Werdenberg fue una de la pequeñas sorpresas que encontramos durante nuestro viaje por Suiza . No aparecía entre los lugares más famosos de nuestra ruta, pero bastó con llegar al lago y contemplar el pueblo desde la otra orilla para saber que estábamos ante un sitio con algo especial. Esta diminuta localidad se encuentra en el cantón de San Galo, dentro del valle del Rin y muy cerca de Buchs y de la frontera con Liechtenstein. Su casco histórico es tan pequeño que puedes conocer los principales lugares que ver en Werdenberg en apenas un par de horas.
Desde la orilla del lago, Werdenberg parece sacado de una antigua historia medieval: las casas de madera rozan el agua, los viñedos trepan por la ladera y el Castillo de Werdenberg se alza sobre el pueblo como el último guardián de una estampa difícil de olvidar.
Nosotros recorrimos Werdenberg junto a Bagán, disfrutando de cada uno de sus rincones. Fue una visita breve, pero de esas que terminan quedándose entre los recuerdos más bonitos del viaje. En este artículo te contamos que ver en Werdenberg y cuáles son los lugares que no puedes perderte. ¡Vamos a ello!

Castillo – TOP 1 que ver en Werdenberg
El Castillo de Werdenberg es el gran protagonista del pueblo. Se encuentra sobre una pequeña colina y puede verse desde prácticamente cualquier punto del lago. Sus orígenes se remontan a la Edad Media y su historia está ligada desde hace unos 800 años a los condes, funcionarios y familias que pasaron por sus estancias.
Para llegar hasta él debes subir por un camino corto que atraviesa las casas antiguas y los viñedos de la ladera. En su interior encontrarás un museo dedicado a la historia del castillo y de la región, aunque solo por contemplar las vistas sobre los tejados, el lago y el valle del Rin ya merece la pena subir.

Lago de Werdenberg – Mejor panorámica que ver en Werdenberg
El lago de Werdenberg, conocido como Werdenbergersee, fue nuestro rincón favorito del pueblo. Un sendero cómodo, corto y prácticamente llano permite rodearlo mientras vas descubriendo diferentes perspectivas del casco histórico y del castillo.
Durante el paseo encontrarás vecinos caminando, viajeros tomando fotografías y familias descansando junto al agua. También hay bastante vida animal, especialmente patos, cisnes y otras aves acuáticas que nadan cerca de la orilla. Nosotros recorrimos el lago con Bagán, quien se ponía un poco intenso con tanta ave cerca de la orilla. Hay una fuente donde puedes recargar tu botella con agua pura de los Alpes.

La mejor panorámica de Werdenberg se obtiene desde la orilla opuesta al casco histórico. Desde allí aparecen las casas tradicionales junto al agua, los viñedos cubriendo la colina y el castillo coronando la estampa. Cuando el lago está tranquilo, todo el conjunto se refleja sobre el agua y deja ver la imagen más famosa de este pintoresco pueblo suizo.

Aunque algunos animales se acercan bastante a los visitantes, lo mejor es observarlos sin molestarlos y evitar darles pan. Los cisnes parecen muy elegantes desde lejos, pero cuando deciden defender su territorio o sus crías, dejan claro quién manda en el lago.

Casco histórico de Werdenberg
El casco histórico, conocido como Städtli Werdenberg, se encuentra encajado entre el lago y la colina del castillo. Está formado por un pequeño entramado de callejuelas rodeadas de antiguas viviendas de madera y está considerado uno de los asentamientos medievales construidos en madera mejor conservados de Suiza.
Recorrerlo te llevará poco tiempo, aunque merece la pena pasearlo despacio y fijarte en las fachadas, las contraventanas, los balcones y los estrechos pasadizos entre las casas. Lo que más nos gustó fue su tranquilidad y la sensación de pasear por un pueblo auténtico, no por un decorado preparado para los turistas.

Casas tradicionales de madera
Las casas tradicionales son uno de los principales motivos para visitar Werdenberg. Muchas fueron construidas entre los siglos XV y XVII y todavía se conservan alineadas junto a la orilla del lago.
Desde el paseo del Werdenbergersee se aprecia perfectamente el conjunto, aunque después debes entrar en las callejuelas para observar de cerca sus fachadas oscuras, pequeñas ventanas y contraventanas de colores. Algunas parecen ligeramente inclinadas, pero ahí siguen, aguantando los inviernos suizos.

Plaza del Mercado
En el corazón del casco antiguo encontrarás la pequeña Plaza del Mercado. Durante la Edad Media fue uno de los principales puntos de encuentro de la población, ya que Werdenberg recibió derechos comerciales a pesar de sus reducidas dimensiones.
No esperes una plaza monumental. Es un espacio pequeño rodeado por viviendas antiguas y algunos soportales, perfectamente integrado en el ambiente tranquilo del pueblo. Desde sus alrededores también parten varios pasos y escaleras que ascienden hacia el castillo.

Schlangenhaus – Un lugar de interés que ver en Werdenberg
La Schlangenhaus, cuyo nombre significa Casa de la Serpiente, es uno de los edificios más destacados del casco histórico. Su fachada conserva diferentes elementos ornamentales y una de sus esquinas de piedra formó parte de la antigua muralla.
En su interior se encuentra un museo dedicado a la vida cotidiana de los antiguos habitantes de Werdenberg y a la evolución del pueblo con el paso de los siglos. Y no, pese a su nombre, no encontrarás una colección de serpientes esperándote dentro.

Antiguas murallas de Werdenberg
Werdenberg fue originalmente una pequeña localidad fortificada. Aunque sus murallas ya no se conservan completas, todavía puedes encontrar algunos fragmentos integrados en las viviendas del casco histórico.
Cerca de la Plaza del Mercado también quedan restos de la antigua entrada a la población. Son detalles discretos que pueden pasar desapercibidos si atraviesas el pueblo demasiado deprisa, así que conviene mirar más allá de las fachadas de madera.
Qué ver en Werdenberg en un par de horas
Puedes conocer los principales lugares que ver en Werdenberg en aproximadamente dos horas. El paseo alrededor del lago es corto, el casco histórico tiene unas dimensiones muy reducidas y la subida hasta el castillo se completa en pocos minutos.
Si quieres entrar en el Castillo de Werdenberg y visitar la Schlangenhaus, necesitarás algo más de tiempo. Aun así, una mañana o una tarde es suficiente para recorrer el pueblo, tomar fotografías y sentarte un rato junto al lago.

Como llegar a Werdenberg
Llegar a Werdenberg es muy sencillo. Este diminuto pueblo medieval se encuentra en el cantón suizo de San Galo, junto a la localidad de Buchs y a pocos minutos de la frontera con Liechtenstein.
Si viajas en coche, el acceso más cómodo es por la autopista A13, tomando la salida hacia Buchs/Werdenberg. Desde ciudades como Zúrich el trayecto dura aproximadamente 1 hora y 15 minutos, mientras que desde Coira apenas se tarda unos 30 minutos.
También es posible llegar en tren hasta la estación de Buchs SG, uno de los principales nudos ferroviarios de la región. Desde allí solo hay unos 10-15 minutos andando hasta el casco histórico de Werdenberg.
Donde aparcar en Werdenberg
La mejor opción para visitar Werdenberg es dejar el coche en el parking gratuito situado junto al lago Werdenbergersee, al otro lado del pueblo respecto al castillo. Se trata de Parkplatz Werdenberger See.
Este aparcamiento está abierto las 24 horas y dispone de numerosas plazas. Desde aquí solo tendrás que caminar unos 5 minutos por un agradable sendero que bordea el lago hasta llegar a la puerta de entrada del casco histórico.
Qué ver cerca de Werdenberg
La ubicación de Werdenberg permite combinar su visita con otros lugares interesantes del este de Suiza. Muy cerca se encuentra Vaduz, la capital de Liechtenstein, donde puedes recorrer su pequeño centro urbano, caminar entre viñedos y contemplar el castillo desde el exterior.
Otra parada muy recomendable es Maienfeld, donde se encuentra Heididorf, el conocido pueblo de Heidi. Nosotros también lo visitamos durante este viaje y fue uno de esos lugares que te devuelven durante un rato a la infancia.
También puedes dedicar una jornada a conocer la región de Appenzell y su pueblo principal, famoso por sus casas de colores, sus fachadas decoradas y el ambiente tradicional de la calle Hauptgasse. Desde allí tendrás además acceso a algunos de los paisajes montañosos más bonitos del este de Suiza.
Algo más alejadas se encuentran las Cataratas del Rin, consideradas las mayores cascadas de Europa por caudal, y Stein am Rhein, una pequeña localidad medieval conocida por las fachadas pintadas de su casco antiguo. Ambos lugares pueden combinarse durante una misma jornada y encajan muy bien dentro de una ruta más amplia por el norte y el este del país.
También puedes acercarte al lago de Walen, recorrer la ciudad de San Galo o adentrarte en los paisajes de la región de Toggenburg. Las distancias son algo mayores, pero todas estas visitas permiten completar una ruta muy variada por esta zona de Suiza.
Nuestra visita a Werdenberg fue breve, pero terminó convirtiéndose en uno de los recuerdos más bonitos del viaje. No necesitas una lista interminable de monumentos para disfrutarlo. Basta con rodear el lago junto a los patos y los cisnes, caminar entre sus casas de madera y contemplar el castillo apareciendo sobre los viñedos.
Con esto damos por finalizado nuestro artículo sobre que ver en Werdenberg, ¿te animas a visitarlo?
¡Nos vemos en el próximo post de Pasaporte a La Tierra!



