Nuestro viaje por Marruecos fue de los más alucinantes que recordamos. Hicimos un raodtrip en el que cada día íbamos haciendo paradas en sitios impresionantes y con entornos muy cambiantes.
Un día te encuentras recorriendo el caos de Marrakech, otro día atravesando puertos de montaña en el Atlas y cumplir el sueño de ver un atardecer frente a las dunas del Gran Desierto del Sáhara. Precisamente por eso, tener internet durante todo el viaje termina siendo muchísimo más importante de lo que pueda parecer.
En una ruta por Marruecos acabas utilizando el móvil constantemente. Sobre todo si haces kilómetros en coche, cambias varias veces de alojamiento o te mueves entre pueblos y zonas donde las conexiones WiFi son bastante limitadas. Y Marruecos tiene muchas zonas así.
Nuestra ruta por el país abarcó lugares como la Ruta de las Mil Kasbahs, Ait Ben Haddou, las Gargantas del Dadès, el Valle del Todra, Meknes, Fez o el desierto de Merzouga, zonas aisladas que obligan muchas veces a improvisar sobre la marcha. Hay carreteras larguísimas donde apenas encuentras establecimientos donde parar y pequeños alojamientos donde internet funciona muy lento o directamente desaparece durante horas.
Viajar conectado en Marruecos te puede salvar de más de un apuro
Una buena opción para evitar problemas es viajar conectado con una eSIM marruecos, especialmente si quieres tener internet desde el primer minuto sin depender de tarjetas físicas ni buscar tiendas nada más aterrizar.
Tener datos móviles durante una ruta por Marruecos resulta muy útil para muchísimas situaciones e imprevistos. Desde usar Google Maps en carreteras secundarias hasta localizar gasolineras, buscar restaurantes en pueblos pequeños, contratar alguna actividad o tour desde la web o consultar alojamientos sobre la marcha cuando cambian los planes.
También aporta bastante tranquilidad en ciudades como Fez o Marrakech. Sus medinas son enormes y bastante laberínticas, especialmente por la noche. Hay calles tan estrechas y similares entre sí que perderse termina siendo casi inevitable, así que llevar internet en el móvil ayuda muchísimo para orientarte o volver rápidamente al riad.
¿Sin datos en el desierto?
Uno de los momentos más especiales de cualquier ruta por Marruecos suele ser pasar varias noches en el Gran Desierto del Sáhara, en la zona de Merzouga. Allí el paisaje cambia por completo y la sensación de aislamiento es real. Pasas horas rodeado únicamente de dunas gigantes, pistas de arena y campamentos bereberes alejados de cualquier ciudad.
En este tipo de lugares, llevar internet no solo sirve para subir alguna foto o revisar mensajes. También resulta útil para consultar rutas, mantener contacto con alojamientos, revisar previsiones o simplemente ganar cierta tranquilidad durante el viaje.
Obviamente, en pleno desierto la cobertura puede bajar algo dependiendo de la zona exacta donde estés, pero en general hoy en día muchas eSIM funcionan bastante bien incluso durante rutas largas por Marruecos.
Una alternativa cómoda para tener internet en Marruecos
Actualmente una de las opciones más prácticas para viajar conectado es utilizar una eSIM. La principal ventaja es que puedes dejar todo preparado antes del viaje desde el propio móvil y llegar a Marruecos con internet funcionando nada más aterrizar.
Además, existen distintos planes según los días de viaje o el consumo de datos que necesites. Algo especialmente útil si vas a usar mapas con frecuencia, teletrabajar, subir contenido a redes sociales o hacer una ruta larga por carretera.
Otro punto importante es evitar el roaming tradicional. Mucha gente no sabe que Marruecos no suele estar incluido dentro de las condiciones habituales de datos móviles europeas y algunas compañías aplican tarifas bastante elevadas por navegar allí. Con una eSIM puedes controlar mejor el gasto y evitar sorpresas en la factura.
Si estás organizando un viaje por Marruecos por libre, especialmente recorriendo zonas como el Atlas, Merzouga o las ciudades imperiales, tener internet durante el viaje puede facilitar bastante las cosas. Sobre todo cuando toca improvisar rutas, buscar alojamientos, consultar mapas o moverse por zonas donde encontrar un WiFi estable no siempre resulta sencillo.



