Descubre los mejores lugares que ver en Cantavieja, una villa medieval de la provincia de Teruel, que se agarra a un peñón calizo a unos 1.300 metros de altitud, desafiando a la gravedad y con un trazado lleno de lugares de interés y siglos de historia.
Cantavieja es la capital del Maestrazgo turolense y parece estar vigilando la comarca desde su balcón natural. La roca hace de muralla, el caserío queda recortado en el borde y el paisaje se abre alrededor. Durante las guerras carlistas fue un enclave estratégico, y ese pasado de asedios y defensa sigue presente en varios de sus rincones.
Por algo fue declarada Conjunto Histórico Artístico en 1981 y después entró en la lista de los Pueblos más Bonitos de España. Y lo mejor es que sigue siendo un sitio bastante ajeno al turismo de masas, así que lo recorres a tu aire y con la sensación de estar en un pueblo atrapado en el medievo español.
Sigue leyendo para conocer cada uno de los lugares imprescindibles que ver en Cantavieja, un pequeño pueblo medieval que nos encantó y te recomendamos visitar.. ¡Vamos a ello!

Breve historia de Cantavieja
Cantavieja ha jugado un papel durante siglos a modo de fortaleza, en parte por su posición sobre el peñón calizo y por estar en plena ruta histórica del Maestrazgo turolense. Se forjó como tierra de frontera en tiempos de la Reconquista, con el peso de las órdenes militares.
El giro grande llega en 1836, en plena Primera Guerra Carlista, cuando los carlistas fijan aquí su centro de operaciones y Cantavieja se convierte en la “capital” del carlismo en el Maestrazgo. Con Ramón Cabrera al mando, se organizan infraestructuras, intendencia e impuestos, e incluso se imprime el Boletín del Real Ejército del Reyno de Aragón; en 1837 pasa por aquí la Expedición Real y en 1838, tras la toma de Morella, el conflicto se expande con fuerza.
En 1839, con el Convenio de Vergara, el ejército liberal concentra recursos en el Maestrazgo y Baldomero Espartero prepara la ofensiva que empuja a Ramón Cabrera al exilio. Décadas después, en la guerra carlista de los años 1870, Cantavieja vuelve a entrar en juego con generales como Marco de Bello y Dorregaray, y con la presencia del infante don Alfonso y María de las Nieves, hasta que el foco se apaga y la comarca queda marcada por ese siglo XIX de asedios y campaña.

Plaza de España
La Plaza de España es un buen punto para empezar y acabar la visita, porque aquí mismo tienes parking público y fue donde dejamos el coche antes de recorrer Cantavieja a pie. En el centro está la fuente de piedra más curiosa del pueblo, con la figura de una anciana tocando el tambor. La leyenda cuenta que de ahí viene el nombre de Cantavieja, porque una vieja empezó a tocar para avisar y ahuyentar un ataque que se acercaba al pueblo.

Calle Mayor
La Calle Mayor es la columna vertebral de Cantavieja, el paseo que te mete de lleno en el casco histórico y te lleva directo hacia la Plaza porticada. Vas caminando entre piedra, balcones y aleros de madera. A ambos lados vas viendo casonas señoriales de familias importantes como los Osset, Zurita, Peralta o Torres, con portadas de arco, escudos y carpinterías bien trabajadas. En la misma calle también tienes el Museo Carlista y tiendas de producto local del Maestrazgo. Además, es una calle muy fotogénica con la torre de la iglesia de telón de fondo.


Museo de las Guerras Carlistas
Nada más empezar la Calle Mayor, te topas con una casa del siglo XVII donde están la oficina de turismo y el Museo de las Guerras Carlistas, de lo más interesante de Cantavieja. Dentro, entiendes por qué el pueblo fue un punto clave en el siglo XIX, cuando aquí mandaban los carlistas de Ramón Cabrera, el famoso El Tigre del Maestrazgo, frente a los partidarios de Isabel II y la regencia de María Cristina de Borbón, con la idea de poner en el trono a Carlos María Isidro de Borbón.
Lo bueno es que no se queda en paneles; ves piezas y detalles muy concretos, como un cañón fundido en el propio pueblo y una maqueta de la toma de Mirambel. Si te cuadra, la visita guiada del pueblo dura alrededor de 60 minutos, cuesta 4 € e incluye el museo y rincones a los que por libre no siempre se accede.
Plaza Porticada de Cantavieja
La Plaza Porticada de Cantavieja es el lugar más imprescindible que ver en Cantavieja. Está en pleno centro del pueblo y se llega subiendo por la Calle Mayor. Es amplia, porticada en tres lados y la rodean varios de los edificios más importantes del pueblo. Aquí tienes el Ayuntamiento, con su pórtico de arcos y el escudo en la fachada, la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción dominando el conjunto y la Casa Zurita, una de las casonas señoriales más pintorescas.
El día que fuimos había pocos turistas, pero aun así era el punto más concurrido, con vecinos entrando y saliendo de los soportales, gente parando a charlar y unos pocos tomándose fotos de recuerdo de la visita.

Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción
La Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción está en uno de los laterales de la Plaza Porticada, y lo que más llama la atención es su torre campanario, una de las imágenes más icónicas que ver en Cantavieja. El templo actual es barroco, se construyó entre 1730 y 1745 siguiendo el modelo de la Basílica del Pilar, y aun así conserva guiños del templo gótico anterior, como arcos de la lonja y una portada bajo la torre.
Por dentro es enorme, con tres naves a la misma altura, y todavía se ven capillas vinculadas a familias nobles y restos de pinturas murales. Muchos retablos se perdieron en la Guerra Civil, pero la torre, que es del siglo XVII y anterior a la iglesia actual, se puede visitar con guía y subir al campanario para tener buenas vistas del pueblo y del entorno.


Castillo Templario y Calvario
En la parte más alta de Cantavieja queda un recinto amurallado bastante vacío, sin apenas construcciones alrededor, pero anteriormente hubo un castillo que fue levantado en el siglo XIII tras la reconquista aragonesa y más tarde ligado a la Orden del Temple. Tenía una forma alargada y triangular, y aunque hoy solo quedan tramos de muralla y un gran torreón circular, este sitio sigue siendo parte importante de la historia de Cantavieja.
Se cuenta que en 1307 los templarios resistieron aquí un asedio larguísimo, ocho meses, frente a las tropas de Jaime II, y que después el control pasó a la Orden de San Juan de Jerusalén. Lo que remató el castillo fueron las guerras carlistas, que lo dejaron prácticamente arrasado. A partir de ahí, el lugar cambia de papel: el torreón acabó reconvertido en la ermita del Santo Sepulcro y, por el interior del antiguo recinto, te vas cruzando con el Calvario, catorce peirones que representan las estaciones del Vía Crucis.
No vienes a buscar una estampa de castillo perfecto, vienes para empaparte de historia y, ya que estás arriba del todo, llevarte unas vistas brutales desde lo más alto sobre los paisajes del Maestrazgo, con el horizonte y el pueblo a tus pies.


Iglesia de San Miguel
A pocos metros del castillo tienes la Iglesia de San Miguel, un templo pequeño de estilo gótico levantino que se levantó en 1411 por iniciativa de Gonzalo de Funes, una figura clave de la Orden de San Juan de Jerusalén en el Maestrazgo. Por dentro, lo más famoso es su sepulcro de alabastro, una pieza muy potente del gótico aragonés, aunque según el momento puede que no se pueda entrar. Aun así, merece la pena acercarte por fuera, fijarte en la portada y los arcos apuntados y, sobre todo, colarte al mirador que queda justo detrás por un callejón estrecho, porque desde ahí tienes una de las panorámicas más bonitas del paisaje del Maestrazgo.

Muralla Aspillerada
Bajando del castillo, tira hacia la Calle Portal de Mirambel y busca los restos de la Muralla Aspillerada, la que los carlistas reforzaron abriendo aspilleras para vigilar el camino hacia Mirambel. Asómate por esos huecos y vas a entender por qué esta zona se lleva tantas fotos: delante tienes las casas colgadas sobre el risco, con la roca cortando el paisaje.
Para verla con más perspectiva, baja por las escaleras anchas hasta el mirador que queda extramuros. Y ya que estás, enlaza con el paseo circular de alrededor de 1 km que discurre bajo la muralla: fue un rato muy tranquilo para nosotros, de dar un paseo, hacer un par de fotos y mirar Cantavieja desde abajo.

Ermita de la Virgen del Loreto
Al final del pueblo está la Ermita de la Virgen del Loreto, del siglo XVII. Lo que más llama la atención es el atrio con cuatro columnas y el alero de madera labrada, muy típico de la zona. En el interior todavía se pueden ver algunos frescos, aunque el altar y parte de la decoración desaparecieron durante la Guerra Civil.

La Nevera
Junto a la Ermita de la Virgen del Loreto está la Nevera, una visita rápida que se hace en un momento. Es un pozo circular excavado en la tierra donde se guardaba nieve para conservar medicinas y alimentos, con paredes de piedra muy gruesas y una falsa cúpula arriba para mantener el frío durante meses.

Dónde dormir en Cantavieja
Aunque Cantavieja es un pueblo pequeño, hay opciones de alojamiento interesantes si quieres quedarte a dormir en el corazón del Maestrazgo y aprovechar al máximo la visita sin desplazarte demasiado por la noche.
Una de las alternativas más completas es el Hotel Spa Balfagón, un hotel con encanto que combina comodidad con servicios bien pensados para el viajero. Además de habitaciones agradables, su spa te permite relajarte al final del día tras recorrer el casco histórico o hacer alguna ruta por la zona.
Si prefieres un ambiente más tranquilo y propio de la arquitectura tradicional, Casa Rural El Portillo es otra opción que merece la pena. Esta en pleno centro de Cantavieja, por lo que la ubicación es inmejorable.
Cómo llegar a Cantavieja
Llegar a Cantavieja implica adentrarse por una zona de sierra con carreteras panorámicas pero en buen estado. Lo más habitual es acceder en coche desde Teruel capital, tomando la N-420 y enlazando después con carreteras autonómicas que atraviesan paisajes de montaña. La conducción no es complicada, aunque sí encontrarás curvas y tramos elevados propios de la zona.
En cuanto al transporte público, Cantavieja cuenta con conexiones de autobús desde Teruel, aunque los horarios no son frecuentes. Para moverte con libertad por el Maestrazgo y visitar pueblos cercanos como Mosqueruela o Linares de Mora, el coche resulta casi imprescindible. Si no dispones de vehículo propio, la mejor opción es alquilar un coche en Teruel o en ciudades cercanas como Zaragoza o Valencia.

Dónde aparcar en Cantavieja
En nuestro caso, como comentamos al inicio del artículo, dejamos el coche en la Plaza de España, justo antes de entrar en la Calle Mayor, una ubicación muy práctica y céntrica. Desde ahí puedes empezar a recorrer el casco histórico a pie en cuestión de minutos, ya que los principales puntos de interés de Cantavieja están muy concentrados.
Es una opción cómoda porque te evita callejear por el interior del pueblo y te permite acceder directamente a la zona más monumental. Una vez aparcado, todo se puede hacer caminando sin problema.
Para que no tengas dudas al llegar, en el mapa que encontrarás más abajo dejaremos marcada la ubicación exacta del punto donde aparcamos nosotros.
Dónde comer en Cantavieja
Si buscas un sitio donde comer en Cantavieja, una opción que nos gustó mucho fue La Bodeguilla. Es un local pequeño, donde puedes pedir raciones y medias raciones, lo que te permite probar varios platos sin quedarte con hambre ni pagar de más. La carne a la parrilla es el gran protagonista, perfecta si te apetece una comida contundente tras pasear por el casco histórico.
El ambiente es acogedor, con un trato cercano por parte del personal, lo que siempre suma a la experiencia. También te lo dejamos marcado en el mapa.
Qué ver cerca de Cantavieja
- Muy cerca se encuentra Mosqueruela, un pueblo que mantiene intacta su esencia y donde no puedes perderte su Plaza Mayor o la Iglesia de la Asunción.
- A poca distancia también está Linares de Mora, un pueblo pequeño pero muy especial. El castillo en lo alto, el río que atraviesa el casco urbano y el conjunto de casas tradicionales hacen que la parada merezca la pena, sobre todo si te gusta combinar patrimonio y naturaleza.
- Algo más lejos está Mora de Rubielos, conocida por su imponente castillo, uno de los mejor conservados de Aragón. El casco histórico es agradable para pasear y resulta una excursión muy completa para dedicarle unas horas.
- Muy cerca de Mora de Rubielos se encuentra Rubielos de Mora, un pueblo más recogido pero con un conjunto histórico muy cuidado y considerado uno de los pueblos mágicos de España.
- A mayor distancia queda Teruel capital, imprescindible por su arte mudéjar, la catedral, las torres y la historia de los Amantes. Es una ciudad cómoda para recorrer a pie y con suficiente oferta cultural para completar la ruta.
- Por último, ya algo más alejada, está Albarracín, considerada una de las localidades más bonitas de España y para nosotros, una de nuestras favoritas. Sus murallas, las casas rojizas y el entorno natural la convierten en una excursión que, aunque requiera más tiempo, merece totalmente la pena.
Mapa con los lugares que ver en Cantavieja
A continuación, te dejamos un mapa con los lugares que ver en Cantavieja:
Con esto damos por finalizado nuestro artículo sobre qué ver en Cantavieja, ¿te animas a visitar este precioso pueblo turolense?
¡Nos vemos en el próximo post de Pasaporte a La Tierra!
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Conozco varios pueblos de la provincia de Teruel,y todos me han sorprendido gratamente por su estilo medieval y Cantavieja veo que es un pueblo también con historia por las guerras carlistas,y todos los sitios interesantes y bellos que ver.
Muchas gracias por tu comentario. Esperamos que hayas disfrutado de nuestro artículo y te haya resultado útil. Un abrazo.