Nosotros no nos atrevimos, pero justo mientras comíamos, alguien lo intentó… y fracasó a medio camino.

En nuestro caso, compartimos un filete de unos 650 gramos, que sí conseguimos terminar, aunque costó lo suyo. Lo mejor es que te dejan elegir tres acompañamientos de una lista bastante amplia (nosotros elegimos ensalada, patata asada y mazorca). El plato nos costó unos 45 USD, más impuestos y propina.

Nuestra comida

La experiencia fue muy top: buena carne, ambientazo, show en directo y un local que respira Ruta 66 por cada rincón. Si pasas por Amarillo, no te lo puedes perder.

the-big-texan-steak-ranch-amarillo
The Big Texam Steak Ranch

Texas Route 66 Visitor Center (Amarillo, Texas)

Antes de dirigirnos al siguiente punto, realizamos una breve parada en Route 66 Visitor Center de Amarillo, un pequeño centro de bienvenida dedicado a los viajeros que recorren la carretera madre. Está algo alejado del centro histórico, pero vale la pena acercarse, sobre todo si estás coleccionando sellos del pasaporte oficial de la Ruta 66, porque aquí puedes conseguir el de Amarillo.

Justo en la entrada hay un mural muy original con el escudo de la ruta, ideal para tomarse una foto rápida antes de entrar. El interior no es muy grande, pero tiene una tienda de souvenirs con mapas, imanes, camisetas y objetos clásicos para ruteros.

A nuestra llegada, la señora del mostrador muy amablemente se interesó por nuestro viaje, nos dio recomendaciones locales, nos ayudó con el sello y nos dió un pequeño recuerdo de Amarillo a cada uno. Ese tipo de gestos hacen que una parada sencilla se convierta en un momento bonito del camino.

Aunque no es un sitio para estar mucho rato, es una visita que recomendamos si estás pasando por Amarillo. Es de esos lugares que te hacen sentir bienvenido y te recuerdan que la Ruta 66 también se vive en los pequeños detalles.

texas-route-66-visitor-center-amarillo-ruta-66
Visitor Center

Cadillac Ranch (Amarillo, Texas) – Uno de los lugares mágicos de la Ruta 66 Etapa 4

Llegamos al Cadillac Ranch con ganas de ensuciarnos las manos… ¡y dejar huella! Este lugar es una de las paradas más famosas y surrealistas de toda la Ruta 66: una escultura al aire libre compuesta por diez Cadillacs semi enterrados de morro en la tierra, perfectamente alineados en medio de un campo.

El ambiente es muy peculiar. Aquí todo el mundo llega con sprays en mano y se pone a colorear los coches como si fuera un gran lienzo colectivo. Cada centímetro de chapa está cubierto de pintura en capas y capas de graffitis.

cadillac-ranch-ruta-66-texas
Cadillac Ranh

Nosotros no llevábamos sprays, pero por suerte encontramos varios botes tirados en el suelo, dejados por visitantes anteriores. ¡Un detalle que agradecimos mucho! Gracias a eso, pudimos pintar nuestras iniciales “PALT” (Pasaporte a La Tierra) y el año 2025. Aunque, siendo realistas, probablemente ya alguien lo habrá cubierto con su propia creación a estas alturas… ¡pero ese es justo el espíritu del lugar!

Cadillac Ranch es una obra cambiante, viva, interactiva, que mezcla arte, rebeldía y cultura pop en plena llanura texana. Una parada muy divertida y fotogénica donde se puede pintar sin normas, sin vergüenza y donde pasamos un buen rato entre risas.

cadillac-ranch-amarillo-texas
Cadillac Ranh

Midpoint Route 66 (Adrian, Texas)

Adrian es un pueblo pequeñísimo, pero alberga una de las paradas más simbólicas de toda la Ruta 66: el Midpoint, el punto exacto que marca la mitad del recorrido entre Chicago y Santa Mónica, a 1.139 millas (1.833 km) de cada extremo.

Fue una parada rápida pero muy especial. Nos hicimos la típica foto junto al cartel de “Midpoint Route 66” y seguimos conduciendo, sabiendo que habíamos alcanzado un hito importante en esta aventura.

Fue un momento nostálgico, de echar la vista atrás y pensar en todo lo que ya habíamos vivido: gasolineras míticas, personajes inolvidables, pueblos fantasma, filetes gigantes y muchísimos kilómetros de asfalto. Una aventura épica, pero de la que aún quedaba mucho por delante.

midpoint-route-66
Midpoint, Adrian

Tucumcari (Nuevo México)

Tucumcari fue nuestra última parada del día, y no pudimos cerrar la jornada de mejor manera. Este pequeño pueblo conserva intacta el alma más pura de la Ruta 66, con sus moteles clásicos de carretera, sus neones iluminados y una atmósfera muy auténtica.

Pasear por sus calles al atardecer es como viajar a los años 50. Aquí se encuentran algunos de los carteles de neón más bonitos de toda la ruta, especialmente los del Tepee Curios, una tienda de recuerdos con forma de tipi, el Motel Safari, y nuestro favorito: el Blue Swallow Motel, con sus garages individuales, farolas vintage y un cartel iluminado que es pura magia al caer la noche.

Además, Tucumcari está lleno de murales pintados en las fachadas que cuentan historias del pueblo y de la Ruta 66. Hay hasta 31 murales repartidos por la ciudad, lo que convierte cualquier paseo en una galería de arte al aire libre.

Este pueblo también fue una de las inspiraciones visuales para la película Cars de Pixar, gracias a su estética retro, su autenticidad y ese aire melancólico que tanto define a la Ruta 66.

teepee-motel-tucumcari
Tucumcari

Donde dormir en la Ruta 66 Etapa 4

Aunque nosotros recorrimos la Ruta 66 en autocaravana, no pudimos evitar curiosear los alojamientos más auténticos de Tucumcari, un pueblo que parece congelado en los años dorados del viaje por carretera. Aquí, dormir en un motel clásico forma parte de la experiencia.

Uno de los más míticos es el Blue Swallow Motel, todo un icono de la Ruta 66. Sus garajes individuales, su fachada de neón azul y su decoración vintage hacen que te sientas dentro de una postal americana.

Otra opción muy cuidada es el Roadrunner Lodge Motel, con habitaciones renovadas que respetan el estilo retro original. Además, ofrecen desayuno a la antigua usanza y detalles decorativos que encantan a los amantes de lo nostálgico.

Y si buscas algo funcional y económico, el Rodeway Inn es una opción más sencilla pero bien ubicada, perfecta si quieres descansar sin complicaciones y seguir ruta al día siguiente.

blue-swallow-motel-tucumcari
Blue Swallow Motel

Seguro de viajes en Estados Unidos

Viajar a Estados Unidos sin seguro médico es una malísima decisión. Puede que no pase nada, pero ante cualquier imprevisto las facturas del hospital podrían costarte miles de dólares. Nosotros no nos complicamos: siempre contratamos Heymondo, que además puedes usar desde el móvil y con atención 24h en español.

En EE. UU., una urgencia médica te puede costar miles de dólares, así que mejor llevarlo todo bien atado. Y si encima puedes tener un 5% de descuento por leer nuestro blog, pues más razón todavía.

Internet en Estados Unidos

Viajar por EE. UU. sin datos en el móvil es una locura. No siempre hay Wi-Fi, y cuando lo hay… no siempre funciona. Nosotros fuimos a lo seguro comprando una eSIM de SIM Local. La activamos al aterrizar en Chicago y tuvimos conexión al instante.

Con ella usamos GPS, buscamos restaurantes, gestionamos cambios de ruta y subimos stories sin parar. Además, permite hacer llamadas, lo cual nos salvó más de una vez.

Y si quieres ahorrar, con nuestro código PASAPORTE tienes un 5% de descuento. Así empiezas el viaje conectado y tranquilo desde el minuto uno.

Mapa con los lugares que ver en la Ruta 66 Etapa 4

A continuación te dejamos un pequeño mapa-guía de la etapa 4 de la Ruta 66. En él verás marcadas en azul las localidades principales por las que pasamos y en rojo algunos de los lugares más emblemáticos que no deberías perderte.

Con esto damos por finalizada nuestra Etapa 4 de la Ruta 66.

¡Nos vemos en el próximo post de Pasaporte a La Tierra!

2 comentarios en “Ruta 66 – Etapa 4: Oklahoma a Tucumcari”

  1. Toda una aventura la que habéis vivido y disfrutado haciendo la ruta 66 y visitando lugares como gasolineras,moteles y museos retros y los curiosos Cadillac Ranh y el filete de 2k,que no pudisteis comer y que dudo en que alguien lo logre…

    1. Iván Montoya - Creador de Contenidos de Viaje

      ¡Hola Jose!
      Muchas gracias por leernos y por tu comentario tan simpático. La Ruta 66 fue, sin duda, una auténtica aventura, llena de momentos divertidos, lugares retro con mucho encanto… ¡y retos como el famoso filete de 2 kilos que preferimos dejar pasar! Nos alegra que te haya gustado, ojalá puedas vivirla también algún día.
      Un saludo,
      Esther & Iván

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio